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La próxima gran oportunidad de inversión en inteligencia artificial podría no estar en los procesadores más potentes, sino en una tecnología capaz de resolver uno de los principales problemas de los centros de datos: la falta de memoria suficiente para procesar volúmenes cada vez mayores de información.

Esa es la tesis que desarrolla Goldman Sachs en su informe publicado el 12 de octubre, en el que identifica una nueva generación de memorias de alto rendimiento que podría reducir alrededor de un 30% los costos de procesamiento de inteligencia artificial y abrir un mercado potencial de hasta u$s 150.000 millones.

Para los inversores argentinos, el análisis tiene un atractivo adicional: varias de las compañías involucradas pueden operarse a través de Certificados de Depósito Argentinos (Cedear),que permiten acceder desde el mercado local a acciones de empresas extranjeras.

El banco de Wall Street identifica ocho compañías vinculadas al desarrollo de esta tecnología, con potenciales de suba a 12 meses que van desde el 14,5% hasta el 120,9%. Sin embargo, no todas se beneficiarían de la misma manera: mientras algunas podrían liderar el nuevo negocio de memorias, otras enfrentarían cambios en la demanda de sus procesadores.

La tecnología que podría transformar el negocio de la inteligencia artificial

El centro del análisis de Goldman Sachs es High-Bandwidth Flash (HBF), una tecnología que busca combinar la elevada capacidad de almacenamiento de las memorias NAND con velocidades de lectura mucho mayores que las de los dispositivos tradicionales.

Actualmente, los sistemas de inteligencia artificial utilizan memorias HBM, que ofrecen un rendimiento muy elevado, pero también tienen costos importantes y limitaciones de capacidad.

Goldman Sachs

A medida que los modelos de IA procesan conversaciones más largas, documentos extensos y tareas complejas, necesitan almacenar y recuperar mayores cantidades de información. Goldman Sachs advierte que esa demanda está generando un cuello de botella que podría limitar el crecimiento de la industria.

La tecnología HBF busca resolver parte de ese problema. Según Goldman Sachs, puede ofrecer hasta 512 gigabytes por módulo, frente a los 16 a 32 gigabytes habituales de las configuraciones HBM que compara el banco.

Además, la combinación de ambas tecnologías permitiría aprovechar mejor los procesadores y disminuir la necesidad de instalar unidades adicionales.

En un ejercicio ilustrativo, el banco calcula que un sistema híbrido podría reducir aproximadamente un 32,7% el costo por unidad de rendimiento de inferencia frente a una arquitectura basada exclusivamente en HBM.

SK Hynix

La oportunidad comercial también es relevante. En un escenario de adopción moderada, el banco estima que HBF podría representar un mercado anual de USD 40.000 millones hacia 2030. Bajo una expansión más acelerada, esa cifra podría alcanzar los u$s 150.000 millones.

Sin embargo, Goldman Sachs aclara que la tecnología todavía se encuentra en una etapa temprana y enfrenta desafíos relacionados con la velocidad de acceso, el consumo energético, la durabilidad y los costos de fabricación.

Qué acciones recomienda Goldman Sachs y cuánto podrían subir

Las proyecciones del banco abarcan ocho fabricantes de semiconductores, aunque sus recomendaciones responden tanto a las oportunidades de HBF como a las perspectivas generales de cada negocio.

La mayor suba proyectada corresponde a Kioxia, fabricante japonés de memorias, con un precio objetivo de 38.667 yenes y un potencial del 120,9% frente a los valores del 9 de octubre.

Goldman Sachs considera que la escasez de memorias NAND y las perspectivas favorables para sus precios podrían impulsar sus resultados. También destaca el desarrollo de XL-Flash, una tecnología alternativa orientada a mejorar la capacidad de memoria de los servidores de IA.

En segundo lugar aparece SK Hynix, con un potencial del 108,2% y un precio objetivo de 3,5 millones de wones. La compañía surcoreana es una de las protagonistas del informe por su colaboración con SanDisk para desarrollar HBF. Su experiencia en memorias avanzadas y empaquetado de semiconductores podría darle una posición privilegiada en este nuevo mercado.

Samsung Electronics ocupa el tercer puesto, con una suba potencial del 90,8%. El banco destaca su capacidad de producción, su experiencia tanto en DRAM como en NAND y sus avances en tecnologías de memoria de alto rendimiento.

Entre las compañías estadounidenses, Broadcom presenta un potencial del 48,9%, con un precio objetivo de u$s 540. Le sigue SanDisk, con una proyección de u$s 2.200 por acción, equivalente a una mejora del 36,9%.

Nvidia también mantiene la recomendación de compra, con un precio objetivo de u$s 300 y un potencial del 30,7%. Micron, en cambio, recibe una calificación neutral, aunque su precio objetivo de u$s 1.250 implica un recorrido positivo del 21,7%.

Por último, Advanced Micro Devices (AMD) completa la selección con una recomendación de compra, un precio objetivo de u$s 700 y un potencial del 14,5%.

TrandForce Goldman Sachs.

Cuáles se pueden comprar mediante Cedear en Argentina

Una parte importante de las compañías mencionadas por Goldman Sachs cuenta con instrumentos que se negocian en el mercado argentino.

Entre ellas se encuentran Nvidia (NVDA), AMD (AMD), Broadcom (AVGO), Micron (MU) y SanDisk (SNDK). También se negocia el Cedear de SK Hynix bajo el símbolo SKHY, lo que permite acceder desde Argentina a una de las compañías que el banco considera mejor posicionadas para aprovechar HBF.

Esto resulta especialmente relevante porque SK Hynix combina dos características: es una de las empresas que participa directamente en el desarrollo de la nueva tecnología y, al mismo tiempo, presenta uno de los mayores potenciales de valorización de la selección.

No obstante, los porcentajes proyectados por Goldman Sachs corresponden a las acciones originales en sus respectivos mercados. El rendimiento en pesos de un Cedear también depende de la evolución del tipo de cambio financiero, del ratio de conversión y de las condiciones de negociación locales.

Por qué la nueva tecnología también representa un desafío para Nvidia

Uno de los aspectos más llamativos del informe es que Goldman Sachs considera que el avance de estas memorias podría representar una presión competitiva para los fabricantes de aceleradores de inteligencia artificial.

La explicación es económica: si los centros de datos consiguen procesar mayores cantidades de información con menos GPU, podrían reducir sus necesidades de inversión en nuevos procesadores.

Este escenario afectaría potencialmente a empresas como Nvidia, AMD y Broadcom, aunque el banco mantiene recomendaciones de compra para las tres.

En particular, Goldman Sachs considera que Nvidia cuenta con una ventaja frente a sus competidores: su capacidad de integrar hardware y software le permitiría adaptar sus sistemas a las nuevas arquitecturas de memoria y reducir el impacto sobre su negocio.

La situación de Micron es diferente. Aunque Goldman Sachs reconoce las perspectivas favorables de la compañía, considera que su mayor concentración en memorias DRAM y HBM la convierte en una beneficiaria menos directa del desarrollo de HBF.

Por eso, el banco prefiere a SanDisk y SK Hynix para aprovechar una eventual aceleración de la demanda de memorias NAND de alto rendimiento.