El Banco Central (BCRA) sigue con su compra de dólares y embolsó unos u$s 80 millones este jueves. Así, en lo que va del año, acumula embolsos por u$s 903 millones en el marco de la fase 4 del programa monetario, que según señaló el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, en una conferencia en Londres este lunes, comenzó en enero.

Las reservas del regulador monetario subieron en unos u$s 322 millones, dado que gran parte del incremento que se vio fue gracias a la suba del precio del oro, que alcanzó los u$s 4926 la onza por la volatilidad financiera global y viene con un rally imparable hace varias semanas.

Este año, la compra diaria más alta se efectuó el 14 de enero y fue de u$s 187 millones. El BCRA viene comprando, en promedio, bastante mpas que el 5% operado diariamente en el mercado, según cálculos de la City

Cabe recordar que, para 2026 se prevé que el BCRA adquiera hasta u$s 10.000 millones, aunque ese número escalaría hasta los u$s 17.000 millones si la demanda de dinero supera el 1% del PBI.

Werning detalló que se ajustarán las bandas cambiarias mensualmente según la inflación y se priorizará la acumulación de reservas para respaldar el proceso de remonetización. El Banco Central proyectó que la base monetaria subirá de 4,2% a 4,8% del Producto Interno Bruto (PIB) a finales de 2026.

El funcionario remarcó la importancia de sostener el proceso de remonetización y la acumulación de reservas en el marco de una política monetaria guiada por metas de inflación y afirmó que la acumulación de reservas se convertirá en el principal respaldo del proceso de remonetización.

Los compromisos del BCRA

En la 12ª Conferencia Latinoamericana del BBVA en Londres, Werning destacó la caída en la compra de dólares por parte del sector privado y prometió una reducción de la inflación para el año en curso.

Destacó que los mercados financieros se estabilizaron rápidamente tras las elecciones legislativas de 2025, con normalización de spreads de crédito, caída de tasas de interés y reducción de la demanda de dólares por parte del sector privado.

Asimismo, prometió un relajamiento de las exigencias de encajes para los bancos argentinos en 2026, como uno de los principales objetivos en materia de política monetaria para el año,