El tipo de cambio operó ayer debajo de $ 1400. El mercado sigue esperando una estabilidad cambiaria hacia adelante y el debate de los analistas es cuánto más abajo puede llegar el dólar. Cuáles son las inversiones en pesos que recomiendan mientras se aprecia el tipo de cambio en Argentina.
Sigue cayendo el dólar
El dólar quebró los $ 1400 esta semana, lo cual hace que el tipo de cambio se ubique un 13% debajo del techo de la banda.
La clave para los inversores es cuánto más puede caer el tipo de cambio, sobre todo pensando en los flujos nuevos que pueden darse hacia adelante y que podrían hundir aun mas el precio del dólar.
El dólar cayó en las ultimas semanas a medida que el BCRA compraba dólares, sumando más de u$s 2000 millones en el año.
Estas compras de divisas se dieron en un contexto en el que la estacionalidad de la liquidación del agro no es precisamente elevada, sino que la misma va creciendo en las próximas semanas, tocando su pico en junio y julio.
Por lo tanto, sin haber llegado al pico estacional de liquidación, los flujos podrían ir creciendo las próximas semanas, haciendo que el dólar se sostenga debajo de los $1400.

Los analistas de Sailing Inversiones indicaron que, si bien la liquidación fuerte del agro todavía no ingresó, una porción relevante de ese flujo ya se encuentra, en los hechos, adelantada a través de mecanismos de prefinanciación de exportaciones.
Dada la baja del dólar, desde Sailing Inversiones ven cierto limite en la apreciación del tipo de cambio.
“Si bien puede persistir cierta presión bajista sobre el tipo de cambio en el corto plazo, creemos que el recorrido adicional a la baja podría ser acotado, especialmente considerando que los niveles actuales ya reflejan un escenario de abundante oferta de divisas y condiciones financieras domésticas aún atractivas en pesos”, indicaron.
Con ese marco, desde Sailing Inversiones estiman que el piso del dólar no debería ubicarse demasiado por debajo de la zona de $1350 a $1370.
“Este es un rango que luce razonable como área de acumulación táctica de cobertura cambiaria y, al mismo tiempo, como zona para comenzar a cerrar parcialmente posiciones de carry trade”, indicaron.
Hacia adelante, desde Sailing Inversiones entienden que la dinámica del tipo de cambio dependerá no sólo del flujo comercial sino también de la evolución de la liquidez en pesos, la política monetaria y la demanda de cobertura.
Esto resulta clave para las inversiones en pesos.
“Por estrategia, creemos que sigue habiendo valor en sostener posiciones en pesos en el muy corto plazo, pero con una administración activa del riesgo cambiario, aprovechando eventuales apreciaciones adicionales del peso para ir recomponiendo exposición al dólar de forma gradual”, dijeron desde Sailing Inversiones.
Ayer el dólar mayorista cerró a $1396 y el BCRA compró u$s 80 millones, acumulando compras por u$s 1012 millones en febrero y u$s 2169 millones en el año.
De esta manera, lleva adquirido un 16.3% del total operado en 2026.
En todo ese periodo, el dólar mayorista pasó de $1468 hasta los $1396 actuales.

Fernando Camusso, economista y director de Rafaela Capital, detalló que se da un círculo virtuoso que beneficia a las variables financieras.
“El combo está claro. Comenzó por compra de Reservas del BCRA por más de u$s 2000 millones en 2026 que generó una baja del spread por riesgo. Eso permitió a los privados colocar deuda incluso abajo del 5%, generando flujo positivo de dólares, donde aún falta ingresar casi u$s 3700 millones. Liquidaciones de la cosecha fina de a poco hizo el resto”, detalló Camusso.
Bajo este escenario, y esperando la liquidación del agro, Camusso detalló que fue el disparador para la apertura de una ventana de oportunidad para aprovechar el carry, con tasas cortas en torno al 2,6% a 2,7% TEA.
Sobre el nivel del tipo de cambio, Camusso ve aceptable que el dólar se ubique un 12% debajo dl techo.
“No vemos sano para esta economía un tipo de cambio por debajo de $1390. Creemos que el equipo económico tampoco se siente cómodo con un ITCRM más cerca de 90 que de 100, sin embargo, no sería la primera vez que se privilegie el “correcto” funcionamiento de las bandas, con el discurso “el dólar flota entre bandas”. Hoy un dólar en torno a un 12% debajo de la banda superior es más que aceptable”.

Más lejos del techo de la banda
El peso se apreció un 4,9% durante el último mes y el tipo de cambio se fue alejando de la banda superior, la cual se ubica actualmente en $1583) y ya opera por debajo de los $1400.
De esta manera, la distancia contra el techo de la banda es de un 13,5%, otorgando mayor espacio de ajuste vía tipo de cambio ante shocks, antes de generar presión sobre las arcas del Central.
Las proyecciones del dólar juegan un rol clave para poder determinar la conveniencia en las estrategias en pesos.
Cuanto más lejos se ubique el dólar del techo de la banda y menores sean las tasas de interés a las que se coloquen los pesos, el carry va a resultar menos conveniente.
Dicho de otro modo, cuanto más cerca del techo e la banda, el carry toma más atractivo y cuanto más se aleja el dólar del techo, el carry se torna más riesgoso.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, resaltó que es un hecho que la calma prima dentro del mercado cambiario y el Gobierno está navegando sin sobresaltos los meses hacia la cosecha gruesa.

