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Argentina es el país con más dólares fuera del sistema financiero medidos por habitante. Según uno de los últimos informes del Fondo Monetario Internacional (FMI), los argentinos mantienen más de u$s 250.000 millones fuera de entidades financieras, una cifra equivalente a cerca del 40% del Producto Bruto Interno (PBI).

Si esos fondos se distribuyeran entre toda la población, equivaldrían a unos u$s 5.400 por habitante, una cifra que ubica al país en el primer puesto del ranking global de dólares fuera del sistema.

En este escenario, el Gobierno busca impulsar mecanismos para facilitar la incorporación de esos ahorros al circuito formal mediante cambios en la Ley de Inocencia Fiscal.

El ranking de los países con más dólares fuera del sistema

El relevamiento muestra una amplia diferencia entre Argentina y el resto de los países analizados. Medido en efectivo y depósitos fuera del sistema financiero local por habitante, el ranking es encabezado por Argentina con u$s 5.400 per cápita. Detrás aparecen:

  • Bélgica: u$s 4.100
  • Dinamarca: u$s 3.700
  • Países Bajos: u$s 2.900
  • Rusia: u$s 2.800
  • Reino Unido: u$s 2.700
  • Australia: u$s 2.400
  • Alemania: u$s 2.400
  • Francia: u$s 2.200
  • España: u$s 2.100
  • Italia: u$s 2.000
  • Canadá: u$s 2.000
  • Austria: u$s 2.000
  • Ucrania: u$s 1.500
  • Uzbekistán: u$s 1.100
  • Perú: u$s 1.000
  • Japón: u$s 700
  • México: u$s 500
  • Nigeria: u$s 100

Por qué los argentinos guardan dólares fuera del sistema

Para los especialistas, el liderazgo argentino en este ranking no es casualidad. Detrás de esos más de u$s 250.000 millones aparecen factores económicos, culturales e institucionales que se fueron acumulando durante décadas.

El primero es la propia historia económica argentina. Crisis recurrentes, procesos inflacionarios, devaluaciones, restricciones cambiarias y episodios como el corralito dejaron una huella profunda en el comportamiento de los ahorristas.

Fuente: ShutterstockShutterstock

A esto se suma el elevado nivel de informalidad de la economía. Una parte importante de los ingresos generados en distintos sectores nunca ingresa plenamente al circuito formal, lo que favorece la acumulación de efectivo fuera del sistema bancario.

Finalmente, también influye una desconfianza generalizada hacia las instituciones financieras y, en muchos casos, un escaso conocimiento sobre las alternativas disponibles para canalizar el ahorro de manera formal.

La nueva apuesta del Gobierno: qué cambios busca incorporar

La denominada Ley de Inocencia Fiscal fue impulsada por el Gobierno con el objetivo de otorgar mayor seguridad jurídica a quienes poseen ahorros no declarados y desean incorporarlos al circuito formal. La iniciativa fue presentada hace un año, debatida en el Congreso y comenzó a regir en febrero de este año.

Su objetivo central es permitir que los contribuyentes utilicen fondos no declarados sin que ello derive automáticamente en cuestionamientos por parte de ARCA, siempre que se cumplan las condiciones establecidas por la normativa.

El oficialismo ya impulsa una nueva modificación en el Congreso para ampliar su alcance y despejar algunas dudas que, según especialistas y tributaristas, todavía persisten entre los contribuyentes.

Los principales cambios que propone el proyecto son:

  • Eliminar los límites de ingresos y patrimonio para acceder al régimen simplificado.
  • Permitir la adhesión independientemente del tamaño económico del contribuyente.
  • Establecer como principal requisito la residencia fiscal en Argentina.
  • Mantener esa residencia durante todo el período fiscal declarado bajo el régimen.

Además, la iniciativa incorpora una ventana para exteriorizar fondos hasta el 31 de diciembre de 2027. Según el proyecto, quienes ingresen dinero no declarado durante ese período podrán hacerlo sin costo por el pasado y sin que esa exteriorización pueda utilizarse posteriormente como prueba en su contra.