El equipo económico busca captar los dólares de los ahorristas que vuelquen sus ahorros al sistema producto de la Ley de Inocencia Fiscal. Los fondos recaudados serán utilizados para pagar los vencimientos de julio de 2026.
El mercado ve a esta colocación como un paso previo para el regreso a Wall Street. Cuánto se espera que rinda el bono.
Nace un nuevo bono
En el día de ayer el Tesoro anunció las condiciones de la licitación de deuda de esta semana, en la que buscará renovar poco menos de $8 billones.
Sin embargo, la principal novedad del menú de la licitación fue la inclusión de un nuevo bono en dólares bajo ley local, el Bonar 2027.
Se trata de un título con vencimiento en octubre de 2027, es decir, vence dentro de la actual administración de Milei.
Según detalló el comunicado, el bono tendrá un cupón anual de 6%, pagadero mensualmente, y su precio será determinado en la licitación.
Este bono será incluido en todas las licitaciones futuras, que son quincenales y con una emisión máxima de u$s 150 millones por licitación.
Posterior a la licitación, se realizará una segunda ronda el día siguiente a cada licitación para incrementar la emisión hasta u$s 250 millones al precio de corte determinado en la licitación primaria.
De esta manera, el monto máximo total a emitir sería de u$s 2000 millones, que se utilizaría para pagar vencimientos de capital de bonos en dólares de julio de 2026, fecha en la que vencen alrededor de u$s 2700 millones de capital.
Dado que se busca hacerse de dólares para pagar los vencimientos de julio, si se toman en cuenta dos licitaciones por mes hasta dicha fecha, se deberán llevar a cabo 9 en total.
Para sumar los u$s 2000 millones, el Tesoro debería colocar un promedio de u$s 222 millones por licitación.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, entiende que la emisión del bono en dólares apunta a captar dólares de depósitos privados que vienen subiendo en los últimos meses y se ubican en máximos.
Además, resaltó que la emisión complementaria la acumulación de reservas del BCRA, que supera u$s 2500 millones en lo que va del año.
Los analistas de Criteria esperan una buena colocación.
“Bajo los supuestos de plazo acotado, riesgo político acotado al mandato vigente y estructura simple, estimamos que el instrumento debería mostrar una demanda sólida, particularmente por parte de inversores que buscan exposición en dólares con duration corta y menor volatilidad relativa dentro de la curva soberana”, comentaron.
Captar nuevos dólares
Lo que busca el Gobierno es atraer los dólares que estén fuera del sistema, aprovechando la ley de inocencia fiscal y que, a partir de tal colocación, los inversores puedan hacer trabajar sus dólares en un título que vence dentro de la actual gestión.
Desde Max Capital consideran que el gobierno parece buscar ofrecer mayores retornos a individuos que mantienen dólares fuera del sistema financiero, donde estiman que podrían captarse alrededor de u$s 2000 millones por año bajo el nuevo “régimen de inocencia fiscal”.
“El bono vence después de las elecciones, pero dentro del actual mandato presidencial, por lo que la prima asociada a su vencimiento en octubre de 2027 debería ser limitada. Está orientado principalmente a inversores minoristas, directa o indirectamente, ya que los bancos pueden comprar el bono utilizando fondeo proveniente de depósitos en dólares”, dijeron.
Desde el equipo económico observaron la fuerte demanda de dólares de las obligaciones negociables por parte de inversores.
En lo que va del año ya se emitieron más de u$s 3000 millones en obligaciones negociables.
El hecho de la impresionante ola de colocaciones de deuda en dólares junto con los niveles de tasas cada vez mas bajos dio cuenta que efectivamente los dólares en el mercado están y que el Tesoro podría aprovecharlos para acumular su cuenta en dólares para poder pagar luego los próximos vencimientos de deuda.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, agregó que la incorporación de un bono hard-dollar a octubre de 2027 dentro del esquema de licitaciones quincenales en pesos es consistente con una estrategia del Gobierno orientada a concretar una emisión corta pre mandato, aprovechando un contexto financiero favorable con una emisión bullet hacia fines del mandato.
