

El reajuste del 20% que dispuso el Gobierno para el transporte metropolitano apunta a frenar el alza de los subsidios que aceptó otorgar casi sin controles a las concesionarias en los últimos cinco años y que sumarán en 2007 cerca de $ 2.700 millones. Los dos ejemplos paradigmáticos son los colectivos –cuyos dueños reciben $11.007 mensuales por unidad en la Ciudad y el Gran Buenos Aires– y los subtes, por los que Metrovías embolsará este año compensaciones por $ 197 millones, equivalentes a casi un peso por pasajero transportado.
Con los trenes ocurre algo similar. El año pasado las compañías que los operan recibieron $ 927,2 millones, un 165% más que en 2005. Para la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria (Ugofe), que opera las ex líneas Roca y San Martín y que reúne a todas las concesionarias, este año hubo $ 135 millones más.
Según los cálculos de la Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos (Apdfa), los concesionarios de trenes cubren sus costos con el valor de los pasajes, por lo que los subsidios y otros ingresos (por caso, la publicidad) sólo alimentan su rentabilidad.
Los colectivos en el interior son mucho menos subsidiados. En Córdoba sus operadores cobran $ 4.754 mensuales por unidad y en Santa Cruz, $ 2.047.









