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Los instrumentos en pesos operan con baja volatilidad en comparación con la tensión que se percibe en la curva de bonos en dólares y en las acciones.
En los bonos en pesos también se incluyen riesgos estacionales y electorales. Qué estrategias recomiendan los analistas con la reta fija en moneda local rumbo a los meses que vienen, los cuales se esperan que seas mas desafiantes.
Tasas en pesos estables
A pesar de la volatilidad en los bonos en dólares y en las acciones, los bonos en pesos vienen operando con una calma mayor, evitado acoplarse a dicho escenario de mayor tensión financiera.
Esta calma se puede percibir en las curvas de bonos en pesos, así como también en la baja volatilidad de tasas de interés de corto plazo.
Las tasas de interés de corto plazo en pesos muestran una marcada estabilización en los últimos meses, luego de la fuerte volatilidad registrada durante el comienzo de 2026.
Tras iniciar el año con niveles elevados y fuertes oscilaciones, los rendimientos de los distintos instrumentos convergieron hacia una zona del 1,7% al 2% mensual, con diferencias relativamente acotadas entre las principales referencias del mercado.
La TEM de las Lecap a un mes, la TAMAR y las tasas de caución a un día se ubican actualmente en torno al 1,8%-2% mensual.
En tanto, las tasas de los pases entre terceros también convergieron hacia esos niveles, luego de haber registrado picos de volatilidad superiores al 4% e incluso cercanos al 6% durante enero.
Por su parte, la tasa de los call entre bancos privados mantiene un comportamiento más estable, en torno al 1,7%-1,8% mensual, mientras que la tasa de los depósitos a plazo fijo (Badlar remunerada) se ubica sensiblemente por debajo del resto, cerca del 1,1%.
En perspectiva, el mercado de tasas cortas parece haber dejado atrás la fuerte inestabilidad de comienzos de año, con una convergencia de los rendimientos hacia niveles más homogéneos.
La menor dispersión entre instrumentos refleja un escenario de mayor estabilidad en el costo del dinero de corto plazo, aunque persisten diferencias según el segmento y el tipo de colocación.
El Equipo de Research de PUENTE, agregó que el BCRA ha mantenido estable el nivel de tasas de corto plazo y manejado la liquidez a través de la rueda de pases.
Sin embargo, advierten que esta estabilidad en las tasas de interés overnight no se ha trasladado en todo momento a las curvas de pesos, en particular en el momento actual
“Dado el premio que se está pagando por ir más allá de las elecciones, y que el Tesoro se ha concentrado en emitir más allá de 2027, las curvas de mediano y largo plazo en pesos se han vuelto pesadas y en algunos casos han sufrido pérdidas de capital”, indicaron.
Las tasas de corto plazo dependen de la liquidez que haya en el mercado y en ese sentido se evidencia que el volumen operado en los REPO del BCRA se mantiene en niveles elevados.
En las últimas ruedas, el volumen total se ubicó mayormente en un rango de entre $3 y $5 billones diarios, con picos que se aproximaron a los $6 billones.
De ese total, las operaciones con participación del Banco Central representaron aproximadamente entre $1,5 y $2 billones, mientras que el resto correspondió al segmento sin intervención de la autoridad monetaria.
En definitiva, el mercado de REPO refleja una demanda sostenida de liquidez de corto plazo y una participación importante del financiamiento privado, mientras que la evolución de las tasas evidencia que todavía existen episodios de tensión en el mercado de pesos.
Menos volatilidad en los bonos en pesos
En el mercado de deuda en pesos a tasa fija se evidencia un poco mas de volatilidad, aunque sin la misma tendencia que se percibe en la curva en dólares.
La curva a tasa fija evidenció un desplazamiento al alza en todos sus tramos.
El tramo corto de la curva opera ahora con rendimientos de 26%, en promedio en el corto plazo, por encima de los niveles de 24% del tramo corto de hace una semana
Por su parte, el tramo más largo opera con tasas en el margen más alta y en niveles de 28% en promedio.
Dado que tasas más altas significan una baja en los bonos, esta corrección podría representar una oportunidad para los inversores.
Los analistas de Max Capital consideran que aún existe valor en los bonos en pesos.
“Recomendamos mantener un posicionamiento en el tramo de la curva en pesos que vence en el primer trimestre de 2027. Consideramos que es el punto más atractivo desde un punto de vista riesgo-retorno, dada la volatilidad que se observa en el tramo de mayor duration en la curva”, detallaron.
Rumbo a fin de año
Al llegar a los últimos meses del año, el mercado comienza a evaluar la estacionalidad de la demanda de pesos.
La demanda de dinero en Argentina tiene un marcado comportamiento estacional.
En términos históricos, la demanda de pesos suele alcanzar un piso durante los meses de verano, es decir, en enero y febrero.
Desde allí, dicha variable repunta hasta alcanzar su pico anual en mayo y junio.
Luego, en el tercer trimestre, la demanda de pesos suele aplanarse y desde octubre vuelve a acelerar para adquirir mayor dinamismo en noviembre y diciembre, los cuales suelen ser los meses de mayor demanda de pesos.
Una mayor demanda de pesos podría presionar al alza las tasas de interés y, con ello, representar un factor de riesgo para los bonos en pesos.
