El mercado sigue viendo una mayor desinflación. Si bien se espera una baja más gradual, la marca en la desinflación seguiría su camino.
Las tasas nominales y reales se encuentran muy ajustadas y los analistas buscan oportunidades en pesos para hacer rendir su capital. Cuál es el bono que recomiendan los analistas.
Esperando una nueva baja del IPC
Hay varias señales que indican que el proceso de desinflación que se reanudó tras el dato de abril podría mantenerse esta semana cuando se conozca el IPC de mayo.
En primer lugar, las mediciones de las consultoras privadas sugieren que la inflación siguió desacelerando en mayo.
Según estos registros, la inflación de mayo estuvo en un acotado rango del 2,1% a 2,3% mensual, con una mediana del 2,3% mensual.
Todas las mediciones privadas fueron inferiores al 2,6% m/m que reportó el Indec para abril y mostraron señales de desaceleración contra sus propias mediciones de abril.
Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, explicó que las mediciones privadas le imprimen un leve riesgo al alza a su proyección de inflación de 2,1% mensual para mayo.
“Las mediciones de las consultoras privadas se mantienen como una buena referencia para los datos que publica posteriormente el Indec a nivel nacional, con un desvío promedio de 0,2pp entre la mediana y el dato durante los últimos 12 meses. Sin embargo, es interesante notar que, desde octubre, la mediana de las mediciones fue inferior o igual al dato del Indec”, dijo Yarde Buller.
En segunda instancia, la semana pasada se dio a conocer el REM del BCRA, el cual resume las expectativas de inflación de los economistas encuestados por el Banco Central.
La encuesta de expectativas de mercado (REM) mantuvo sin cambios las proyecciones de inflación respecto de la encuesta de abril.
Así, el mercado ve un sendero gradual de desinflación, proyectando un 2,3% mensual en mayo.
Luego seguiría cayendo al 2,1% mensual en junio, bajando al 2,0% mensual en julio, 1,8% mensual en agosto y 1,9% mensual en septiembre.
Según explicaron desde Max Capital, el REM espera que la inflación en el segundo trimestre de 2026 permanezca por encima del 2% mensual, convergiendo gradualmente hacia niveles cercanos a 1,9% mensual en el tercer trimestre y 1,7% mensual en el cuatro trimestre del año.
De esta manera, la inflación de cierre de 2026 se proyecta en 30,5%.
“Las expectativas del mercado permanecen ampliamente sin cambios y continúan incorporando un proceso gradual de desinflación, lo que sugiere que la inflación podría no ubicarse por debajo de 1,5% mensual este año”, comentaron desde Max Capital.
Finalmente, estos registros de inflaicon esperada del REM y de las consultoras que miden IPC de alta frecuencia, también coinciden con lo que esperan los inversores.
Según cálculos de IEB, La inflación breakeven, es decir, el nivel de nominalidad de indiferencia entre invertir en el activo de tasa fi ja o el de ajuste CER, se ubican en 2,3% para mayo, es decir, en línea con el REM-BCRA.
Luego, se proyecta un 2,15% mensual promedio entre junio y julio y 1,7% en adelante, lo cual es algo por encima de semanas previas, donde descontaba una inflación promedio de 2,05% promedio hasta octubre.
Los analistas de Max Capital indicaron que la inflación vuelve a desacelerarse y que el mercado ve un proceso de mayores bajas en el IPC hacia adelante.
“Aunque el proceso de desinflación avanzó más lentamente de lo esperado hace algunos meses, en parte debido a factores transitorios, las expectativas de inflación, reflejadas en el REM del BCRA, continúan apuntando a una desaceleración gradual hacia adelante. Creemos que esta seguirá siendo la tendencia predominante una vez que se disipen estos shocks temporales, aunque la inercia inflacionaria parece estar estableciendo un piso cercano a 2% mensual en el corto plazo”, proyectaron.
Inversiones en pesos
El mercado vuelve a ver una mayor desinflación de corto y mediano plazo.
Al observar la expectativa de inflación a 12 meses y para 2026, el promedio de los analistas redujo su proyección.
De cara a los próximos 12 meses se espera una inflación del 23,3% y para el 2026 se proyecta un IPC total de 30,5%.
Por lo tanto, a la hora de determinar oportunidades de inversión, los analistas del mercado deben tener en cuenta cual puede ser la inflación futura y determinar si las tasas que pagan los bonos en pesos compensan dicha dinámica inflacionaria.
En ese sentido, lo que se ha observado es que las tasas nominales y reales se encuentran muy ajustadas e incluso en niveles negativos.
La curva CER sigue exhibiendo rendimientos negativos hasta el primer trimestre de 2027.
Así, las LECER más cortas operan en torno a -1,8% real, el tramo medio se ubica en torno al 2%, y el tramo largo desde 4% a 7,2%.
