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Los bonos suben mientras el BCRA sigue comprando dólares, acumulando u$s 10.000 millones en el año. El mercado se entusiasma con las mejoras en la renta fija y los analistas siguen viendo valor en la deuda. Cuáles son los drivers clave que esta mirando el mercado y las proyecciones para la renta fija de cara a las próximas semanas.

En máximos históricos

Los bonos soberanos en dólares alcanzaron esta semana nuevos máximos históricos.

En el ultimo mes, el Global 2029 sube 0,7%, mientras que el Global 2030 avanza 0,5%. En el tramo medio, las ganancias son de 2,7% en el GD35 y de 2,9% en el GD38.

Finalmente, los bonos mas largos son los que mayores subas registraron, mostrando subas de 3,4% en el Global 2041 y de 4% en el GD46.

De esta manera, toda la curva volvió a desplazarse a la baja y permitió que el riesgo país se consolide debajo de los 500 puntos, situándose en 490 puntos básicos.

El tramo corto de la curva soberana rinde 7,4% en el GD29 y 7,9% en el Global 2030.

En el tamo medio, los títulos rinden 9,3% en promedio.

Las ganancias de los bonos locales se en un contexto en el que las tasas en EEUU descomprimieron en las últimas semanas.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EEUU a 10 años pasaron de 4,7% a 4,49%, lo cual empujó al alza a todas las curvas de deuda global, incluida la Argentina.

Sin embargo, también existieron factores domésticos que colaboraron con el avance.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), explicaron que el avance reciente no estuvo explicado únicamente el contexto externo más benévolo.

En esa línea, remarcaron que el Gobierno también viene encadenando una seguidilla de buenas noticias.

“El frente externo luce cada vez más sólido, tanto por cuenta corriente como por cuenta financiera. El BCRA sigue comprando dólares y volvieron a aparecer rumores de refinanciación de repos, algo clave para mejorar la foto de reservas netas. Por otro lado, empiezan a verse brotes verdes en actividad y crédito, al tiempo que tanto el Índice de Confianza al Gobierno como el Índice de Confianza del Consumidor muestran una desaceleración en su deterioro y señales de estabilización”, detallaron.

En otras palabras, si bien el factor global es importante a la hora de explicar la tendencia de los bonos soberanos, las variables domesticas siguen siendo determinantes.

En ese sentido, variables como la acumulación de dólares, el proceso de desinflación, el nivel de actividad y la mejora en la imagen presidencial terminan siendo claves para proyectar los movimientos de los bonos soberanos domésticos.

Las compras de dólares del BCRA son uno de los mas importantes en el corto plazo.

El BCRA compró ayer unos u$s 175 millones, acumulando así compras por u$s 230 millones en el mes y u$s 9986 millones en el año.

De esta manera, las compras netas del BCRA en el MULC se ubican así al borde de los u$s 10.000 millones, en lo que es el segundo mejor saldo para igual período para las series iniciadas en 2003, siendo sólo superadas por el saldo se u$s 14.402 millones en igual período de 2024.

De esta manera, las reservas brutas cerraron en u$s 48.427 millones, subiendo contra la rueda anterior.

Desde Sailing Inversiones coinciden que en Argentina el driver principal sigue siendo local.

La dinámica de los bonos en dólares dependerá más de la acumulación de reservas, la continuidad del orden fiscal, la estabilidad cambiaria y la posibilidad de seguir comprimiendo riesgo país. Un escenario internacional más adverso puede moderar la velocidad de la recuperación y volver más selectivo el posicionamiento, pero no necesariamente cambia la tendencia de fondo si el frente local continúa mostrando señales constructivas”, dijeron.

Potencial alcista de los bonos

La mejora de los bonos soberanos argentinos hizo que la deuda local opere con tasas más bajas.

Sin embargo, los bonos locales siguen rindiendo por encima de sus comparables, incluso a pesar de haber recibido una mejora en la calificación de deuda.

Los bonos argentinos a 5 años rinden por encima del 8%, lo cual son retornos mas elevados respecto de lo que rinde Ecuador, Pakistán y El Salvador, así como Egipto y Turquía, que rinden en niveles de 6,5% en promedio.

Más abajo se encuentran países de la región, como Colombia, Brasil, Costa Rica, Mexico, Paraguay y Chile que rinden entre 4,5% y 5,5% a 5 años.

En cuanto a los retornos a 10 años, la deuda local rinde 9,5%, por encima del 8,5% que rinde Ecuador, así como también por encima de Egipto, Pakistán y Turquía y El Salvador, que rinden entre 7% y 8%.

Bastante mas abajo en rendimientos se encuentran Colombia, Brasil, Mexico, Peru, Chile, Paraguay, que rinden entre 5% y 6,5% a 10 años.

