

Golpeada por factores tanto exógenos como endógenos al negocio, la industria aseguradora se enfrenta a un complejo escenario en 2009.
La debacle financiera mundial y local ya impactó fuerte en los resultados financieros. En los balances a diciembre y marzo, para no registrar pérdidas descomunales, muchos operadores tuvieron que recurrir al waiver en la valuación de activos financieros a precios de junio 2008 que les otorgó la Superintendencia de Seguros de la Nación.
Por otra parte, aunque los números del primer trimestre del año no lo denotaron, el freno que vive la economía argentina se empezó a sentir desde abril en menores ventas, reducción de sumas aseguradas y morosidad en la cobranza. Como siempre, la industria sigue la evolución del PBI con unos seis meses de retraso.
Mientras la producción registra estos primeros signos de desaceleración, la siniestralidad ya comenzó a resentirse por el "nefasto cocktail" de crisis económica, inseguridad y período eleccionario (épocas en las que históricamente aumentan los robos y los fraudes).
Este preocupante devenir siniestral hoy está en el foco de atención del empresariado, por dos factores que cambiaron radicalmente el escenario. En primer lugar, ahora tienen que controlar el ratio siniestral para poder cumplir con el resultado técnico positivo que les exige el organismo de control.
En segundo, un fallo plenario de la Cámara Nacional en lo Civil fijó la aplicación de la tasa de interés activa del Banco Nación para la actualización de los montos indemnizatorios (hasta ahora se tomaba la tasa pasiva). Como aclaró el abogado Domingo López Saavedra en Pool Económico, el cambio "va a golpear muy fuerte al mercado asegurador porque exigirá un reajuste de las reservas de siniestros pendientes. De un cálculo de intereses del 6% anual vamos a pasar a una tasa de más del 18%". Estudios realizados por el sector, anticipan un incremento del pasivo total del mercado del orden del 23%.
Ante la encrucijada actual, desaceleración económica y mayor presión siniestral, las experiencias anteriores indican que el sector entrará en un escenario de guerra de precios con el objetivo de continuar teniendo cash flow para hacer frente a los siniestros.
Entendiendo este juego y para dejar claro que no hará salvatajes vía regulaciones, el nuevo superintendente de Seguros, Gustavo Medone, normó que las compañías que tengan déficit técnico, medido en cada ramo, desde septiembre no podrán hacer uso del beneficio contable. Y les exigirá, a las aseguradoras que no hicieron uso de la opción, una garantía por la cuantía del rojo.
* Gabriela Barbeito, Socia y Conductora Pool Económico TV METRO - Jueves 19.30 hs Canal 13 Cablevisión y Multicanal. www.pool-economico.com.ar











