

El mayor apetito de los inversores por valores de alto rendimiento en mercados emergentes, y la suba en los precios internacionales de materias primas, impulsaron hoy al real brasileño a su mayor nivel de los últimos nueve años.
A pesar de un sostenido esfuerzo del Banco Central por fortalecerlo, la moneda ganó hoy 0,75% y cerró en las 1,712 unidades por dólar, tras torcar un máximo de u$s 1,707 en la mitad de la jornada.
El real no se ubicaba en esos niveles desde el año de la última devaluación brasileña: la divisa había cerrado en u$s 1,708 el 27 de mayo de 1999, a sólo cuatro meses de que el Gobierno local dispusiera esa depreciación monetaria.
"Es difícil decir cuánto más podría subir el real; pero se puede asegurar que el panorama de la moneda es que permanecerá fuerte debido a los flujos financieros y comerciales", explicó a la agencia Reuters el economista de la consultora MCM Consultores, Antonio Madeira. "En términos de comercio, los precios de las materias primas se mantienen fuertes", añadió.
Madeira estima que el acuerdo de la empresa local Vale con siderúrgicas de Asia y Europa, para elevar el precio del mineral de hierro en un 65%, añadirá entre u$s 2.000 y u$s 3.000 millones a la balanza comercial de Brasil, y pondrá aún mayor presión al tipo de cambio.










