El mercado ve con altas probabilidades que el Central pueda alcanzar su objetivo de compras por u$s 10.000 millones e incluso ve chances de que pueda superarla. El mejor escenario posible es aquel en el que la entidad monetaria llegará a comprar u$s 31.000 millones.
Cual podría ser el impacto en los bonos en dólares y qué títulos recomiendan los analistas.
Gran racha compradora
El BCRA no detiene su marcha compradora de reservas.
Lleva 34 ruedas consecutivas de compras de divisas, a punto de superar la racha de septiembre de 2023, cuando en aquel momento había registrado compras por 35 jornadas consecutivas.
De superarlo, sería la racha compradora más prolongada en al menos una década.
De esta manera, en febrero el BCRA lleva comprados u$s 1350 millones y en el acumulado del año suma u$s 2507 millones.
Con estos registros, la entidad monetaria lleva comprado el 17% dl volumen total operado en el mercado de cambios (MLC).
El equipo económico había estimado que podía llegar a hacerse de u$s 10.000 millones y hasta u$s 17.000 millones, siempre y cuando crezca el volumen en el mercado de cambios, a la vez que crezca la demanda de dinero de modo que, los pesos que se emiten para adquirir tales dólares no generan presión nominal en la economía.
Mirando la tendencia en las compras de dólares, el mercado espera que el ritmo de acumulación de dólares se sostenga, más aun pensando en que todavía no se ha alcanzado el periodo estacionalmente más agudo de liquidación del agro.
Dado que el Central lleva comprados el 17% del volumen total, esta es una cifra muy por encima del 5% objetivo que se había planteado en el comunicado del Banco Central.
Sin embargo, el BCRA espera que el monto operado en el MULC aumente a medida que se reactive el crédito, aumente la demanda de dinero y se alcance una mayor profundidad en el mercado de capitales.
Para lograr el objetivo mínimo de acumulación con el porcentaje objetivo del 5%, el BCRA espera que el promedio diario de operaciones en el MULC ascienda por encima de los u$s 700 millones.
Según cálculos de Delphos, de mantenerse el porcentaje de compras de 16,8% del volumen diario, el BCRA lograría acumular un monto excedente al objetivo superior, en torno a u$s 27.000 millones.
Para que el BCRA acumule un máximo de u$s 31.600 millones en 2026, el volumen debería crecer a u$s 700 millones diarios y que las compras alcancen el 20% del total.
Si el BCRA compra el 20% del volumen y el mismo retrocede a niveles de u$s 500 millones diarios, el Central estaría comprando u$s 23.300 millones.
A su vez, si el volumen crece a u$s 700 millones diarios y el Central interviene por el 5% del mismo, las compras estimadas para 2026 alcanzarían los u$s 9700 millones.
Si el Central compra por el 10% del volumen, la acumulación de reservas alcanzaría los u$s 17.000 millones.
Ahora bien, en un escenario en el que el volumen diario operado no aumenta y se mantienen las compras por el 16,8% del volumen, para 2026 el BCRA acumularía u$s 17.700 millones, es decir, un monto cercano al objetivo superior.
En cambio, desde la consultora señalan que, si las compras del BCRA se reducen a la mitad del porcentaje actual, alcanzaría con que el volumen diario actual del MULC se mantenga estable para cumplir el objetivo mínimo de acumulación.
En base a estos números, los analistas de Delphos ven chances de que un escenario positivo se concrete finalmente.
“Vemos altamente probable que el BCRA cumpla con su objetivo de acumulación, lo que le daría espacio para afrontar no solo los vencimientos de Bopreales y Repos en 2026, por un monto de u$s 4100 millones, sino que también los vencimientos de 2027 por u$s 6100 millones. Esto denota la capacidad del BCRA no solo de pagar íntegramente el capital de sus deudas para este año, sino que también acumular reservas en el proceso”, detallaron desde Delphos.
Según detallaron desde Facimex Valores, al mirar la intervención cambiaria del BCRA en dólares constantes durante las primeras 14 ruedas de febrero de cada año, las compras del 2026 se ubican en el podio de las últimas décadas, solamente por detrás del 2014, por u$s 2242 millones y 2024 u$s 1863 millones.
“El BCRA está aprovechando los flujos favorables para acumular reservas. Los flujos de carry hacia emergentes, la liquidación de divisas de deuda corporativa offshore y el crédito privado en dólares son los tres grandes motores que impulsan las compras del BCRA”, dijeron desde Facimex Valores.
Mas reservas, más confianza
La compra de reservas se dio en línea con una baja del tipo de cambio y una merma también del riesgo país.
Dicho de otra manera, el mercado encontró como positivo el ciclo de compra de dólares, lo cual derivó en un contexto de mayor confianza que se traduce en bonos al alza y un peso más apreciado.
El Gobierno cuenta con mayores recursos para hacer frente a sus compromisos financieros y para defender el valor de la moneda.
Tal señal de fortaleza se tradujo en un peso más fuerte y bonos con menores rendimientos.
En un contexto de compresión de spreads generalizado, el riesgo país local apuntó a la baja gracias a un escenario positivo en los mercados emergentes y también potenciado por la compra de divisas del BCRA y el avance de la reforma laboral.
Hacia adelante, y en línea con lo proyectado por los analistas de Delphos, otros participantes del mercado también ven un escenario positivo para la acumulación de dólares y de fortaleza en los activos locales.
Los analistas de Adcap Grupo Financieros consideran que el objetivo de acumulación de reservas por u$s 10.000 millones parece estar al alcance.
En esa línea, mantienen una expectativa positiva sobre la deuda en dólares.