En cuanto al posicionamiento en pesos, los analistas de Max Capital entienden que los bonos que ajustan por CER lucen hoy como los más atractivos, junto con los bonos Tamar.
“Las break-even se encuentran por debajo de las expectativas de consenso, mostrando que los bonos a tasa fija operan demasiado caros. Por lo tanto, los vehículos más atractivos siguen siendo los bonos CER y los bonos TAMAR, dependiendo de la visión sobre tasas”, detallaron.
Yendo a bonos puntuales, desde Max Capital indicaron que favorecen los instrumentos más largos, particularmente en el bono dual a junio de 2029, que parece barato incluso bajo los escenarios más adversos.
En lo que respecta a la curva a tasa fija, el nivel de tasas nominales es reducido, lo cual si se descuenta la inflación, las tasas terminan siendo negativas en términos reales.
El tramo más corto de la curva a tasa fija muestra tasas efectivas mensuales (TEM) de 1,8% promedio, mientras que el tramo medio rinde 1,9% (TEM).
Finalmente, los títulos del extremo más largo de la curva rinden 1,98% (TEM).
De este modo, la parte corta de la curva rinde 22% TNA en promedio, y la parte más larga de la curva rinde en torno a 25% TNA.
Desde Research Mariva explicaron que la misma se ha mantenido relativamente estable gracias a que la mayor estabilidad cambiaria ha reducido la demanda de cobertura y ha incentivado a los inversionistas a mantener posiciones en instrumentos denominados en pesos.
Sin embargo, consideran que la curva de tasa fija, que actualmente presenta una ligera pendiente ascendente, no refleja completamente el escenario desinflacionario que proyectamos, el cual se expresaría típicamente mediante una curva de rendimiento invertida.
“Las tasas de inflación de equilibrio actuales implican una inflación de alrededor del 30% para 2026, muy por encima de nuestra proyección base del 24,5%. En este contexto, consideramos que los bonos de mayor duración, como T30A7 y T31Y7, son particularmente atractivos”, indicaron.
Alargando duration
En base a este nivel de tasas, el mercado debe buscar instrumentos de mayor plazo para poder hacer rendir los pesos.
Además, en la medida en que se confirme una menor inflación, los bonos más largos podrían ser los de mayor ganancia futura.
Los analistas de Adcap Grupo Financiero epxlicaron que tras el dato de inflación de abril, que marcó 2,6% y confirmó la reanudación del proceso de desinflación, se observa que el mercado comenzó a extender duración en los bonos CER (Boncer).
“La reanudación del proceso de desinflación permite extender duration más allá de 2027. Es decir, los precios de mercado reflejan un menor temor a extender duración. Las tasas forward entre 2028 y 2027 descendieron del 15% al 12%”, afirmaron.
En este escenario, desde Adcap Grupo Financiero ven valor en los Boncer TZXD7, que ofrece una tasa real de 5,6%, y el TZX28, con una tasa real de 7,3%.
A su vez, y en cuanto a los instrumentos a tasa fija, desde Adcap Grupo Financiero siguen siendo cautelosos en el tramo medio de la curva.
“Continuamos viendo valor en el Boncap T30A7, que rinde 26,8%, especialmente en un escenario donde la inflación caiga por debajo del 2% antes de lo esperado”, detallaron.
Por su parte, desde Balanz recomiendan el nuevo dual CER/TAMAR con vencimiento a junio de 2029 (TXMJ9) como el bono de mayor valor actualmente.
“Este bono sería el instrumento más beneficiado en un escenario de aplanamiento de la curva. En ese contexto, el dual se vería favorecido porque, al ser un instrumento largo, tendría menor sensibilidad al ajuste de tasas que los tramos corto y medio, mientras que la opcionalidad de la pata TAMAR ganaría valor ante mayores tasas cortas”, detalló.
Finalmente, Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, consideró que las oportunidades en curvas de pesos ya no son tan evidentes como meses atrás.
“El posicionamiento dependerá del view del inversor particular respecto no sólo a cuestiones macrofinancieras como condiciones de liquidez, inflación, tasas y tipo de cambio, sino también al grado de aversión al riesgo en materia de duration, considerando que, por más que parezca lejano, las elecciones presidenciales de 2027 comenzarán a ganar ponderación en las expectativas del mercado”, explicó.
De esta manera, Franco agregó que aquellos inversores con view optimista en términos de inflación y nominalidad pueden preferir seguir haciendo carry en contexto de estabilidad cambiaria apostar por Lecaps cortas.
A su vez, para aquel inversor que quiera apostar por el riesgo duration, ir más largo hacia papeles tasa fija con vencimiento en 2027 podrían ser una alternativa atractiva.
Finalmente, aquellos que vean más presiones inflacionarias y/o cambiarias en el futuro (algo que de momento no descuenta el mercado), verán valor en posiciones CER 2027.