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Las inversiones en pesos se consolidaron como las grandes ganadoras del mercado argentino en los primeros cinco meses de 2026.
En un contexto de estabilidad cambiaria, desaceleración inflacionaria y baja del riesgo país, los instrumentos ajustados por inflación (Boncer) y las estrategias de carry trade ofrecieron retornos en moneda dura que superaron ampliamente tanto al dólar como a buena parte de los activos financieros tradicionales.
Según datos de GMA Capital, los Boncer lideraron el ranking acumulado del año con una ganancia de 25,1% medida en dólares CCL. Detrás quedaron los plazos fijos UVA con 20,2%, los bonos duales con 19,7% y las Lecaps con 19,6%.
La dinámica estuvo favorecida principalmente por el comportamiento del tipo de cambio financiero. El dólar contado con liqui acumula una caída nominal de 3% en lo que va de 2026, mientras que el dólar oficial apenas sube 0,1%.
En ese escenario, los instrumentos en pesos lograron transformar tasas positivas en fuertes retornos en moneda dura.
Incluso activos conservadores mostraron rendimientos elevados. Los fondos money market acumularon una ganancia de 13,1% en dólares CCL, mientras que las colocaciones vinculadas a tasas BADLAR y TAMAR avanzaron entre 14,9% y 15,7%.
Los ganadores de mayo
El reporte de GMA Capital también muestra que mayo consolidó el cambio de clima financiero. El riesgo país perforó los 500 puntos básicos, mientras que los bonos soberanos largos avanzaron más de 2% en la semana pasada.
En paralelo, el S&P Merval trepó hasta los u$s 2080 y acumuló una mejora cercana al 10% en mayo. Entre los ADRs argentinos que cotizan en Nueva York, los bancos lideraron las subas con ganancias promedio de 6,5%, destacándose BBVA con un avance cercano al 9%.
En el ranking mensual de retornos, el S&P Merval encabezó las ganancias de mayo con un rendimiento de 9,3% en dólares CCL. Luego aparecieron los Boncer con 4,6%, los globales con 3,9% y las Lecaps, plazos fijos UVA y títulos a tasa fija con retornos cercanos al 3% en moneda dura.
La mejora del equity argentino estuvo acompañada por una fuerte compresión del spread soberano. Históricamente, las acciones locales mostraron una relación inversa con el riesgo país: “Cuanto más baja el spread, mayores tienden a ser las valuaciones del mercado accionario”, consigna la GMA.
El mejor clima financiero también se reflejó en las licitaciones del Tesoro. En la última colocación, el Gobierno logró un rollover de 114,7% y agotó completamente el cupo del bono AO27, con USD 2.000 millones adjudicados.
Sin embargo, el escenario hacia adelante luce más desafiante. El mercado empieza a monitorear el final del efecto estacional de la cosecha gruesa, que ya aportó más de u$s 10.000 millones en liquidaciones, y los vencimientos en dólares previstos para 2026 y 2027, que superan los u$s 32.000 millones.
Aun así, durante los primeros cinco meses del año, la combinación de tasas positivas en pesos y estabilidad cambiaria terminó convirtiendo al carry trade y a los instrumentos CER en las estrategias más rentables del mercado argentino.