Esto significa que los bonos soberanos locales tienen margen para seguir mejorando, incluso a pesar de estar operando en máximos históricos y con tasas más bajas.

Según cálculos de Natalia Martin, analista de Research de PPI, la deuda soberana en dólares ley NY del tramo largo debería exhibir una suba de precios del orden de 7% a 10% para converger hacia rendimientos más alineados con los de créditos calificados en B-.

De cualquier manera, se mantiene con cierta cautela de corto plazo al remarcaron que no ve en el muy corto plazo un driver lo suficientemente claro como para gatillar una compresión de riesgo país de esa magnitud de forma inmediata.

“Una mayor acumulación de reservas vía compras del Banco Central podría sostener un proceso gradual de compresión de spreads. En este contexto, seguimos prefiriendo el tramo largo de la curva, con el GD41 como principal apuesta. El bono hoy rinde en torno al 10% anual en dólares y ofrece un mayor potencial de retorno en un escenario de compresión del riesgo país”, afirmó.

Por su parte, los analistas de Cohen consideran que la sostenibilidad de la compresión de spreads de la deuda local dependerá, fundamentalmente, de que los factores locales continúen acompañando.

“Creemos que Argentina cuenta con varios elementos diferenciadores. El BCRA viene acumulando reservas de forma sostenida, a la vez que se estaría avanzando con el respaldo de multilaterales para refinanciar deuda y reducir costos de financiamiento”, dijeron.

Además, destacaron que el reciente upgrade de Fitch de CCC+ a B- representa un reconocimiento al esfuerzo fiscal y al avance en la estabilización macroeconómica, lo que mejora la percepción sobre el perfil crediticio del país y acerca a Argentina al universo de fondos High Yield.

Sin embargo, también alertan que el escenario no está exento de riesgos.

“El conflicto en Medio Oriente introduce incertidumbre sobre los precios de la energía, con potenciales impactos en la inflación y el crecimiento global, lo que podría generar volatilidad en los mercados emergentes y complicar las condiciones para que Argentina acceda a financiamiento internacional”, señalaron desde Cohen.

Esperando un regreso a Wall Street

Todos los tramos de la curva soberana argentina operan con ganancias en lo que va del año, lo cual los depositó en sus máximos históricos.

El Global 2029 sube 1,1% en el año, mientras que el Global 2030 sube 2,3%.

En el tramo medio, los bonos a 2035 y 2038 suben 3,4% cada uno en lo que va de 2026, mientras que, en el tramo más largo, los títulos a 2041 y 2046 avanzan 3,8% y 3% en el año.

Si bien el mercado se entusiasma con las compras de dólares del BCRA, junto con el equilibrio fiscal y el superávit externo, el riesgo país no logra acceder a niveles a los cuales el Gobierno se sentiría cómodo para para regresar a los mercados de deuda global.

Es decir, a pesar de buenos datos macroeconómicos, el riesgo país se mantiene por encima del valor ideal que permite al regreso a los mercados y que el Gobierno pueda rollear la deuda que le vence en los próximos años.

De esta manera, el mercado sigue viendo a este evento como un driver clave para poder empujar a la renta fija local hacia niveles superiores y al riesgo país en niveles inferiores.

Rodrigo Benítez, economista jefe de Grupo ST, remarcó que la curva en dólares opera por debajo de los 500 puntos de riesgo país, siendo el nivel es el más bajo desde los momentos previos al comienzo del conflicto bélico en Medio Oriente.

“En el medio el risk off podía generar riesgos en la cuenta financiera, dada una imposibilidad de salir a mercado y con vencimientos en 2027elevados. En el medio, el BCRA tomó una postura conservadora y compró dólares de forma agresiva y el mercado interno”, dio Benítez,

Así, Benítez resaltó que la tónica a la curva en dólares luce más atractiva y la historia luce más amena para verlos en los niveles actuales.

Sin embargo, remarca que cabe ver una salida a mercados para despejar las dudas de los vencimientos a 2027 y que a estos precios es clave hacer un buen análisis sobre el riesgo retorno en las inversiones en bonos en dólares.

“Entendemos que el upside es acotado por sobre el downside que podría tener la curva ante volatilidades explicadas por la política”, dijo.

Con una visión similar, Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, destaca las compras de dólares del BCRA como una variable clave sobre la renta fija local.

“El BCRA aceleró su ritmo de compras en la semana, y ya son dos semanas consecutivas de aceleración, aprovechando las liquidaciones del agro. No obstante, los drivers de los bonos exceden la acumulación de reservas. El mercado pondera también qué tan probable puede ser una emisión internacional y cómo evoluciona el humor social de cara al ciclo electoral. Igualmente, siempre será bienvenida la acumulación de reservas netas, en especial teniendo en cuenta los abultados pagos de 2027”, indicó Franco.

