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La firma financiera MSCI no incluyó en su hoja de ruta de clasificación de los mercados a la situación de la Argentina, actualmente en condición de “standalone” (inclasificable), por debajo de los mercados de frontera, emergentes y desarrollados.

El resultado, que era esperado por el mercado, había sido precedido por un pronunciamiento la semana pasada en el que ratificó su permanencia en la categoría debido a la permanencia del cepo para las empresas.

MSCI, que evalúa y diseña indicadores de fiabilidad para el mercado de capitales globales, habilitaría el ingreso al mercado de capitales argentinos de hasta u$s 4500 millones en caso de elevar esa nota. Sin embargo, los inversores, que pensaban que el rumbo y las reformas de mercado de la actual administración mejorarían la performance, se toparon con una nueva frustración.

“El proveedor de índices ya había telegrafiado la semana pasada su probable decisión de dejar a Argentina en la categoría “Standalone”, más específicamente cuando había publicado su evaluación sobre las regulaciones del mercado de capitales local. La existencia de controles residuales para lo que se conoce como “hot money” fue el principal motivo de que esto ocurriera y su eliminación o relajación significativa será lo que defina una eventual vuelta a Emergentes", explicó a El Cronista Ezequiel Fernández, director de Research Corporativo en Balanz.

“La decisión de MSCI no cambia el diagnóstico de fondo: Argentina avanzó, pero todavía no convenció. El historial pesa. No alcanza con anunciar reformas ni con mostrar una mejora parcial del escenario macroeconómico. MSCI necesita ver una normalización cambiaria más profunda, libre acceso al mercado, reglas estables y evidencia concreta de que los cambios son sostenibles en el tiempo”, consideró, por su parte, Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance.

Desde Max Capital subrayaron cuáles habrían sido las consecuencias de que Argentina hubiera entrado en la revisión anual de MSCI.

“Cambiaría el costo de capital para las compañías locales, de la mano de mayores flujos externos. Ser mercado de frontera ayudaría a poner a las compañías en el radar. Volver a emergente sería completamente distinto, el benchmarking del índice es muy significativo (más de u$s 1,5 billones) con lo cual un porcentaje chico del índice, digamos 2%, ya generaría flujos de u$s 3000 millones, empujando precios y reduciendo el costo de capital”, señaló Alejo Costa, Head of Economic Research & Strategy de Max Capital.

Argentina, no, el resto, sí

El informe de MSCI incluyó reclasificaciones para otros países, pero la Argentina no fue mencionada.

Así, Bulgaria pasó de Standalone a mercado de Frontera; evaluación de medidas tomadas en Indonesia y Turquía para garantizar la transparencia en esos mercados; reconocimiento de la remoción de precios mínimos en Bangladesh y una advertencia de que su reinstauración podría motivar una degradación de mercado de frontera a Standalone; monitoreo de medidas implementadas en Corea para mejorar la accesibilidad para inversores institucionales internacionales; recordatorio de la reclasificación de Grecia de Emergente a Mercado Desarrollado en 2027.

La reclasificación se hace desear

Hace algunos días, el banco de inversión Morgan Stanley pronosticó que “una reclasificación a Mercados Emergentes probablemente será un tema para 2028″.

Lo hizo en un informe que sugerentemente tituló “Messi, sí; MSCI, todavía no”.

“La estabilidad de las reformas positivas implementadas el año pasado, como la repatriación de dividendos, sería un argumento para que se lance una consulta”, aunque tampoco se produjo hoy ese paso.

Impacto en el mercado

Las acciones argentinas prolongaron este martes sus caídas del lunes. Los ADR retrocedieron hasta 4%. Edenor encabezó ese movimiento, seguido por Grupo Financiero Galicia, que bajó 3,7 por ciento.

En tanto, los papeles también cedieron en la plaza local: el Merval perdió 2,4% medido en dólares y operó a u$s 2089.

Los bonos soberanos retrocedieron hasta 0,5% y el riesgo país subió 2,9% hasta los 433 puntos básicos.

Según Costa, una reclasificación sería más relevante para las acciones: “El precio subiría de forma instantánea, absorbiendo la presión compradora. Para bonos es menos relevante, no cambia la base de inversores, aunque obviamente sería un catalizador positivo adicional”.

Fernando Marengo, economista jefe de BlackToro, coincide en que habría un impacto positivo para las acciones porque más fondos internacionales podrían invertir en la Argentina si entra a los índices de MSCI. “Argentina está en una situación de Standalone, básicamente está fuera de los índices. El MSCI América Latina hoy no tiene acciones argentinas, pero si en algún momento le cambian la calificación, tendrán que replicar al índice. Entonces, saldrían a comprar acciones y eso impulsaría el precio”, asegura.

Marengo señala que una reclasificación también aumentaría la demanda de bonos y eso bajaría la tasa de interés implícita, el riesgo país y el costo de endeudamiento del país.

Por el momento, Argentina tendrá que esperar. Las reformas macroeconómicas todavía no convencen a MSCI.