

El camionero Hugo Moyano recibió ayer el mejor aval que podía esperar para su confirmación como único secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT): el presidente Néstor Kirchner lo recibió en su despacho minutos después de la reunión en la que fue ratificado para el cargo, lo que compensó con creces el vacío que produjo la ausencia del grupo de sindicatos fuertes que se le oponen, los denominados gordos.
Moyano fue designado nuevo secretario general por 25 de los 33 sindicatos que integran el Consejo Directivo de la central obrera y asumirá el jueves próximo durante un acto. Lo secundarán en la estructura sus hasta ahora colegas en el triunvirato que condujo la CGT en el último año, José Luis Lingeri y Susana Rueda, aunque en este último caso se prevé que la dirigente de sanidad, vocera de los gordos, dejará el cargo vacante. Además de ese sindicato, el camionero no contará en principio con el respaldo de las organizaciones de comercio, mecánicos, ferroviarios (La Fraternidad y Unión Ferroviaria), Luz y Fuerza, telefónicos y alimentación.
“Puedo tener muchos errores y defectos, pero jamás traicionaría los intereses de los trabajadores y del movimiento obrero, y esa es mi principal virtud , aseguró Moyano tras el acto que se desarrolló en la sede de Azopardo 802. A continuación, el dirigente se trasladó a la Casa Rosada junto al abogado Héctor Recalde, asesor legal de la CGT, para reunirse con Kirchner.
Aunque Moyano sólo dijo que el encuentro fue informal y para tratar “variados temas , trascendió que el Presidente le ofreció formalmente a Recalde un lugar en la lista de candidatos a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. Además de esa postulación, la mera convocatoria al sindicalista significó un fuerte aval a su nominación al frente de la CGT. Es que el mandatario tejió en los últimos tiempos una alianza muy estrecha con Moyano, pese a que en 2003 el dirigente apoyó la candidatura presidencial de Adolfo Rodríguez Saá. También fue fundamental para ese pacto la aversión que Kirchner siente por los gordos, en su mayoría identificados con Carlos Menem. El camionero, además, comprometió su presencia hoy en el acto de lanzamiento de la candidatura a senadora nacional bonaerense de la primera dama, Cristina Fernández, en La Plata.
En cuanto a la interna sindical, Rueda concurrió ayer a la CGT y aprovechó para reiterar su rechazo y el de su sector a la nominación de Moyano. “Fue una parodia, porque la elección la debe realizar el Congreso, único con facultades para designar la conducción , afirmó la dirigente, quien repudió la actitud “patoteril del camionero para “dirimir cuestiones políticas e institucionales .
El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, coincidió en rechazar la designación y fue menos diplomático para evaluar la actitud de los aliados de Moyano: “Nuestra posición será no ir a las reuniones de la CGT y reunirnos entre nosotros, para armar una estrategia a favor de los trabajadores. No vamos a ser la oposición sino que vamos a hacer la nuestra, y si quieren convocar a un paro general nos tendrán que consultar , dijo el ferroviario.
El colectivero Juan Manuel Palacios, secretario de Prensa de la central e histórico ladero de Moyano, le restó importancia a las críticas de los gordos y afirmó que pese a las internas “la CGT tiene que funcionar . Palacios explicó que en lo inmediato se convocará a organismos de la central para abocarse a discutir con el Gobierno medidas pendientes como la suba del mínimo no imponible de Ganancias, la ampliación de las asignaciones familiares, la incorporación a los salarios de los $ 100 no remunerativos y la extensión del seguro por desempleo.