“Seguimos favoreciendo la exposición a activos en moneda dura, apoyados en la acumulación sostenida de reservas internacionales y en la expectativa de una compresión del riesgo país”, afirmaron.
Desde Adcap Grupo Financiero tienen una expectativa de mayor compresión de spreads en los bonos soberanos.
Según sus cálculos, en el caso en el que la deuda argentina pase a operar con tasas similares a las de El Salvador, los bonos soberanos podrían avanzar entre 10% y 12% en el tramo corto y entre 19% y 20% en el tramo largo.
Ante la posibilidad de que los bonos rindan como Ecuador, el avance luce mas moderado, con ganancias de entre 8% y 13% en los distintos tramos de la curva, según cálculos de Adcap Grupo Financiero.
Por su parte, los analistas de Research Mariva indicaron que sus proyecciones monetarias para el año muestran margen para la acumulación neta de reservas de al menos u$s 6300 millones.
“Dado el déficit de cuenta corriente y la negativa del Gobierno a recurrir al mercado de deuda soberana, estos fondos deberían provenir de inversión extranjera directa del sector privado, nueva deuda del sector privado nacional con el resto del mundo, nueva deuda del Gobierno con inversores institucionales; y desahorro del sector privado nacional”, estimaron.
Julio Calcagnino, head de research de TSA Bursátil, remarcó que, desde el punto de vista metodológico, el objetivo oficial de compras de reservas por u$s 10.000 millones resulta consistente con el esquema de remonetización planteado por el BCRA.
“Bajo esta convención, y partiendo de un ratio cercano a 4,2% a fin de 2025, el aumento hacia el 4,7% a 4,8% en 2026 habilita un espacio monetario en pesos que, valuado al tipo de cambio promedio esperado para 2026 según el último REM, permitiría alcanzar compras de divisas del orden de u$s 9.500 millones a u$s 10.500 millones”, sostuvo.
Sin embargo, advierte que, un chequeo de factibilidad operativa sugiere que el principal condicionante no es macro-monetario sino el tamaño del mercado cambiario.
“El volumen diario operado en el mercado de cambios en los últimos tres años ronda los u$s 400 millones. Aun asumiendo una participación del BCRA equivalente al 5% del volumen diario, el espacio de compra para lo que resta de 2026 se ubicaría por debajo de u$s 4300 millones, que, sumados a los u$s 1298 millones acumulados hasta el 4 de febrero según el último Informe Monetario Diario del BCRA, arrojarían un total cercano a u$s 5600 millones”, detalló.
Potencial alcista de los bonos
La curva soberana argentina opera con tasas de 7% en tramo corto y de 9% en el tramo medio y largo.
En la curva de Bonares, los bonos mas cortos rinden entre 8% y 8,5%, saltando a niveles de 9,5% en los plazos más largos.
Los créditos similares a los de Argentina operan con rendimientos más bajos por lo que aun podría darse un proceso de compresión de spreads adicional bajo el supuesto de que el BCRA mantiene su racha compradora de dólares.
Los analistas de Research Mariva indicaron que se mantienen con una sobreponderación en bonos soberanos, respaldada por los atractivos rendimientos, la continua acumulación de reservas por parte del Banco Central y el impulso político a las reformas estructurales.
“Estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano desde los niveles actuales”, dijeron.
En cuanto al potencial de la deuda desde Research Mariva estimaron que bajo un escenario a tres meses en el que la curva soberana se normaliza a una calificación crediticia B- con rendimientos cercanos al 8%, GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial de crecimiento, en torno al 10%”, afirmaron.
Los analistas de Sailing Inversiones consideraron que el objetivo del Gobierno de acumular u$s 10.000 millones luce exigente pero alcanzable si se consolida el actual proceso de normalización macro.
“La clave es que el aumento de la actividad económica va a requerir mayor monetización, y esa expansión de pesos debería provenir principalmente de la compra de reservas por parte del Banco Central. Para que este proceso sea sostenible, resulta fundamental que haya un flujo genuino de dólares, que difícilmente provenga solo del comercio exterior tradicional”, afirmaron.
En ese sentido, indicaron que la acumulación de reservas requerirá ingresos de capitales, probablemente vía colocaciones financieras, junto con un aumento estructural de exportaciones en sectores como energía y minería, que empiezan a mostrar mayor peso en la balanza externa.
“Si este combo se materializa, el impacto sobre los bonos soberanos en dólares debería ser positivo, al mejorar la solvencia intertemporal y reducir el riesgo país. A su vez, mayores reservas funcionarían como ancla para el tipo de cambio, reduciendo la probabilidad de shocks discretos y reforzando la estabilidad cambiaria, siempre que el proceso no derive en un atraso excesivo del tipo de cambio real”, dijeron.
Además, agregó que, dado estos números, podrían resultar clave eventuales “compras en bloque” de cara al cumplimiento del objetivo.
Finalmente, para los analistas de IOL, los bonos soberanos argentinos mantienen su potencial alcista en tanto y en cuanto la compra de dólares se sostenga
“Nos mantenemos positivos en torno a la curva soberana local. Entendemos que, mientras el BCRA continúe con el proceso de acumulación (y el mercado lo perciba como sostenible), los spreads soberanos podrían continuar a la baja”, afirmaron.
A su vez, agregaron que su escenario base contemplamos una compresión de 50 pbs adicionales, aunque no descartan mayores bajas de darse una liberación total de la cuenta financiera.
“Nuestros “top picks” son el Global 2041 (GD41), dada su elevada sensibilidad frente a una compresión significativa del Riesgo País, y el Bonar 2029 (AN29), donde se vería beneficiado ante una compresión de spreads de legislación que impulse una mayor pendiente en la curva”, afirmaron.