El Banco Central (BCRA) experimentó una fuerte desaceleración en las compras de reservas durante agosto, una tendencia que se profundizó en septiembre al sumar apenas u$s 211 millones en las primeras tres semanas del mes.
Estas cifras contrastan fuertemente con los registros anteriores, ya que en abril y mayo las compras alcanzaron un pico mensual de u$s 2770 millones y u$s 2601 millones, respectivamente.
Pese a que el Gobierno insiste en que no fija un objetivo en el tipo de cambio y prioriza el normal funcionamiento del mercado, los analistas señalan reiteradamente la existencia de un techo implícito que la entidad sostiene para el dólar.
En ese sentido, Daniel Artana sugirió que el Gobierno debería haber intensificado la compra de reservas en el último tiempo, incluso si esto implicaba un tipo de cambio nominalmente más alto. Durante una entrevista en Ahora Play, el economista también consideró que una cotización real más competitiva podría haber suavizado la transición para diversos sectores productivos.
El cambio que propone Artana para el dólar y que puede marcar su nivel
Al analizar el escenario cambiario, el especialista sostuvo que “el Banco Central tiene que comprar más reservas aunque eso genere un dólar un poco más alto”. Artana restó dramatismo a las variaciones cambiarias al señalar que el foco no estaría puesto en un fuerte sobresalto del tipo de cambio, sino en ajustes acotados.
“Estamos discutiendo $ 100 o $ 200, si querés un poquito más. No que te vas a ir de $ 1500 a $ 3000”, graficó, al tiempo que definió esta intervención como parte del “fine tuning (ajuste fino) de la política económica”.
A su vez, Artana argumentó que un tipo de cambio más depreciado hubiera “generado una transición menos dolorosa en algunos sectores de la economía”, al abaratar costos relativos.
Al evaluar el rol del Banco Central, indicó que la autoridad monetaria debería haber adoptado una postura más activa. “Hubiera comprado más de lo que están comprando ahora”, enfatizó, sugiriendo un ritmo de “u$s 1000 millones por mes”.
Finalmente, concluyó que una corrección cambiaria por sí sola resulta insuficiente para reactivar la actividad: “Obviamente que con devaluación no generás crecimiento económico”, enfatizó, aunque reconoció que el nivel del tipo de cambio real sigue desempeñando un papel clave para sostener la competitividad de los sectores productivos.