Vlassich explicó que la presión vendedora en el MLC continúa permitiendo al BCRA acumular divisas extranjeras a un ritmo acelerado, reduciendo la tensión cambiaria.
“Desde la vuelta del Central al mercado oficial el 5 de enero, las compras totalizan u$s 2048 millones (u$s 71 millones en promedio por rueda). El mercado celebra la continuidad de este proceso virtuoso, donde la posición compradora del BCRA impulsa la compresión de spreads soberanos y aporta mayor calma a las expectativas devaluatorias”, afirmó Vlassich.
Para el estratega de IOL, las causas sobre la baja del tipo de cambio se deben a factores locales y globales.
Sobre el escenario internacional, la debilidad del dólar está jugando a favor de la fortaleza del peso.
“No debemos quitar la vista de lo que está pasando con las monedas en el resto del mundo, especialmente América Latina. En este sentido, monedas como el real brasilero (BRL), el peso mexicano (MXN) o el peso chileno (CLP) se apreciaron entre un 4% a 5%, al mismo tiempo que la fortaleza del dólar (DXY) se acerca a mínimos recientes”, indicó Vlassich.
En el plano local, Vlassich explicó que el principal driver es el dinamismo de los préstamos en moneda extranjera, que al 10 de febrero podrían atribuirse al 65% de las compras del BCRA, sumado al ingreso por colocaciones offshore corporativas y sub-soberanas por más de u$s 10.000 millones desde las elecciones.
Hacia adelante, ve oportunidades para mantener las estrategias en pesos, en particular en los bonos CER.
“Con un carry proyectado de 3,0-3,2% para el próximo mes, los bonos CER ofrecen un devengamiento atractivo. De esta manera, preferimos jugar esta estrategia orientada a perfiles más bien agresivos con el tramo corto de la curva CER, sobre ponderando estos instrumentos por encima de los bonos a tasa fija cortos”, dijo Vlassich.
Por su parte, Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, advirtió que el mercado descuenta una marginal depreciación marginal del tipo de cambio real desde los niveles actuales.
“Al cierre de la semana, el tipo de cambio real bilateral break-even entre el Boncer de junio (TZX26) y el Bonte de junio (TZV26) anticipaba una depreciación real del peso de 1,8% hacia mitad de año, tomando como referencia una inflación break-even a un año de 3,37% para Estados Unidos. Es una proyección que contrasta, si bien no tan demasiado, con nuestro escenario base; que descuenta una leve apreciación hacia mitad de año”, detalló.
“Esperamos que en el primer trimestre persistan los flujos favorables ligados al carry en monedas emergentes, la liquidación de colocaciones de deuda offshore y la liquidación de créditos en dólares al sector privado, dando soporte al peso. En el segundo trimestre, impactará la liquidación del agro vinculada a la cosecha gruesa. El RIGI puede ser un acelerador. El mercado ve un tipo de cambio nominal break-even en línea con los futuros, bien dentro de la banda”, dijo Yarde Buller.

Bajo este escenario, Yarde Buller prioriza títulos CER como el Boncer a junio de 2026 (TZX26) y el (TZV26) ante el bajo riesgo alcista sobre el tipo de cambio real.
Finalmente, desde el lado de las inversiones, Camusso espera que se mantenga la estabilidad cambiaria por lo que sigue viendo valor en Tasa Fija corta, como la Lecap a abril (S17A6) o incluso julio (S31L6).
A su vez, para plazos más largos (tramo medio y largo) Camusso privilegia los bonos CER.
“Creemos que bonos CER entre 7,2% y 7,5% como el TZXD6 o TZXM7 lucen barato y pensamos que debiera ajustar, pero permanecer, incluso por debajo de 7%”, detalló.

Tasas más bajas
Si bien el dólar se encuentra mas lejos respecto del techo de la banda, lo cual colabora para que el tipo de cambio permanezca dentro de la misma y se garantice el carry, las tasas de interés también apuntaron a la baja, haciendo que los retornos en pesos sean más bajos.
Es decir, en las últimas semanas tanto el tipo de cambio como las tasas de interés se desplazaron a la baja.
Por un lado, el dólar cae por cuestiones de flujo de colocaciones de deuda de las grandes compañías locales junto con un rally global de emergentes y apreciacion de sus monedas.
A su vez, las tasas en pesos caen a medida que la demanda de dinero también retrocede.
Por lo tanto, con un dólar con casi 13% debajo del techo de la banda, la estrategia de carry luce menos conveniente, aunque sigue siendo favorecida por los analistas.
Alejandro Fagan, estratega en Balanz, consideró que la credibilidad del esquema de bandas continuará aumentando a medida que el BCRA compre más reservas, conteniendo los riesgos cambiarios y favoreciendo una mayor compresión en el riesgo país.
De esta manera, ve valor en la curva a tasa fija en dólares y en pesos de largo plazo.
“Con el dólar oficial actualmente en torno a $ 1450, los valores de breakeven para el tramo de los instrumentos marzo a mayo se ubican entre $ 1500 y $ 1600. Actualmente estamos recomendando la parte larga de globales y la parte corta de Bonares, mientras que en pesos preferimos el tramo largo de los Boncaps”.
Finalmente, los analistas de Adcap Grupo Financiero también se inclinan por los bonos que ajustan por CER.
“Esperamos que los bonos ajustados por inflación continúen superando al resto, en particular en los próximos meses, ya que los datos de inflación podrían arrojar sorpresas negativas. Por este motivo, mantenemos nuestra posición a lo largo de la curva Boncer”, detallaron.
En cuanto a los bonos puntuales, para capturar el carry de mediano plazo, desde Adcap Grupo Financiero recomiendan la Boncer a Mayo (X29Y6) y el Boncer a Junio (TZX26), cuyos breakevens frente a tasa fija se han mantenido en torno al 1,9%, un nivel que consideramos bajo de cara a los próximos registros de inflación”, afirmaron.















