Ayer fue un día negativo para Wall Street, sin embargo, el peso argentino mantuvo su racha y tendencia bajista. La moneda local se acopló a la tendencia regional, sustentada por mejores fundamentals y la racha compradora de dólares del Banco Central .
El dólar se sigue aleando del techo de la banda y ya está más de un 14% debajo de tal nivel. Qué estrategias recomiendan los analistas.
En línea con la tendencia regional
Ayer fue un día particular para el peso argentino ya que, mientras Wall Street caía más del 1%, el tipo de cambio en Argentina se apreciaba más de 0,5%.
Esto se dio también en un contexto en el que las monedas de mercados emergentes también se apreciaron, con el real brasilero a la cabeza.
De alguna manera, el peso argentino puede aprovechar el escenario positivo que se esta dando para las monedas emergentes o, dicho de otra manera, toma nota de la debilidad del dólar a nivel global.
El dólar mayorista cae debajo de los $1370, mientras que el MEP se sostiene debajo de los $1400, y el contado con liquidación se ubica en $1440.
Su tendencia es claramente a la baja y el tipo de cambio cotiza en su menor nivel desde octubre, justo tras el resultado de las elecciones legislativas.

El peso argentino logra aprovechar el buen escenario para las monedas emergentes gracias a que hoy las cuentas publicas se muestran mas ordenadas que en el pasado.
En escenarios similares en el pasado favorables para emergentes, el peso argentino no lograba acoplarse a la tendencia de emergentes debido a los desequilibrios macroeconómicos locales.
Sin embargo, en la actualidad si pudo sumarse al buen escenario.
En lo que va del mes, el peso mexicano se aprecia 4%, junto con el peso chileno, el real brasilero y el peso argentino, que muestran una apreciación en el mes del más del 3%.
A su vez, en lo que va del año, el peso argentino se aprecia más del 5%, junto con el real brasilero, siendo las monedas emergentes más firmes de este 2026.

Más lejos del techo
Con la merma actual, el dólar se ubica un 14% debajo del techo de la banda y el mercado hace cuentas sobre la conveniencia de posicionarse en pesos o, si de lo contrario, conviene dolarizar sus carteras.
Una de las variables clave que sigue entusiasmando a los inversores para mantenerse en pesos es el hecho de que el BCRA compra dólares de manera constante, sumando más de u$s 2500 millones en el año.
A su vez, dichas compras se dan en un contexto en el que todavía no se llegó al ciclo más elevado de liquidación del agro.
Por lo tanto, contemplando que la liquidación del agro esta por acrecentarse hacia adelante, el mercado sigue viendo argumentos para mantenerse en pesos.

A la hora de determinar el posicionamiento en pesos, luce clave analizar cuáles son los valores del tipo de cambio que hacen indiferente la inversión en moneda local, es decir, hasta que valor del dólar el carry sigue siendo efectivo.
Según cálculos de TSA Bursáil, para la Lecap de mitad de marzo, el dólar break even es de $1419, es decir, un 1,7% por encima del valor actual del dólar y 13% debajo de la banda.
Para mitad de abril, el break even es de $1463, es decir, un 5% por encima del valor actual del dólar y 12,6% al techo de la banda proyectado.
En el caso de la Lecap de fin de abril, el dólar break even es de $1478, es decir, un 7% debajo de la banda.
Para fin de mayo, el dólar break even es de $1515, mientras que el techo de la banda se ubica en $1762, es decir, 12% por encima del mismo.
A lo largo de toda la curva de bonos en pesos hasta fin de año, el dólar break even se mantiene por debajo del techo de la banda.
Por lo tanto, si el BCRA sostiene su compromiso de mantener al dólar dentro de las bandas de flotación, de alguna manera garantiza el carry y el posicionamiento en pesos.

Maximiliano Bagilet, gerente comercial de TSA Bursátil, resaltó que de corto plazo siguen apostamos al posicionamiento en pesos.
“El dólar break-even se ubica un 12% debajo del dólar actual, por lo que de mediano plazo el carry se debería respetar estos niveles. No vemos un salto abrupto del tipo de cambio, teniendo en cuenta también que va a venir la cosecha gruesa y esperamos un dólar por abajo de estos niveles de break-even con seguridad”, resaltó Bagilet.
De esta manera, agregó que siguen apostando hasta mitad de año con el carry, como hace dos semanas atrás.
Sin embargo, advierte que “estos niveles lo vamos viendo con cuidado y también vemos el salto cambiar en futuros para tomar posición. Los títulos fin de julio son los más largos que podríamos tomar de por de mediano plazo”, sostuvo Bagilet.
Los analistas de Cohen detallaron que, bajo el actual nivel de tasas en pesos y con un tipo de cambio nominal que se mantiene estable, en un contexto en el que la inflación aún muestra resistencia, recomiendan priorizar los bonos CER y los instrumentos Duales dentro de las estrategias de carry de corto plazo.
“Destacamos el Boncer TZXM6 (CER +3,9%), cuya inflación implícita para enero se ubica en torno al 2,3% m/m. Al mismo tiempo, resaltamos el dual TTM26 (TAMAR +2%), cuya TAMAR breakeven promedio se acerca al 28% TNA, por debajo de la TAMAR actual de 32,7% TNA”, indicaron.
A su vez, desde Cohen agregaron que, para estrategias de mediano plazo, continúan priorizando el segmento CER, en particular el TZX26 (CER +6,3%) y el TZXD6 (CER +8,1%), que descuentan una inflación promedio del 2% m/m entre febrero y abril y del 1,7% m/m entre mayo y octubre de 2026.

