

Pasaron el mismísimo Fangio, los hermanos Emiliozzi, José Froilán González, Gastón Perkins, Juan Manuel Bordeu, el "Toro" Mouras y muchos otros. Pero más allá de sus enormes atributos, ninguno podrá robarle el sitial de mejor piloto de la historia de la categoría a Juan Gálvez, que logró lo que nadie: 9 títulos (Juan María Traverso llegó a 6 y su hermano Oscar Gálvez logró 5 coronas). Dicen los que saben que no hubo ninguno igual, y que su nombre sobrepasó los límites deportivos para transformarse en el referente de una época. Conducía, era mecánico de sus coches y siempre tenía alguna anécdota a mano a quien se le acercara. Iba por su décimo título, pero el 3 de marzo de 1963 corrió su última carrera, en Olavarría. Una curva, un despiste, una tragedia y un adiós, que provocó un verdadero duelo nacional.











