En esta noticia
La inflación no solo impacta en el bolsillo: también mueve el tablero cambiario. Con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo que difundió hoy el INDEC —una suba del 3,4% mensual— quedaron prácticamente definidos los nuevos límites entre los que podrá moverse el dólar oficial durante mayo de 2026.
Según el mecanismo vigente, el techo de la banda de flotación ascenderá a $ 1.761,12 y el piso se ubicará en $ 790,88. Hoy la divisa se mueve dentro de una franja más estrecha, lo que da una idea del recorrido potencial que habilita el esquema.
Desde enero de 2026, el Banco Central modificó la lógica de actualización de los límites cambiarios: en lugar de moverse a un ritmo fijo del 1% mensual —como ocurría desde la salida del cepo en abril de 2025—, el techo y el piso de la banda se actualizan ahora en función del último dato de inflación disponible publicado por el INDEC, con un rezago de dos meses.
Esto significa que el número que se difundió este martes —la inflación de marzo— se aplicará recién en mayo, y el dato de abril, que se conocerá en las próximas semanas, definirá el ajuste de junio.
El propio BCRA justificó el cambio argumentando que el esquema de bandas limita el riesgo de movimientos bruscos y abruptos en el tipo de cambio oficial, al mismo tiempo que le da mayor flexibilidad al sistema frente a variaciones en los precios internos.
¿Por qué se abandonó el ajuste fijo del 1%?
El cambio de metodología no fue casual. Varios economistas señalaron que mantener un crawl del 1% mensual cuando la inflación corría muy por encima de ese nivel implicaba una apreciación real del techo de la banda: el dólar oficial perdía valor en términos de poder de compra. Eso generaba una distorsión que, de prolongarse, podría haber afectado la competitividad de las exportaciones y tensionado el mercado cambiario.
Al mismo tiempo, los especialistas advirtieron que la nueva dinámica no está exenta de riesgos: si las expectativas de inflación se anclan en torno a los ajustes de las bandas, el mecanismo podría alimentar una inercia inflacionaria difícil de romper.
Para dimensionar el recorrido del esquema, vale recordar que cuando las bandas ajustadas por inflación debutaron el 2 de enero de 2026, el piso era de $ 914,78 y el techo de $ 1.529,03. En apenas cuatro meses y medio, el techo habrá crecido más de $ 230, un reflejo acumulado de la inflación que el propio mecanismo busca acompañar sin generar sobresaltos.