Menores tasas en pesos
Si bien el dólar se encuentra más lejos respecto del techo de la banda, lo cual colabora para que el tipo de cambio permanezca dentro de la misma y se garantice el carry, las tasas de interés también apuntaron a la baja, haciendo que los retornos en pesos sean más bajos.
Es decir, en las últimas semanas tanto el tipo de cambio como las tasas de interés se desplazaron a la baja.
A su vez, las tasas en pesos caen a medida que la demanda de dinero también retrocede.
En la última semana, la curva de Lecap se desplazó a la baja, con rendimientos debajo del 2,8% en prácticamente toda la curva.
Por lo tanto, con un dólar con casi 13% debajo del techo de la banda, la estrategia de carry luce menos conveniente, aunque sigue siendo favorecida por los analistas.

Alejandro Fagan, estratega en Balanz, consideró que la credibilidad del esquema de bandas continuará aumentando a medida que el BCRA compre más reservas, conteniendo los riesgos cambiarios y favoreciendo una mayor compresión en el riesgo país.
De esta manera, ve valor en la curva a tasa fija en dólares y en pesos de largo plazo.
“Con el dólar oficial actualmente en torno a $ 1450, los valores de breakeven para el tramo de los instrumentos marzo a mayo se ubican entre $ 1500 y $ 1600. Actualmente estamos recomendando la parte larga de globales y la parte corta de Bonares, mientras que en pesos preferimos el tramo largo de los Boncaps”.
Los analistas de IEB favorecen un posicionamiento en los bonos duales (Tasa fija-TAMAR) y en particular, el TTM26 que rinde TAMAR + 3,5% y el TTJ26, que rinde TAMAR + 5,5% para junio 2026.
“Vemos a los duales como activos atractivos para devengar tasa, con una tasa breakeven en la zona del 28% (por caso la TAMAR promedio de la última semana se mantuvo en la zona de 31-32%), y brindando el beneficio de la cobertura para un esquema monetario-cambiario que necesitará de tasas reales altas”, indicaron.
Finalmente, desde Adcap Grupo Financiero también se inclinan por los bonos que ajustan por CER.
“Esperamos que los bonos ajustados por inflación continúen superando al resto, en particular en los próximos meses, ya que los datos de inflación podrían arrojar sorpresas negativas. Por este motivo, mantenemos nuestra posición a lo largo de la curva Boncer”, detallaron.
En cuanto a los bonos puntuales, para capturar el carry de mediano plazo, desde Adcap Grupo Financiero recomiendan la Boncer a Mayo (X29Y6) y el Boncer a Junio (TZX26), cuyos breakevens frente a tasa fija se han mantenido en torno al 1,9%, un nivel que consideramos bajo de cara a los próximos registros de inflación”, afirmaron.
La expectativa de inflación juega un rol clave
La baja del dólar juega un rol clave en tal expectativa ya que el traslado a precios se muestra contenido y limitado.
Por lo tanto, y gracias a un dólar a la baja, el mercado espera que el proceso de desinflación sea reanudado pese a haber encontrado una pausa desde mayo hasta la fecha y en el que el IPC paso del 1,5% al 2,9% actualmente.
El mercado tiene incorporado en precios que el 2,9% de enero pudo haber marcado un techo en la inflación y que desde aquí la desinflación sea reanudada para regresar al 1,5% nuevamente a mitad de este año.
La curva CER opera con tasas reales en niveles debajo del 10% en toda la curva, cuando antes de las elecciones operaba por encima del 20% en casi toda la curva.
La persistencia en la inflación y la dificultad del IPC en quebrar el 2% en los próximos meses hace que el mercado encuentra en los bonos que ajustan por CER como atractivos ya que sirven como cobertura ante una inflación mas elevada o que le cuesta perforar el 2%.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, indicó que recientemente se observó una suba en la inflación implícita para 2026 desde niveles cercanos al 23% a operar en torno al 26%.
En ese sentido, y desde el lado de las inversiones, Tessio detalló que, para aquellos inversores dispuestos a mantener posiciones en pesos, prioriza hacerlo vía Boncer largos.
“A pesar de la apreciación del tipo de cambio, la inflación acumula ocho meses consecutivos de suba a nivel nacional, los niveles actuales de inflación implícita no ofrecen un margen claro para posicionarse en instrumentos a tasa fija. En cambio, mantenemos preferencia por los Boncer”, dijo Tessio.
Por último, y en cuanto a las inversiones, desde Facimex Valores agregaron que, a pesar del pesimismo en los break-evens de inflación del tramo largo, en el tramo corto continúan optimistas.
“Priorizamos la Lecer a mayo (X29Y6) y el Boncer a junio (TZX26) antes que las Lecap-Boncap con vencimiento en el primer semestre de 2026. En cambio, los break-evens de inflación a partir de mayo se ubican sistemáticamente por encima de nuestras proyecciones. Los break-evens de inflación combinan optimismo en el tramo corto con pesimismo en el tramo largo y, al contrastarlos con nuestro escenario base, vemos que la tasa fija debiera ser una estrategia ganadora a partir de títulos con vencimiento en el cuatro trimestre de 2026”, dijeron.















