El economista Carlos Melconian volvió a poner en debate uno de los principales logros que el gobierno de Javier Milei se atribuye: haber derrotado la inflación.
En declaraciones a radio Splendid, el ex presidente del Banco Nación fue contundente al señalar que reducir la inflación a niveles del 20% anual “no significa haberla vencido”, y alertó sobre la falta de un programa de estabilización serio que permita llevarla a un dígito.
“Acá, con cabeza argentina, se dice que este Gobierno, con una inflación anual del 20 o 20 y pico por ciento, ya mató a la inflación, y eso no es cierto. Lo que hizo fue desinflar la economía al 20 y pico anual”, afirmó sin vueltas, señalando que la variación de precios minoristas aún se mantiene a niveles muy altos.
Para Melconian, bajar desde niveles de hiperinflación a un 20% anual es apenas un primer paso, pero está muy lejos de representar una victoria definitiva.
El punto central de su crítica apuntó a la ausencia de un plan de estabilización robusto. “Tomar la decisión de ir a un dígito requiere solucionar otros temas que todavía este programa no incluye, este programa no está graduado, se sigue armando en el día a día”, sentenció.
En otras palabras, afirmó que el equipo económico estaría improvisando sobre la marcha sin una hoja de ruta clara para consolidar la estabilidad. De hecho, el especialista subrayó que “no sé si la inflación saldrá en algún momento de la gestión de los dos dígitos anuales”, aludiendo a la persistencia de una inflación mensual superior al 2%.
Melconian también analizó la tensión entre el tipo de cambio y la inflación que se vivió en los primeros meses del año. Recordó que en algún momento el oficialismo fantaseó “con un crawling al 1%, y fijar el tipo de cambio para controlar los precios”. Sin embargo, advirtió que esa estrategia no era viable en ese momento: “Nosotros no teníamos un problema filosófico en contra de eso, pero decíamos que no era el momento porque iban a chocar”.
“Estaban en un régimen cambiario con un techo de una supuesta banda que no se puede pasar y crece al 1%, entonces uno lo juntaba con la inflación al 2 y pico por ciento y nos dábamos cuenta que iba a pasar algo. El techo no puede ir al 1% y los precios al 2%, para que el dólar esté tranquilo en ese escenario lo tenés que reprimir”, explicó el economista. Esa represión cambiaria, según su visión, era incompatible con la promesa oficial de un dólar libre.
De hecho, Melconian cuestionó directamente la idea de que ya existe un mercado cambiario liberado: “Este dólar todavía no es libre, va a ser libre el día que el Gobierno compre y muestre que es libre de verdad”.
A su vez, consideró acertada la decisión de indexar el techo de la banda con la inflación pasada, lo que le dio mayor coherencia al esquema. “Fue correcta la decisión de indexar el techo de la banda con la inflación pasada. El dólar va a flotar ahí adentro, nadie está pensando en que el techo puede ir al 2% y que el dólar va a quedarse quieto”, señaló.
Para el economista, el equipo económico no postergó la baja de inflación sino que directamente no tiene un plan concreto para llevarla a un dígito. “Se confunde el Presidente cuando le dice a sus periodistas que el índice va a empezar con cero en los próximos meses. ¿Está la economía para un 0% en los próximos meses? Eso tenemos que analizarlo nosotros”, advirtió con escepticismo sobre los anuncios oficiales.
Problemas en la industria y escenario complejo para la sostenibilidad de la deuda
En cuanto a la actividad económica, Melconian señaló que en la segunda parte del año parece haberse estancado en sectores clave como la industria, la construcción y el consumo. Identificó problemas graves en el empleo y el poder adquisitivo de las personas, además de una marcada heterogeneidad sectorial que afecta de manera desigual a distintos rubros de la economía.
En esa línea, también cuestionó la ausencia de una visión integral del equipo económico. “Así como en el tablero de la política económica argentina hay personas de carácter productivista que subestiman las finanzas, acá tenemos un escenario exactamente opuesto: un equipo económico que goza cada vez que ocurre algo como lo del otro día, cuando consiguieron 3.000 millones para tapar un agujero, pero no pueden decir hacia dónde vamos”, se preguntó.
Finalmente, el economista proyectó hacia adelante un escenario complejo para la sostenibilidad de la deuda. “El problema de Argentina es otro: no es la magnitud, sino que es la calidad y la vuelta al mercado”, sentenció.