“El objetivo oficial es captar financiamiento en dólares a una tasa inferior al rendimiento de un AL29 operando a una tasa medida al MEP, en torno a 7,8% para una duration similar, lo que podría generar una compresión adicional a lo largo de la curva. Al mismo tiempo, el destino explícito de los fondos hacia el pago de capital de los vencimientos de julio de 2026 refuerza la señal de administración anticipada de obligaciones y ordenamiento del perfil financiero”, dijo Tessio.
Eric Ritondale, economista jefe de PUENTE, consideró que esta operación se interpreta más como una herramienta para el anclaje de expectativas y la construcción de curvas de referencia y rendimientos que como una búsqueda de financiamiento sustancial en el mercado local, al menos en esta primera instancia.
“El lanzamiento del Bonar 20207 es un paso más en la estrategia de normalización financiera del Tesoro. El vencimiento del bono, fijado para el 29 de octubre de 2027, coincide con el período electoral de ese año. Si bien el equipo económico ha manifestado su preferencia por fuentes alternativas de financiamiento, esta licitación permite testear la profundidad del mercado y la disposición de los inversores, tras la emisión del Bonar 2029 ley local en noviembre pasado”, dijo.
En busca de la tasa
Dado el vencimiento del bono, se espera que la misma cotice en niveles debajo del 8%.
El Gobierno buscará cerrar la colocación del nuevo bono hard-dollar a una tasa por debajo de la referencia del AL29 en MEP.
También tendría que extrapolarse los Bopreales, completando la curva de bonos en dólares.
A primera vista, la operación se interpreta como una estrategia de cash management orientada a capturar parte del próximo pago de cupón con vencimiento en julio, sin descartar una emisión de mayor magnitud en algún momento de 2026.
Según estimaciones de Max Capital, utilizando tanto la curva en dólares como los BOPREAL ajustados adecuadamente, el precio local del bono debería ubicarse en el rango de u$s 100,2 a u$s 100,5, es decir, levemente por encima de la par.
Ese precio dejaría al bono cotizando con una TIR en la licitación de 5,9% a 5,7%, por debajo del cupón.
A su vez, desde Max Capital resaltaron que, considerando el bono fuera de Argentina y teniendo en cuenta el costo del canje, el titulo operaría en torno a u$s 97 a u$s 97.5, con una TIR de 7,9% a 7,6%.
Los Bopreales se encuentran cotizando en tasas en torno al 6% en dólares, cercano a los Globales de ley local más cortos.
Los bonos de ley local, en cambio, operan con tasas mas elevadas en el tramo corto, en niveles de 8% a 8,5% en dólares.
Sin embargo, la expectativa sigue estando para que los nuevos títulos coticen con rendimientos debajo de tal umbral.
Con esta colocación sería el segundo bono en dólares que emite Caputo.
Anteriormente se había emitido el bono AN29, título público argentino emitido en dólares, con vencimiento el 30 de noviembre de 2029 y una tasa fija del 6,50% anual.
Se trató de un bono “bullet” (amortización íntegra al vencimiento) que actúa como referencia de tasa a mediano plazo, destacándose por ser una colocación relevante del programa económico actual
Este sería el segundo bono en dólares de la actual gestión, ambos bajo ley local.
Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) indicaron que esperan que la demanda provenga principalmente de jugadores locales, incluyendo inversores corporativos y minoristas, aunque sobre todo institucionales.
Además, también esperan que cotice en tasas debajo del 8% anual.
“Dado que el canje opera en torno al 3,3%, esperamos que el rendimiento en dólar MEP se ubique en niveles relativamente bajos. Actualmente, el BOPREAL 1-D rinde en torno al 6% contra MEP. Considerando un spread de 70 puntos básicos frente al BOPREAL 4-A (flujo tax) y el AN29, estimamos que un rango objetivo de entre 6,50% y 7% podría resultar razonable para el nuevo instrumento”, indicaron.
Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, ve como positiva la emisión de deuda y anticipa un bono que rendirá debajo del 8%.
“Esperamos que la emisión sea exitosa pudiendo cortar por debajo del 8% y en un contexto de fuerte crecimiento de los depósitos privados en dólares y claro apetito de inversores domésticos por instrumentos hard dollar evidenciado en los bajos costos de las emisiones corporativas.
Finalmente, desde la consultora Outlier detallaron que el objetivo de estas colocaciones es reunir fondos para el pago de capital (u$s 2700 millones aproximadamente) de julio de los bonos soberanos.
En cuanto al precio del bono, desde la consultora indicaron que si se valúa este bono como una extrapolación de la curva soberana de ley local, con una duration de aproximadamente 1,5 años, la yield efectiva estaría cerca de 7,5% y por ende se licitaría a un precio de u$s 98.
Sin embargo, resaltaron que “en licitaciones en dólares anteriores se vio un poco más de demanda que dejó a la subasta con una tasa ligeramente inferior a la curva, por lo que podría salir a precios un poco superiores”.
Un paso previo a Wall Street
Este año la deuda en dólares del tesoro y del BCRA (Bopreales) alcanza los u$s 15.000 millones, saltando a u$s 28.000 millones en 2027.
El stock de deuda se sostiene por encima de u$s 20.000 millones hasta 2032, año en el que recién comienza a descender gradualmente.
El hecho de que el Tesoro avance en la búsqueda de dólares en el mercado es un paso previo antes del regreso a Wall Street.
Semanas atrás, el ministro Caputo afirmó que “no tenemos intención de emitir nueva deuda en los mercados internacionales, postura que luego fue reforzada por un mensaje del presidente Milei orientado a generar “escasez de bonos argentinosˮ.
El hecho de que Caputo no quiera colocar deuda, lo que está buscando es cuidar la posición técnica de la deuda argentina.
Tal concepto está relacionado con la cantidad de bonos soberanos argentinos que tienen los fondos, por encima o por debajo de sus preferencias.
Los analistas de Adcap Grupo Financiero indicaron que los comentarios de Caputo significaban que el Gobierno está señalando que no está dispuesto a emitir a los spreads actuales, en torno a los 500 puntos básicos, ni a pagar cupones en el rango de 8,75%–9,25%, como hizo Ecuador.
Su expectativa es que el Gobierno intente regresar a Wall Street en el segundo trimestre del año.
“Creemos que Argentina buscará volver a los mercados más cerca de mayo, una vez que la acumulación de reservas alcance aproximadamente u$s 4000 millones en el año y se traduzca en condiciones de emisión más favorables”, indicaron.
Además, resaltaron que parte del rally reciente parece haber estado impulsado por expectativas de una operación de manejo de pasivos en el corto plazo, potencialmente a través de un esquema de recompra similar al de Ecuador.
Los analistas de MegaQM indicaron que existe una ventana de oportunidad para que Argentina logre emitir deuda a mercado.
Sin embargo, consideran que posiblemente a esa ventana todavía le falten algunas semanas en las que es importante que se mantengan los fundamentos.
“El disparador pendiente es el waiver del Fondo Monetario (FMI), que tiene valor no solo por lo que implica en términos de aprobación del organismo, sino que libera flujo de dólares y aumenta la disponibilidad de divisas para el pago de deuda”, afirmaron.
En esa línea, señalan que para fin de febrero podría ser el momento en el que la Argentina regrese a los mercados.
“El acuerdo técnico con el FMI debería darse entre fines de febrero y mediados de marzo. A partir de allí, posiblemente no se justifique esperar un recorte adicional de tasas en Estados Unidos, porque el foco es el tramo medio de la curva del Tesoro (T-notes) y no el corto. Eso implica que en las próximas semanas estaremos atentos a los avances con el FMI y a que el BCRA siga acumulando reservas. Si secumplen esos dos factores, cada vez estaremos más cerca de lograr reacceder al mercado de capitales”, comentaron desde MegaQM.