Moody’s Ratings ve muchos avances en la Argentina, pese a que aún hay mucho por avanzar y por eso mantiene la calificación Caa1. “El tema es cómo llegamos hoy hasta 2028. Tendemos que tender un puente colgante. Viene un boom exportador que invertirá la cuenta corriente a un superávit estructural”, señaló Jaime Resuche, Vice President y Senior Credit Officer de Sovereign Risk de la calificadora.
En el marco del evento Inside Argentina 2026 de Moody’s Ratings señaló que “estamos en la fase de trabajo de hormiga”, luego de haber dado grandes pasos en la estabilización. Y, si bien reconoció que la percepción de riesgo del mercado local está menos ansiosa, se puede dar otro shock en materia política que puede generar un shock en otros frentes.
A eso atribuyó el hecho de que el riesgo país no tenga una fuerte baja y advirtió sobre “el riesgo político, que se definirá el año que viene” y el externo.
Resuche dijo que “Moody’s ha mejorado 3 peldaños el puntaje de la fortaleza económica de la Argentina y el de la fortaleza institucional mejoró un punto, en tanto que el fiscal subió 5 peldaños”.
Advirtió que uno de los grandes problemas del boom exportador de un sector primario es su poca capacidad expansiva. "Vemos una economía que no está siendo muy dinámica, pese al boom exportador del sector minero y energético. Es importante que el crecimiento económico se traslade a toda la economía", apuntó.
En ese sentido, señaló que, si bien la calidad del ajuste es mejor que en la era Macri, los inversores hoy tienen más cautela. Destacó que el ajuste fiscal es mejor, sobre todo por el déficit fiscal cero y porque los flujos de inversión van a la economía y no son de naturaleza financiera.
La reputación del presidente
Advirtió que un elemento que ven con detenimiento es que el nivel de reputación del presidente está empezando a sufrir por este proceso de ajuste que lleva adelante.
“La gran pregunta es si hay continuidad en a próxima elección. En ese caso, la calificación va a seguir avanzando”, aseguró.
Crecimiento sostenido y baja de la inflación
Destacó que la mejoras implican que la fortaleza clave de la Argentina es su fortaleza económicas porque es una de las economías más grandes del mundo, con elevados niveles de ingresos, pero hay muchos desafíos: el primero es tener un crecimiento sostenido y bajar la inflación. “Por eso la fortaleza económica del país no ha avanzado lo suficiente aún”, dijo.
En cuanto a la fortaleza institucional reconoció que “ha habido avances, pero en materia institucional, hay algunas falencias, por ejemplo, en materia judicial”.
Por otro lado, si bien destacó que el nivel de inflación ha bajado, señaló que “sigue siendo de los más altos del mundo” y agregó que “el historial de impagos pesa sobre la calificación también”.
“El bastante largo y uno de los mayores. Es difícil lavarse la cara cuando uno tiene esta reputación. Sigue siendo un historial bastante complicado”, sostuvo Reusche.
Y, finalmente, dijo que el perfil fiscal si tiene mejoras porque hay más credibilidad y la deuda sigue siendo asequible. “Los intereses de la deuda no consumen mucho de la recaudación fiscal, El Gobierno mantiene su compromiso con déficit cero. Lo que indica que se va a mantener el recorte del gasto hacia adelante”, apuntó.
Se refirió en ese sentido a que, en la liquidez externa, “tenemos un equilibrio subóptimo”. “Si bien el flujo mejora bastante, el stock sigue algo deficiente. Los que atrae al sector privado debería llevar a una mayor acumulación de reservas”, señaló.