

n La brecha cambiaria en Argentina, que llegó a ampliarse hasta el 400% en 1951 y tocó 153% en 1974, hoy se mantiene en el 40%. Desde mediados de los años treinta, de hecho, fueron más los años que los argentinos convivieron con brecha que los que no (45 versus 32). Pero la diferencia de precio entre el mercado oficial y el paralelo ya se multiplicó por cuatro en lo que va del año.
Un informe del Banco Ciudad confirma que esta brecha es inferior a la que el país experimentó en los años 50 y principios de los 70, pero advierte de sus efectos directos e indirectos sobre la economía: Algo de la devaluación del dólar informal se traduce en mayores expectativas de devaluación del dólar oficial y, por tanto, en mayores expectativas de inflación y, eventualmente, subas de precios. Desde la agudización de la brecha cambiaria, apunta, las ventas de autos caen 12% interanual, la actividad inmobiliaria 16% y la inversión, 13%.











