

El sistema de vales alimentarios y de compras entró en serio riesgo luego del escándalo por las presuntas coimas ofrecidas al diputado Héctor Recalde por cajonear el proyecto de ley que los hace remunerativos en el plazo de 20 meses. Al margen de que se apruebe o no la norma, algunos comercios dejaron de aceptarlos por temor a que se cumplan las advertencias de la segunda mayor firma emisora, la francesa Sodexho, que avisó que se irá del país en caso de verla convertida en ley. Ninguno de ellos quiere acumular demasiados tickets ante el riesgo de no poder canjearlos.
Según pudo comprobar El Cronista en una recorrida por super e hipermercados, los vales se aceptan aún normalmente y sin descuento alguno. Las suspensiones sólo se registran hasta ahora en restaurantes. Allí el relevamiento arrojó que cinco casas de comida en un radio de pocas manzanas céntricas empezaron a rechazarlos en la última semana.
Los autoservicios chinos analizaron la semana pasada si continuar o no recibiendo vales y decidieron seguir haciéndolo por el momento. “Terminamos decidiendo eso porque incluso la ley habla de un proceso gradual de más de un año para su eliminación , explicó a este diario el secretario de la Cámara Argentina de Supermercados propiedad de Residentes Chinos (Casrech), Miguel Calvete.
Sólo un 2% de la facturación de los pequeños negocios de proximidad es explicada por los vales. En los hipermercados, donde se efectúan las compras más voluminosas, la proporción se eleva al 10%.
El presidente de la Federaci
ón Empresaria Hotelera y Gastronómica (Fehgra), Oscar Ghezzi, negó a El Cronista que la decisión de los restaurantes sea generalizada. “Las emisoras son internacionales. Suponemos que van a cumplir con sus obligaciones incluso si deciden irse del país , opinó. Y agregó que “no hay una estampida de comercios contra los vales, aunque “la denuncia ha conmocionado a toda la sociedad .
El proyecto Recalde sigue con media sanción en el Senado y no se sabe si será ley este año, mientras la UIA y la Cámara de Comercio (CAC) hacen gestiones para frenarlo.









