

La CGT decretó el fallecimiento del acuerdo de precios y salarios que tenía previsto firmar con la UIA. El certificado de defunción, según la central obrera, fue el anuncio del Gobierno sobre una reducción de la doble indemnización y la presentación de un nuevo proyecto de riesgos de trabajo, hecho por el ministro de Economía, Roberto Lavagna. El secretario de Prensa de la CGT, Juan Manuel Palacios, descartó cualquier avance en el entendimiento con la central fabril al señalar que “si la UIA cree que todo se soluciona con la baja de la doble indemnización y con una nueva ley de ART, el acuerdo nunca existió .
“Nosotros estábamos dispuestos a discutir una estabilidad en los salarios si a cambio había estabilidad en los precios, pero ahora se cayó todo y no hay nada más que hablar , se quejó el dirigente. De este modo, la CGT hizo públicas sus sospechas de que ambas medidas estuvieron propiciadas desde la entidad patronal. Palacios, incluso, consideró que de parte de la UIA hubo “egoísmo y un interés sectorial que provocó el fracaso del diálogo entre ambos sectores.
Desde la UIA, en tanto, un ejecutivo dio una versión diferente. Según el industrial, el principio de acuerdo, que llegó a contar con el aval del Gobierno –a diferencia del intento de principios de este año– se frustró por las peleas internas en la CGT. El empresario consideró que en ese orden fueron claves las peleas de encuadramiento sindical que lideró Moyano contra otros sindicatos de la propia central obrera (en su mayoría alineadas con los gordos, referentes de la oposición interna).
Además, negó que la UIA haya influenciado en los anuncios de Lavagna y explicó que la baja de la doble indemnización era un compromiso asumido por el Gobierno previamente. No obstante, el empresario dijo que en los próximos días se retomarán los intentos de diálogo entre los dos sectores, una vez que regrese a la Argentina el abogado Daniel Funes de Rioja, asesor de la central fabril.










