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Los ADR argentinos en Wall Street borraron la baja inicial que presentaron en el arranque de la sesión y subieron con fuerza. En el mismo tono operó la Bolsa local. El riesgo país argentino cerró en 526 puntos básicos (bps).
Los bonos soberanos argentinos cerraron con una toma de ganancias generalizada, en línea con el leve deterioro del riesgo global. Tanto la curva de ley extranjera como la de ley local mostraron caídas en precios, en su mayoría dentro de un rango de entre -1% y -2,5%, lo que implicó una suba marginal en los rendimientos.
En la parte media y larga de la curva, GD35, GD38 y GD41, se observaron bajas cercanas al 2%. En paralelo, los bonares también corrigieron, aunque con algo más de dispersión: el tramo corto resistió mejor, mientras que los bonos más largos acompañaron la debilidad.
La renta variable
En Wall Street, los ADR argentinos cerraron con mayoría de subas, aunque con un tono más moderado que el mercado local. La rueda mostró un sesgo positivo, con avances liderados por el segmento de utilities y telecomunicaciones.
Edenor se llevó la suba del día con un 5,2%. Detrás se ubicaron Telecom Argentina (2,5%) y BBVA Argentina (2,4%). También mostraron buen desempeño Loma Negra (1,9%) y Transportadora de Gas del Sur (1,3%), mientras que Banco Macro y Pampa Energía avanzaron ambos 1,3%.
El resto de los papeles operó con subas más acotadas. Supervielle ganó 1% e YPF cerró con un alza de 0,9%, mientras que Mercado Libre sumó 0,8%. Central Puerto y Grupo Galicia prácticamente no mostraron cambios.
Las bajas fueron puntuales y concentradas. Cresud cayó 0,9%, mientras que IRSA fue la más castigada del día con una baja de 2,1%.
En Buenos Aires, el S&P Merval logró revertir la jornada negativa con la que arrancó la sesión y terminó por subir casi 2% en dólares.
Entre las acciones líderes, Edenor encabezó las subas con un avance del 5,2%, seguida por Metrogas (3,6%) y Loma Negra (3,4%). También se destacaron los bancos, con BBVA Argentina subiendo 3,1%, en una jornada donde el sector financiero volvió a acompañar el movimiento alcista. En paralelo, las energéticas mantuvieron un buen desempeño: TGS avanzó 2,5%, Ternium 2,4% y Pampa Energía 2,2%.
El resto del panel mostró subas más moderadas pero igualmente positivas. Papeles como Supervielle, YPF y Central Puerto cerraron con alzas en torno al 1,5%, mientras que Galicia, Aluar y Cresud registraron incrementos más acotados.
Las bajas fueron puntuales y poco relevantes en términos de impacto general. Banco Macro fue la excepción más clara, con una caída del 1,4%, mientras que otros papeles como Transener y Comercial del Plata mostraron retrocesos marginales.
Al respecto, Milo Farro, research de Rava Bursátil, señaló a El Cronista que hacia fines de marzo y comienzos de abril el conflicto en Medio Oriente comenzó a mostrar señales claras de desescalada.
“Ese cambio de escenario impactó directamente en la dinámica sectorial del mercado local: las energéticas, que habían sido el principal sostén del S&P Merval durante los momentos de mayor tensión, atravesaron una toma de ganancias, mientras que el sector bancario logró acoplarse parcialmente al rebote observado en los mercados emergentes".
A casi dos meses del inicio del conflicto, “el analista destacó que el S&P Merval evidenció resiliencia durante el pico de volatilidad. Sin embargo, esa fortaleza no fue suficiente para capturar plenamente la recuperación global que llevó al S&P 500 a marcar nuevos máximos históricos”.
En el corto plazo, Farro indicó que predomina un escenario de lateralización, con el índice moviéndose en un rango de entre u$s 1900 y u$s 2100, una dinámica que se mantiene desde el período posterior a las elecciones legislativas de octubre.
Para perforar ese techo y habilitar una suba más sostenida, consideró que serán necesarias “sorpresas positivas en la temporada de balances, con foco en comienzos de mayo, o novedades favorables vinculadas al programa financiero del Tesoro".
Matías Waitzel, socio de AT Inversiones, dijo a este medio que, el S&P Merval parece haber vuelto a su zona de confort entre los 1800 y 2000 dólares, mostrando que, más allá de las buenas noticias financieras recientes: como el financiamiento de organismos multilaterales, el respaldo del FMI o las compras del Banco Central, "el mercado todavía necesita señales más concretas del lado real de la economía".
Para Waitzel, “hoy el principal driver para las acciones locales sigue siendo la actividad económica”.
Agrega que, “mientras no se vea un repunte más claro en el nivel de consumo, crédito e inversión, es difícil que las valuaciones rompan de manera sostenida esa resistencia”.
“El mercado está mirando menos el flujo financiero y más la dinámica del crecimiento. En paralelo, hay dos variables clave que todavía no terminaron de acompañar”:
- la baja del riesgo país y la caída de las tasas de interés.
- Una compresión más marcada del riesgo soberano, que refleje mayor acceso al crédito y menor incertidumbre, junto con un descenso sostenido de las tasas, sería el catalizador más directo para que las acciones locales vuelvan a tener un rally consistente
Wall Street
Las acciones estadounidenses cerraron a la baja el lunes, con los tres principales índices que pusieron fin a una racha de tres semanas consecutivas de ganancias, en un contexto en el que la renovada tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a poner en duda la sostenibilidad del alto el fuego de dos semanas.
Irán evalúa participar en conversaciones de paz con Estados Unidos en Pakistán, según indicó a Reuters un alto funcionario iraní, luego de gestiones de Islamabad para poner fin al bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes.
Sin embargo, otra fuente señaló que el vicepresidente JD Vance permanece en Estados Unidos, desmintiendo versiones sobre un viaje a Pakistán para participar en negociaciones.
El viernes, Irán había reabierto el Estrecho de Ormuz, lo que impulsó un fuerte rally en los mercados, con el S&P 500 y el Nasdaq marcando máximos históricos durante tres ruedas consecutivas y registrando su mayor suba semanal en 11 meses. No obstante, Teherán volvió a cerrar este estratégico canal marítimo durante el fin de semana.
En ese contexto, el crudo estadounidense subió 6,9% hasta los u$s 89,61 por barril, mientras que el Brent avanzó 5,6% hasta los u$s 95,48, lo que impulsó al sector energético del S&P 500, que ganó 0,2%.
En números, el Dow Jones cayó 4,87 puntos, o 0,1%, hasta los 49.442,56; el S&P 500 retrocedió 16,92 puntos, o 0,2%, a 7.109,14; y el Nasdaq Composite bajó 64,09 puntos, o 0,3%, a 24.404,39.
El sector de servicios de comunicación fue el de peor desempeño, arrastrado por Meta, que cayó 2,6% y cortó una racha de nueve subas consecutivas. Netflix también retrocedió 2,6% y acumula una caída cercana al 12% desde la publicación de sus resultados trimestrales y la salida de su cofundador Reed Hastings la semana pasada.
El índice de volatilidad VIX, conocido como el “medidor del miedo” de Wall Street, subió 1,37 puntos hasta 18,85, luego de haber registrado un máximo semanal de 19,99, tras ocho ruedas consecutivas en baja.