

Los presidentes de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Paraguay firmaron ayer el acta constitutiva del Banco del Sur, que hoy refrendará también el uruguayo Tabaré Vázquez. El texto sólo define en líneas generales los objetivos de la entidad y no precisa sus criterios de otorgamiento de créditos, fondeo ni funcionamiento. Tal vez por eso cada uno de los mandatarios –excepto Néstor Kirchner– trazó en el acto sus propias aspiraciones para el Banco, no siempre coincidentes entre sí. Lo único unánime fueron los desafíos verbales a Washington y los elogios para el mandatario argentino saliente.
La electa Cristina Fernández, en el centro de la escena, tuvo su virtual asunción anticipada para los íntimos, que desbordaron el salón Blanco de la Casa Rosada mientras afuera ultimaban los detalles para el acto central de hoy. El evento también fue una despedida para Kirchner, quien aclaró que igual no se jubilará (ver página 3).
Al clausurar el acto a pedido de su marido, Fernández dijo que el venezolano Hugo Chávez “es uno de esos militares que fueron pueblo antes de ser militares y le agradeció el respaldo y la ayuda que ofreció al país durante la administración de su marido. Así aventó las esperanzas de analistas y diplomáticos que esperaban que tomara más distancia del líder bolivariano.
La retórica del acto fue bastante atípica. En dos momentos lo interrumpió el coro de “Patria sí, colonia no . También hubo aplausos cuando Evo Morales saludó a “las democracias sometidas a sus pueblos y no al imperio . Serios miraban de reojo empresarios presentes como Alfredo Coto, Enrique Pescarmona, Juan Lascurain (UIA), Mario Vicens (Asociación de Bancos) y Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio).
Un banco al Sur
Ninguno de los funcionarios del área económica saliente tenía anoche detalles sobre cómo funcionará el Banco. Por ahora sólo se sabe que contará con un capital inicial de u$s 7.000 millones (Argentina pondrá unos 800 millones, menos que Venezuela y Brasil) y que todos los socios tendrán el mismo poder en su seno, algo inédito para una institución financiera. Su sede será en Caracas.
Ese capital es sólo una quinta parte de lo que presta por año el brasileño BNDES. “Al menos por ahora es una buena señal política , definió el gerente del Credicoop, Carlos Heller.
El acta firmada por los presidentes menciona como objetivo central “financiar el desarrollo económico y social de las naciones, canalizando el “ahorro intra y extrarregional . Los detalles y la presidencia terminarán de definirse en dos meses.
Pero los mandatarios pusieron ayer de relieve sus diferentes urgencias. Morales pidió que le preste “a empresas públicas y sociales y lo definió como el primer paso hacia la moneda única sudamericana. El ecuatoriano Rafael Correa pidió un banco central regional y un fondo anticrisis como el que tiene el sudeste asiático, por ahora sin quórum en la región.
Lula y Kirchner fueron más discretos. Y Chávez sólo quería vencer la resistencia brasileña a que se creara el banco, que definió como “un instrumento de independencia .









