

La respuesta de la mayoría de los gobiernos a la crisis global que estalló en 2008 fue rápida, efectiva y en general exitosa. En distintos grados, los gobiernos alrededor del mundo salieron a respaldar la economía incrementando significativamente el gasto público. El resultado de esta reacción se ve hoy en que, salvo algunas excepciones, la mayoría de los países se encuentran en recuperación e incluso algunos están cerca de los niveles de crecimiento que experimentaban en 2008. Pero incluso para las economías más resilientes, esto implica que hoy haya un precio que pagar ante una intervención estatal de semejante escala.
Ante la necesidad de los países de aumentar sus ingresos, los gobiernos de todo el mundo están explorando diversas alternativas para poder honrar sus deudas. En un principio, considerar el aumento de los ingresos públicos recurriendo al sistema tributario actual no es una medida popular ni mucho menos atractiva, dado que no existe una prioridad clara respecto de cómo hacerlo. Por lo tanto, explorar todas las opciones posibles antes de recurrir a los aumentos de impuestos o a la creación de nuevos gravámenes parece ser el primer paso más obvio.
No es de sorprender que las alternativas fuera del sistema tributario sean opciones más aceptadas entre los empresarios del mundo a fin de aumentar los ingresos de un país y hacer frente a sus deudas.
Según un estudio desarrollado recientemente por la práctica global de impuestos de KPMG, optimizar los costos y aumentar las exportaciones son dos métodos interesantes a los que los gobiernos podrían recurrir. Sin embargo, la mayoría de los ejecutivos considera que estas medidas requieren de un plazo demasiado largo como para responder a la necesidad inmediata de ingresos, o que, por otro lado, son medidas que los gobiernos deberían implementar de todos modos.
En consecuencia, las tres alternativas que resultan más atractivas debido a su efecto a corto plazo son: la venta de activos públicos, el aumento de tributos sobre empresas extranjeras y el aumento de tarifas de los servicios públicos.
Si bien el aumento de ingresos a través del sistema tributario actual no constituye la primera alternativa preferida o habitual, si resulta necesario, mediante el tratamiento adecuado de exenciones y vacíos de la legislación tributaria, y el fortalecimiento de las medidas tendientes a evitar la evasión, podría ser una de las opciones. En línea con estas opciones preferentes, cabe destacar que dentro de las favoritas se encuentra la cooperación internacional para desactivar los paraísos fiscales y examinar con mayor detalle los precios de transferencia; las que en el caso particular de Latinoamérica, se posicionaron junto con el aumento de impuestos a las ganancias de personas físicas y a la implementación de nuevos impuestos al consumo, daño ambiental y uso de la tierra.
Sin embargo, a menos que los gobiernos acepten los niveles de endeudamiento actuales y trabajen para cumplir con el pago de los intereses, no tendrán mayor opción que aumentar los impuestos.











