La baja de tasas y la compresión del margen del carry trade en las últimas semanas forzaron un cambio de estrategia en el mercado. Abril arranca con un enfoque más táctico, una menor exposición a tasa fija, más selectividad y un claro desplazamiento hacia instrumentos ajustados por inflación y coberturas cambiarias.
El punto de partida es el balance riesgo-retorno en tasa fija se deterioró. En ese contexto, Isabel Botta, product Manager en Balanz, señaló a El Cronista que la postura dominante es la prudencia, con prioridad en instrumentos CER y estrategias con cobertura cambiaria.
Dentro de ese universo, deslizó que el TZX28 se mantiene como uno de los papeles más seguidos. “El bono acumula un retorno cercano al 9,8% en dólares desde comienzos de febrero, impulsado por la compresión de tasas, la estabilidad cambiaria y datos de inflación por encima de lo esperado”, dijo Botta.
Sin embargo, el diagnóstico ahora es más fino: el upside se achicó y, por eso, la recomendación de Botta incorpora cobertura vía ROFEX, especialmente para inversores más sofisticados o institucionales.
La lógica detrás de esa cobertura no responde a un escenario base de salto cambiario inminente aclaró Botta, “sino a un cambio en la ecuación riesgo-retorno. Con tasas más comprimidas, el margen de error es menor y la protección frente a movimientos del dólar gana relevancia”.
El sesgo hacia CER también se apoya en expectativas de inflación. Según Botta, las proyecciones siguen “levemente por encima de las tasas implícitas en las Lecaps cortas —hoy en torno al 2% TEM—, lo que refuerza la preferencia por instrumentos indexados”, sentenció.
A eso se suma un contexto internacional más exigente, con tensiones globales y presión sobre commodities como el petróleo, que podrían trasladarse a precios en el corto plazo.
Pero el cambio de estrategia no se explica solo por las tasas. También hay un giro en la dinámica cambiaria. En marzo, el dólar perforó los $1400 y cayó hasta su nivel más bajo desde septiembre de 2025. Esa combinación dejó una señal clara para el mercado y es que la inflación en dólares corrió por encima de la inflación en pesos, potenciando las ganancias del carry trade.
Esa operación, sin embargo, parecería mostrar signos de agotamiento. En los últimos días se registró un fuerte aumento en el volumen operado de bonos dólar linked, como el TZB26, lo que evidencia una rotación de carteras. Los inversores comienzan a tomar ganancias del carry y migran hacia instrumentos que permiten mantener exposición en moneda local, pero con cobertura cambiaria.
La lógica no implica necesariamente una apuesta a un salto brusco del tipo de cambio en el corto plazo, sino más bien el cierre de un ciclo de carry de varios meses, abultadas ganancias y la búsqueda de protección ante un escenario más incierto hacia adelante, especialmente de cara al año electoral. Además, estos instrumentos ofrecen ventajas operativas, una sola transacción, menor costo y eficiencia impositiva, frente a alternativas como el dólar MEP.
Dentro de este nuevo mapa, Leandro Monnittola, asesor financiero, aportó un matiz relevante. Coincide en que el CER es hoy la mejor herramienta para cobertura inflacionaria con foco en instrumentos como el X29Y6 para liquidez, pero advirtió que el carry no desapareció, sino que se volvió más selectivo.
En su visión, todavía hay valor en ciertos tramos de tasa fija, particularmente en Lecaps largas como T15E7 y T30A7, con rendimientos cercanos al 31%, que logran superar, “al menos en el corto plazo”, a alternativas en dólares. La diferencia es que ya no se trata de una estrategia generalizada, “sino de oportunidades puntuales”, aseguró.
El giro estratégico es compartido por otras mesas. Desde Sailing Inversiones, advirtieron que el fuerte rendimiento previo del carry comprimió tasas y dejó a las Lecaps menos atractivas en términos relativos.
Para abril, la recomendación de Auxtin Maquieyra, gerente comercial de ese bróker, es mantener algo de tasa fija corta para perfiles conservadores, “pero complementarla con cobertura cambiaria y una mayor exposición a activos en dólares, donde las tasas siguen en niveles de dos dígitos”.
El trasfondo macro refuerza ese cambio de enfoque. Maquieyra explicó que el tipo de cambio real se mantiene apreciado, el dólar global gana fuerza y el margen dentro de la banda cambiaria sigue muy amplio.
“En ese contexto, el riesgo ya no es tanto la tasa, sino el tipo de cambio, lo que explica el creciente interés por estrategias de cobertura”, aseguró.
Desde IOL concluyeron que la curva CER es la gran ganadora. En los últimos 30 días, el retorno promedio es cercano al 7%, mientras que la tasa fija no supera el 3,5% y los duales rindieron en torno al 4,1%.
El bróker agregó que los datos de alta frecuencia ubican a la inflación de marzo en un rango de 3-3,3%, mientras que la dispersión observada es mayor que en meses anteriores debido a la complejidad del shock.
“En nuestro escenario base (3%), los retornos entre curvas lucen parejos; no obstante, preferimos mantener la exposición CER de corto debido al sesgo alcista en la inflación”, cerró IOL.
Así, abril marca un cambio de régimen para las inversiones en pesos. El carry trade deja de ser la estrategia dominante y da paso a una estrategia más equilibrada: CER como columna vertebral, tasa fija solo en tramos específicos y cobertura cambiaria como complemento. La City ajusta el portafolio con menos apuesta direccional, más gestión de riesgos.