En esta noticia

Para quien empieza a invertir, un Cedear (Certificado de Depósito Argentino) puede ser una forma más sencilla de acceder desde Argentina a acciones y otros activos del exterior.

De todas maneras, elegir un Cedear exige revisar una serie de datos que van más allá del precio que figura en la pantalla del bróker.

La letra chica del instrumento incluye información que puede cambiar la lectura de una inversión y que conviene revisar antes de ingresar una orden para no salir perdiendo.

Qué activo hay detrás del Cedear

Antes de comprar, el primer dato para mirar es qué activo hay detrás del Cedear. En el mercado argentino hay certificados vinculados con acciones de empresas extranjeras y con ETF (Exchange Traded Fund), fondos que cotizan en mercados internacionales y que tienen una cartera de activos. Un ETF puede seguir un índice, como el S&P 500, o concentrar su cartera en empresas de un determinado sector o región.

Cuando el Cedear está vinculado con una acción, los cambios en el precio de esa compañía en su mercado de origen inciden sobre el valor del certificado. En un Cedear de ETF, en cambio, el precio está vinculado con la evolución de la cartera que tiene ese fondo.

Por eso, el activo subyacente es el primer dato que conviene revisar: marca si el Cedear sigue a una empresa determinada o a una cartera de activos y permite entender qué hay detrás de su cotización.

El ratio de conversión

El ratio de conversión establece la relación entre un Cedear y el activo que cotiza en el mercado de origen. Un ratio de 10:1 indica que 10 Cedears corresponden a una unidad del activo extranjero.

Imagen ilustrativa. Archivo.

La Comisión Nacional de Valores (CNV) exige que este dato figure en la documentación de cada programa y Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) lo publica para cada instrumento.

Los ratios cambian según el activo

Esto hace que el precio de un Cedear deba leerse junto con el precio del activo en el exterior y la relación que establece el programa entre ambos. Una cotización más baja en pesos no significa que el activo subyacente tenga un precio menor.

Un Cedear que cotiza a $10.000 puede estar vinculado con un activo cuyo precio en el mercado de origen sea muy diferente al de otro Cedear que cotiza a $50.000, porque cada certificado puede tener un ratio distinto.

El precio que figura en pesos, entonces, adquiere sentido dentro de esa relación: primero hay que saber qué activo está detrás y cuántos Cedears corresponden a ese activo.

El precio en pesos y el tipo de cambio

El activo subyacente cotiza en el mercado de origen, habitualmente en dólares, mientras que el Cedear se negocia en pesos en el mercado argentino. Por eso, la cotización del certificado está vinculada con el precio del activo en dólares, el tipo de cambio y el ratio de conversión.

Si la acción mantiene su precio en dólares y sube el tipo de cambio, el Cedear puede subir en pesos aunque la acción conserve el mismo valor en su mercado de origen. Si la acción sube en dólares y el tipo de cambio se mantiene estable, el Cedear también puede acompañar ese movimiento. Cuando cambian las dos variables, el precio en pesos refleja el efecto conjunto.

Por eso, quien compra un Cedear en pesos sigue dos cotizaciones relacionadas: la del activo subyacente en dólares y la del certificado en pesos. El ratio de conversión establece la relación entre ambas.

Cuánto se negocia

El volumen indica cuántos Cedears se negociaron durante una determinada rueda y figura en los datos de mercado de BYMA junto con el precio de las operaciones realizadas durante la jornada.

Al revisar un Cedear, el inversor puede consultar el volumen negociado, el último precio operado y las puntas compradora y vendedora: las puntas muestran los precios de las órdenes de compra y venta disponibles en ese momento, mientras que el volumen indica la cantidad de certificados negociados durante la rueda.

Los dividendos tienen sus propias condiciones

Si la empresa detrás de un Cedear paga dividendos, el inversor recibe ese pago a través del certificado. La fecha y la frecuencia dependen de la política de dividendos de la compañía, que puede establecer distribuciones trimestrales, semestrales o anuales. En los Cedears vinculados con ETF, el pago sigue la política de distribución del fondo y la composición de su cartera.

El monto que finalmente recibe el inversor también depende de las condiciones del pago. El dividendo anunciado por la empresa puede tener retenciones impositivas y cargos antes de llegar al tenedor del Cedear, por lo que el importe acreditado puede ser inferior al monto bruto informado por el activo subyacente.

Quién emite el Cedear y dónde están los activos

El activo subyacente queda depositado o custodiado en el exterior mientras el Cedear se negocia en Argentina. Y, tal como establece la CNV, esos valores deben estar en el depositario central del país donde fueron emitidos o bajo la custodia de un banco que opere en ese país y participe de ese depositario.

La emisora informa en la documentación del programa qué valores respaldan los Cedears, cuántos hay y dónde están depositados.

El prospecto y la letra chica

El prospecto es el documento donde están detalladas las condiciones de cada programa de Cedears como el activo subyacente, el ratio de conversión, el plazo del programa, las comisiones y los gastos, la custodia de los valores y las condiciones de la emisión.

El programa también tiene información que se actualiza con el tiempo, como la cantidad de Cedears en circulación, el ratio de conversión y los valores subyacentes.

Lo que tenés que ver de cerca antes de la primera compra

Antes de comprar un Cedear, conviene revisar:

  • Activo subyacente: qué acción, ETF u otro valor negociable está detrás del certificado.
  • Ratio de conversión: qué relación existe entre el Cedear y el activo extranjero.
  • Precio del subyacente: cuánto cotiza ese activo en su mercado de origen.
  • Precio del Cedear: cuánto cotiza el certificado en Argentina.
  • Tipo de cambio: qué incidencia tiene sobre la cotización en pesos.
  • Volumen operado: qué actividad registra el certificado en el mercado local.
  • Dividendos: si el activo distribuye dividendos, con qué frecuencia y bajo qué condiciones.
  • Costos: qué comisiones y honorarios establece el programa.
  • Custodia: dónde están depositados los valores subyacentes y qué entidades intervienen.
  • Prospecto y hechos relevantes: qué información reciente figura sobre el programa y el activo subyacente.

Para una primera compra, revisar esos datos antes de ingresar la orden da una lectura mucho más precisa sobre qué se está adquiriendo y bajo qué condiciones funciona el Cedear.