Grandes empresas de EEUU pagarán dividendos a sus accionistas en mayo mientras el mercado americano regresó a sus máximos históricos. El nivel de volatilidad cayó a los niveles de comienzo de año luego de fuertes subas registradas en abril, siendo el segundo mejor abril desde 1950.
Qué acciones recomiendan los analistas en medio del rally de Wall Street y pagos de dividendos.
Las compañías que pagan dividendos
Este mes se viene una avalancha de pago de dividendos de grandes compañías en Wall Street.
En la primera semana de mayo, gigantes de EEUU distribuirán sus dividendos, como BlackStone, Citi, Kinder Morgan, Baker Huges, Las Vegas Sands, Texas Instrument, First Energy, entre otras. Pagan entre u$s 0,24 y u$s 1,7 por acción es dividendos.
En la segunda semana del mes, será el turno de Charles Schwab, CMS Energy, IBM, Pfizer, WalMart, Wells Fargo, Apple, Conos Phillips, Ford, MetLife, Visa, Paccar, Delta Air y Target, entre otros. El pago de dividendos de estas compañías equivale a u$s 0,15 y hasta u$s 1,4 por acción.
El dividen yield de estas compañías es de entre 0,7% y hasta 3,54%.
En la segunda quincena será el turno de DuPont, Exxon Mobil, Honeywell, Hershey, Kroger, Moodys, MSCI, Starbucks, Southern, Chevron, Phillips 66, Applied Materials, Microsoft, Hilton, Scherwin Williams, J&J, Dow, Ebay, entre otros.
Estas compañías pagan entre u$s 0,33 por acción y hasta u$s 2,52 por acción de dividendos.
El hecho de contar con acciones que pagan dividendos le permite al inversor poder de hacerse de flujos adicionales. Este flujo se paga en dólares, por lo que el inversor que cuenta con Cedear, cobra el proporcional en dólares de dichos dividendos.
Así, el inversor que apuesta al Cedear de compañías que pagan dividendos, además de ganar por la apreciación de la acción, también apuesta al cobro de dólares mediante los dividendos.
Por otro lado, la decisión de distribuir dividendos es propia de cada compañía, es decir, no es obligatorio y responde a lo que decidan los accionistas y el management de la misma.
Dicha decisión surge a partir del flujo del negocio que haya tenido la compañía a lo largo del año.
Incluso hay compañías que deciden tener una política propia de pago de dividendos, mientras que otras directamente no distribuyen.
Cuando una compañía obtiene ganancias, las mismas pueden ser reinvertidas en el negocio de la empresa, o bien, distribuir dicho beneficio a sus socios, es decir, los accionistas.
Se trata de una estrategia de cada una de las empresas en función de su negocio y flujo de caja con el que cuenten.
Por otro lado, la periodicidad de pago también es una política de cada compañía, del mismo modo el dividend yield que deciden pagarles a sus socios.
Paulino Seoane, Head Investment Ideas en Balanz, explicó que, por lo general, las empresas que distribuyen dividendos son aquellas con negocios maduros, ganancias estables y un historial de devolución a sus accionistas.
“Estas compañías suelen ser de las industrias financiera, energética, servicios públicos, productos básicos de consumo, telecomunicaciones y bienes raíces. Las acciones que pagan dividendos tienden a ser menos volátiles que aquellas que no lo hacen. Además, un flujo de dividendos estable y confiable puede marcar la diferencia en los rendimientos de las carteras, proporcionando ingresos incluso en mercados inestables”, detalló
Flavio Castro, analista de Wealth Management de Criteria, explicó que el dividendo que pagan las compañías no es independiente del precio de las acciones.
“El dividendo es flujo de caja generado por la compañía que decide repartirse en manos de los accionistas. Dentro de la estructura de flujo de caja libre de la empresa, el dividendo es efectivo que, de otro modo, se habría acumulado en el balance general en lugar de distribuirse entre los accionistas”, comentó Castro.
Además, agregó que el precio de la acción, al pagarse el dividendo, se reduce en la fecha a partir de la cual los que compran la acción no tienen derecho al cobro del dividendo.
En ese sentido, Castro agregó que “las empresas que pagan un dividendo respaldado por flujo de caja libre pueden ser excelentes inversiones a largo plazo”.
Wall Street en máximos
La avalancha de pago de dividendos se da en un contexto en el que. a pesar de la guerra, Wall Street otra vez está en máximos históricos.
El S&P500 tuvo su mejor mes desde la pandemia al avanzar mas de un 10% en abril, haciendo caso omiso a todo el escenario adverso relacionado con la guerra y los riesgos inflacionarios desatados a partir del rally del petróleo.
Esto significó que la baja durante la guerra fue nuevamente una oportunidad de compra, incluso a pesar de los temores de una escalada bélica mayor y de riesgos inflacionarios más severos que podría obligar a la Reserva Federal a tener que aplicar una política monetaria más agresiva.
Este impresionante rally en medio de la guerra vuelve a reforzar la idea de que estar comprado en acciones de EEUU incluso a pesar del inicio de la guerra vale la pena, evitando querer adivinar cual va a ser el próximo movimientos de corto plazo del mercado.
