Abril es un mes históricamente calmo para el dólar y 2026 no parece ser la excepción. Salvo porque el tipo de cambio puede ser síntoma y termómetro del equilibrio económico. El debate acerca de si el tipo de cambio está atrasado o no quedó instalado en un contexto en el que el precio del dólar será determinante para definir el flujo del ingreso de divisas.
Este año, el segundo trimestre se inició con menos ruido que otros en el frente cambiario, pero un imprevisto puede aportarle volatilidad: la Guerra en Medio Oriente. La demanda de dólares por el sector privado no desaparece, pero se atenúa. En ese contexto, el mercado cambiario transita una tregua y la City redirige las miradas hacia las reservas del BCRA, la liquidación de la cosecha, el mercado global, las tasas y la inflación.
Dólar: abril, un mes clave
“Este mes está marcado, primero, por la estacionalidad. Entra la cosecha gruesa y eso aumenta la oferta de dólares; no solo deprime el precio del dólar, sino que permite más compras del Banco Central, lo que repercute en mejores expectativas. En segundo lugar, el menor poder adquisitivo de los ingresos hace que la formación de activos externos no sea tan elevada, incluso para haber sacado el cepo para personas físicas. Y tercero, el actual precio internacional del petróleo mejora la balanza comercial, lo que implica menor presión sobre el dólar”, diagnosticó Lucio Garay Méndez, economista de Eco Go, en diálogo con El Cronista.
No obstante, Garay Méndez señaló que la inflación es un elemento que puede jugar en contra, dado que “un aumento de la nominalidad aprecia más rápido el dólar” y puede ser un elemento negativo si alguno de los otros factores mencionados sale mal.
Los riesgos para el dólar
¿Qué podría salir mal en un contexto en el que, como dijo el Presidente Javier Milei, los dólares le van “a salir por las orejas” a Santiago Bausili, cabeza del BCRA?
Justamente, el gran desafío será encontrar el equilibrio en el precio ante el fuerte ingreso de divisas del agro. La inflación se aceleró al 2,9% mensual en febrero y el dólar subió sólo 5% en el primer trimestre, un desfasaje que hay que seguir de cerca porque gran parte de la City considera que el tipo de cambio está atrasado.
Y otro elemento que puede alterar la expectativa cambiaria es el contexto global. “Creemos que va a haber un flujo de divisas constante del agro, pero el clima externo tan volátil es muy difícil de predecir y puede alterar las expectativas”, dijo Rafel Aguilar, economista de Econviews.
La expectativa es que la cosecha récord aporte este año unos u$s 34.530 millones, lo que generará fuerte liquidez en el mercado de cambios. Las estimaciones indican que esa cifra podría verse afectada por algunos factores, como el precio del dólar.
“Empieza el pico de oferta de la cosecha gruesa, que será clave para la evolución del tipo de cambio. Debería ser un momento de bastante oferta de dólares y, en ese contexto, el BCRA debería reforzar las compras para que no caiga demasiado el precio de la divisa”, señaló al respecto Camilo Tiscornia, economista y director de CyT.
Otro elemento que mira el mercado son los costos de logística, encarecidos por la Guerra en Medio Oriente, y los precios de los insumos, también afectados por la volatilidad del petróleo a causa del conflicto bélico.
Por ahora, los números acompañan. En marzo, se liquidaron u$s 2032 millones, 57% más que en febrero. Eso permitió al BCRA embolsar u$s 1670 millones en el tercer mes y u$s 4385 millones en el trimestre.
Qué espera la City para el dólar
Se espera que siga en aumento esa tendencia con la cosecha gruesa y eso permita mantener el sendero de compras, incluso mejorar el promedio de diario, que rondó los u$s 85 millones el mes pasado y los u$s 88 millones en febrero, números buenos, pero que gran parte de la City supone que serían mejorables.
Gustavo Quintana, de PR Operadores de Cambio, cree que lo más probable es que “el flujo de ingresos de los agroexportadores se mantenga, a lo que hay que añadir el inicio de la comercialización de la cosecha de soja”. Asimismo, este año “combustible y minería van a aportar lo suyo y seguramente haya algún ingreso de RIGI”, apuntó.
En ese contexto, todo indica que el BCRA seguirá con la compra de reservas y el rumbo del dólar mayorista será similar a la de marzo, cuando cerró en $ 1382, por debajo de febrero. No obstante, el mundo puede plantear algún desafío al que habrá que estar atentos.
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