En un contexto de fuerte transformación de los hábitos financieros, el CEO de MODO, Rafael Soto, analizó el escenario del consumo y el ecosistema de pagos digitales en la Argentina.
Durante su participación en el programa Cuentas Claras, emitido por El Cronista Stream, el ejecutivo graficó este cambio de época con un dato contundente.
“En 2025 cayeron un 40% las extracciones en cajeros. Es un comportamiento que cambió mucho en la pandemia, antes la gente iba a los supermercados, sacaba plata en los cajeros que estaban dentro de las sucursales y pagaba con eso porque sentía que así tenía más control, las tarjetas de plástico no te daban información sobre lo que gastás o lo que tenés, y las billeteras virtuales sí”, apuntó.
La necesidad de hacer rendir los ingresos frente a la coyuntura económica se consolidó como el factor determinante en la adopción de estas plataformas. “La gente quiere descuentos, quiere hacer rendir más su sueldo, y ese es el principal driver por el cual una persona elige un medio de pago u otro, el usuario usa la que tiene los mejores descuentos por más publicidad que le pongan”, detalló.
En ese sentido, explicó la estrategia de la compañía de los bancos: “Nosotros decidimos enfocarnos en los descuentos en supermercados, pusimos todos los cañones en ofrecer buenas ofertas al cliente en ese sector”.
Sin embargo, el ejecutivo remarcó que el hábito ya trasciende la promoción en sí misma, apoyado en una base de 7,5 millones de usuarios mensuales y una retención del 80%. “El 15% de las transacciones tienen un descuento asociado y un 85% no, es gente que ya se acostumbró a usar la billetera por encima del efectivo o las tarjeta”, señaló, para luego sentenciar: “Creemos que nuestra propuesta de descuentos hoy es imbatible”.
A su vez, advirtió que el sector atraviesa una etapa de normalización: “Estamos en un proceso de acompañar la baja de la inflación y reacomodamiento de variables, rentabilidad de bancos, de supermercados, que deriva en que los descuentos sean más bajos respecto a lo que eran antes. Si vas a un país sin inflación, un descuento del 5% es un montón, en Estados Unidos los descuentos son del 2%”.
Sobre las preferencias tecnológicas, Soto precisó que “lo que la gente más usa es el pago directo o lo que se llama pago con transferencia, el dinero disponible en cuenta”, seguido luego por la tarjeta de crédito y la de débito.
Además, en medio de la competencia entre plataformas, destacó el avance de la interoperabilidad del QR en el mundo físico y marcó el próximo objetivo normativo: “Hoy se puede pagar con cualquiera, y ahora el comercio puede decidir con que cobrar y puede hacer competir a los diferentes proveedores ver quién le ofrece la mejor comisión y servicio. Eso, que sucede en el mundo presencial, creemos que sería sano que también ocurra con el comercio electrónico”.
Consultado sobre la decisión de no habilitar el pago de sueldos a través de cuentas virtuales en la reciente reforma laboral, el CEO de MODO mantuvo una postura cauta. “No tengo una opinión fundamentalista sobre el tema, los bancos tienen un historial de confianza por parte de los consumidores que es muy elevado, tienen una supervisión del Banco Central que también es elevada, y protegen muy bien el salario de las personas”, argumentó.
Y agregó: “Hay una cuestión con las billeteras, hay muchas muy serias y hay otras que todavía tienen que probar su propia reputación, y quizás los legisladores no se quisieron arriesgar a que alguna de esas billeteras más pequeñas tengan problema con el salario de la gente”.
Finalmente, el ejecutivo —quien destacó que fueron “la primera empresa de todo LATAM en lanzar nuestra app en el store de ChatGPT”— repasó los frentes abiertos en su agenda regulatoria.
Entre ellos, mencionó el reclamo para que en las compras online los usuarios puedan abonar “con dinero directamente desde su cuenta de banco”, la barrera normativa sobre “la extracción de efectivo con QR, que hoy no está permitido”, y el conflicto por los pagos con tecnología NFC en los teléfonos de Apple: “La empresa no abre su chip a otras billeteras, es un conflicto que tiene abierto a casi todo el mundo, en Europa perdió la demanda, nosotros tenemos el reclamo vigente”.