Dentro de un mes el Gobierno deberá enfrentar el pago semestral de la deuda en dólares con bonistas privados por un total de u$s 4300 millones.

De ese total, unos u$s 3000 millones corresponden a amortización de capital y los u$s 1300 millones restantes corresponden a pago de intereses.

Agregando también los vencimientos de deuda con organismos internacionales, los compromisos de deuda este año ascienden a u$s 8100 millones.

Tal monto se eleva a u$s 22.700 millones en 2027 y se mantiene en niveles de u$s 20.000 millones entre 2028 y 2031.

Recién en 2031 el stock de compromisos de deuda en dólares total (privados y organismos internacionales) baja a u$s 18.400 millones, para seguir su descenso a u$s 14.400 millones en 2033, u$s 11,700 millones en 2034 y u$s 9800 millones en 2035.

Tomando en consideración los compromisos de 2027, en enero del año que viene el Gobierno deberá abonar u$s 4200 millones con privados y otros u$s 4200 millones en julio de ese año.

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, consideró que regresar al mercado a tasas sustancialmente menores requerirá una mejora idiosincrática.

“Hasta el tercer trimestre de 2024, el riesgo país de Argentina acompañó las fluctuaciones de los emergentes high yield.Desde octubre pasado, la evolución de Argentina volvió a acompañar la de sus comparables, de los cuales prácticamente todos estuvieron accediendo al mercado, muchos a tasas cercanas o superiores a los dos dígitos. Sin demasiado espacio para una mayor compresión de spreads high yield, acceder al mercado a tasas sustancialmente menores requerirá una mejora idiosincrática”, indicó Yarde Buller.

Riesgos globales sobre los bonos

Uno de los mayores riesgos que enfrenta el Gobierno es el externo ya que si las tasas a nivel global se disparan nuevamente, las chances de rollear la deuda en el mercado internacional se vuelven más desafiante, pudiendo complicar la dinámica de la renta fija argentina.

El contexto global se torna más volátil para los bonos, sin embargo, la deuda argentina viene mostrando una mayor firmeza y evitando fuertes caídas.

Todos los tramos de la curva de EEUU registraron fuertes movimientos al alza en las últimas semanas, lo cual implica un proceso bajista en la deuda de EEUU.

A pesar de tal escenario negativo para la deuda global, los títulos soberanos argentinos operaron al alza y el riesgo país siguió cayendo.

Los analistas de Research Mariva indicaron que el contexto externo sigue siendo el principal lastre para la deuda local.

“Los bonos en dólares continúan bajo presión debido a los mayores rendimientos de los bonos del Tesoro, el endurecimiento de las condiciones financieras y una revisión de precios más restrictiva por parte de la Fed, lo que afecta al crédito de los mercados emergentes”, explicaron desde Research Mariva.

A su vez, agregaron que el contexto local sigue siendo constructivo.

“La evolución interna se mantiene más positiva que negativa, respaldada por la disciplina fiscal, un superávit fiscal en abril a pesar de una ligera disminución real de los ingresos tributarios, fuertes compras de reservas del BCRA en lo que va del año, y avances en el plan de financiamiento, con alrededor de u$s 3300 millones ya emitidos a través de las AO27 y AO28”, dijeron desde Research Mariva.

Sin embargo, advierten que el creciente ruido político dentro de la coalición de Milei y la menor confianza en el gobierno sugieren cierta erosión del capital político de la administración.

En cuanto al posicionamiento en deuda en dólares, desde Research Mariva se mantienen optimistas con la deuda local y favorecen títulos del tramo medio y largo.

“Mantenemos una sobreponderación en deuda soberana, respaldada por rendimientos atractivos, acumulación de reservas, mejora fiscal y financiación en divisas locales. En un escenario de normalización a tres meses hacia un perfil crediticio B con rendimientos cercanos al 8%, los bonos GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial alcista, en torno al 14%”, indicaron.

Finalmente, Maximiliano Tessio, asesor financiero, advierte que el movimiento de tasas en EE.UU. no ayuda a los bonos soberanos argentinos en dólares.

“Cuando el treasury a 10 años vuelve a 4,6% y el de 30 años supera 5%, el mercado automáticamente exige más retorno para activos emergentes y de frontera como Argentina”, advirtió.

Pese a ello, Tessio remarca que actualmente hay una diferencia importante respecto a otros episodios.

“Los bonos argentinos vienen mostrando bastante resiliencia relativa. De hecho, recientemente el riesgo país supo perforar los 500 puntos aun en un contexto global bastante hostil. Ahí el mercado empieza a mirar más los drivers locales: superávit fiscal, acumulación de reservas, rollover de deuda en pesos y expectativa de eventual regreso al mercado internacional”, detalló.