La tasa de interés es el precio del dinero, por lo que si crece la demanda de pesos, el valor de la liquidez tiende a crecer, haciendo que las tasas de interés puedan desplazarse al alza.
Si bien ahora el mercado opera con cierta estabilidad, los analistas de Grupo ST, advierten que el mercado de deuda en pesos podría mostrar mayor volatilidad en las próximas semanas.
“Si bien las tasas cortas tuvieron algo de volatilidad, la Tamar se mantiene en torno a 24%. A menos de 60 días de fin de año, empieza a aparecer en el horizonte la estacionalidad de la demanda de dinero y su impacto en tasas”, anticiparon.
Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, remarcó que la suba estacional de la demanda de dinero en diciembre siempre es un momento del año para estar con la guardia alta.
Además, advierte que dicha cautela tiene mucho más sentido ahora que el sistema está operando muy fino en términos de liquidez.
“Cualquier presión de demanda puede tener un impacto muy importante sobre las tasas overnight y el tramo corto de la curva pesos”, indicó.
En ese sentido, entiende que si el BCRA lo administra con prudencia, no tendría que haber problemas para los bonos en pesos.
“Creo que lo más probable es que el BCRA aproveche el aumento estacional de la demanda de dinero para acelerar las compras de divisas sin necesidad de esterilizar los pesos, lo que permitiría que no se generen presiones ni sobre las tasas de interés ni sobre el tipo de cambio”, afirmó Yarde Buller.
Natalia Martin, analista de Research de PPI, remarcó que la demanda de dinero suele crecer en diciembre y agregó que ello puede ser un posible factor de presión en las curvas en pesos ese mes.
Sin embargo, destaca que la magnitud del mecanismo mencionado suele ser difícil de estimar porque puede incluso ser bastante marginal y no tener un impacto significativo.
Dada la distancia a dicho escenario, Martin agregó que por ahora sigue favoreciendo el carry en pesos, con una estrategia diversificada por plazo (barbell) en los bonos CER a través del Boncer a marzo de 2027 (TZXM7) y el Boncer a junio de 2028 (TZX28).
“El sólido saldo comercial y la posible liquidación de parte de las emisiones internacionales de septiembre sostienen nuestra visión constructiva del tipo de cambio para los próximos tres a cuatro meses, mientras la historia crediticia sigue sin encontrar impulso. En el tramo corto, la persistencia inflacionaria y las presiones de commodities, combustibles y carne refuerzan el atractivo de la cobertura CER”, detalló Martin.
Riesgos electorales en la curva en pesos
La curva CER también registró un desplazamiento al alza en las ultimas jornadas, mostrando un claro empinamiento en la misma.
Las tasas reales en el corto plazo se encuentran entre 1% y 3% de tasa real, saltando a niveles de 8% a 9% en el tramo medio de la curva y alcanzando picos de más del 11% de tasa real en los tramos más largos.
Por ello, ante tal dinámica, el mercado sigue observando e incorporando riesgos electorales que están siendo incorporado en los bonos en pesos.
Yarde Buller agregó que, si bien estamos en un contexto de estabilidad de tasas, el mercado mira con cautela el riesgo electoral y el riesgo de un endurecimiento monetario en la antesala de la elección.
Yarde Buller remarca que dicha dinámica es clave para la estrategia en pesos ya que impacta las valuaciones a través de las tasas forward.
“Para carteras en pesos con enfoque de retorno total, lo que más nos gusta es concentrar cerca de la mitad de la exposición en instrumentos dolarizados combinando bonos dollar linked puros, el dual dollar linked – TAMAR y Bonares. La decisión de incorporar algo de exposición a Bonares en carteras de pesos es una apuesta a que se corrija de manera virtuosa cierta inconsistencia que vemos entre el nivel de riesgo país y el tipo de cambio real”, dijo Yarde Buller.
Matias Ballestrin, jefe de Inversiones de Banco Piano, favorece bonos CER.
“Consideramos bonos CER como buena opción para la posición en pesos de mediano plazo, a me entender tiene menor riesgo que el soberano hard dólar y a mostrado buena cobertura y si perder liquidez”, detalló.
Finalmente, y en cuanto al posicionamiento, Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, señaló que su estrategia apunta a una diversificación de posiciones.
“Recomendeamos diversificar con Lecaps cortas como el titulo a enero (S29E7), que rinde en torno al 27,5% anual, para capturar tasa fija hasta comienzos de 2027. Lo combinamos con bonos CER largos como el titulo a diciembre d 2029 (TXMD9), para asegurar un rendimiento real atractivo durante varios años. Finalmente, favorecemos dollar linked o en TAMAR para cubrirse del período electoral. La idea es aprovechar las tasas actuales sin concentrar todo el riesgo en un solo escenario”, dijo Lazzati.
En relación a las inversiones en pesos en este contexto, desde PUENTE entienden que existe mayor valor en bonos CER.
“Si se quieren tasas estables, preferimos títulos cortos en CER, ya que somos algo más pesimistas respecto al proceso de desinflación que lo que está implícito en pesos en el mercado. Para ir algo más largo, preferimos el dual TMVE8, pero no por la estabilidad de la tasa overnight sino porque ofrece buen carry y protección al tipo de cambio oficia”, sostuvieron.