Con una ganancia del 10.4%, el S&P 500 acaba de registrar su segundo mejor abril desde 1950.
Matías Mininni, Portfolio Manager Investment Ideas en Balanz, remarcó que cada vez que el S&P500 regresa a máximos históricos luego de un ajuste reaparece la duda de si se mantiene vigente la oportunidad.
Dado los fuertes movimientos del mercado, Mininni señala que desde el lado del posicionamiento conviene estar posicionado antes que esperar el momento ideal.
“Ese momento ideal casi nunca se presenta de manera clara. Más que preguntarnos si el S&P600 en máximos llega tarde, creemos que la pregunta más útil es si el inversor tiene horizonte y convicción para seguir invertido en un activo que, con el tiempo, fue renovando sus motores de suba”, comentó.
En cuanto a las inversiones, Mininni resaltó que “para el largo plazo, estar invertido en una canasta amplia y diversificada suele ser más efectivo que intentar adivinar qué corrección esperar o qué liderazgo exacto va a dominar el próximo tramo”.
Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, explicó que, con los índices de Wall Street en máximos históricos, y después de que el S&P 500 encadenara 5 semanas consecutivas con retornos positivos, el mercado parece restarles importancia a los acontecimientos ligados al conflicto geopolítico en Medio Oriente, en medio de una sorprendente temporada de balances corporativos.
Mientras, un driver clave que sigue pesando en el mercado es la temporada de balances y en la que, hasta ahora, más de la mitad de las empresas del S&P 500 ya presentaron sus números.
De ese total, el 84% superó las expectativas en beneficios y el 81% en ingresos.
En cuanto a los balances presentados por las compañías, Meroi explicó que los reportes vienen mejor de lo esperado y mantienen el optimismo sobre la resiliencia de las empresas.
“Mientras los balances sigan firmes y el clima permita pensar en una política monetaria más laxa, el combo debería ser muy bueno para las acciones. Sin embargo, el punto de la política monetaria no parece estar resuelto todavía, a juzgar por los comentarios de los bancos centrales la semana pasada. Hay que tener presente que en el corto plazo podemos tener algunos saltos de volatilidad hasta que no se cierre definitivamente el frente geopolítico”, dijo Meroi.
Baja el nivel de volatilidad
Si bien estamos transitando un contexto de incertidumbre a causa de la guerra y las tensiones geopolíticas, el mercado sigue operando con llamativa baja volatilidad.
El índice VIX supo dispararse hasta niveles de 30 en el estallido de la guerra, sin embargo, a medida que el mercado se acostumbró a la existencia de dicho conflicto, los inversores se relajaron.
Esto hizo que las acciones regresen a maixmos y que la volatiliad copase de regreso a niveles evidenciados a comienzo de año.
De esta manera, el índice VIX se ubica en 18 puntos, siendo esto los mismos valores de comienzo de año y previo al inicio de la guerra entre EEUU e Irán.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, advierte que si bien hay oportunidades hay, no estamos de frente a mercado para entrar de forma indiscriminada.
“Es un mercado que exige mucha más selectividad y timing en los puntos de entrada. Si lo bajamos a nombres concretos, en tecnología seguimos viendo valor en líderes como Microsoft o Nvidia, aunque con una lógica más táctica después del rally reciente”, sostuvo Tessio.
Por otro lado, Tessio agregó que empieza a ganar atractivo el sector financiero en EE.UU.,
“Los últimos balances de bancos mostraron un salto muy fuerte en negocios de investment banking y trading. Eso abre una ventana interesante en bancos globales como JPMorgan o Goldman Sachs, que todavía no terminan de reflejar completamente esa mejora en márgenes y actividad, y permiten diversificar el riesgo dentro de la cartera”, detalló.
Por su parte, Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, resaltó que el rally reciente de Wall Street, con subas cercanas al 10% en pocas semanas y nuevos máximos, refleja un mercado que vuelve a enfocarse en fundamentals sólidos y en un escenario de tasas algo más benigno.
“Los buenos reportes de ganancias, un posible arreglo del conflicto en medio oriente y la expectativa de recortes de la Fed sostienen la tendencia, aunque con valuaciones ya exigentes comparadas a las de algunas semanas atrás”, afirmó.
Desde el lado de la selección de papeles, Waitzel remarcó que ve oportunidades en Cedears de compañías de alta calidad y crecimiento estructural.
“Nos gustan particularmente Microsoft, Visa y Mercado Libre, tres nombres que combinan liderazgo en sus industrias, generación de caja consistente y exposición a tendencias de largo plazo como digitalización, pagos electrónicos y comercio online”, detalló Waitzel.
Otra manera de diversificar
Uno de los factores que genera una alta volatilidad en el S&P500 es el hecho de que el índice tiene una elevada ponderación en acciones tecnológicas.
De esta manera, y con la intención de reducir la volatilidad, se ha popularizado en los últimos años posicionarse en el S&P 500 pero igualmente ponderado, logrando retornos similares al S&P 500 pero con menos volatilidad.
En el ultimo año, el S&P500 igualmente ponderador (RSP) sube 6,4%, por encima del 3,9% que sube el S&P500.
En el último mes, el RSP avanza 7%, por debajo del 9,3% del S&P500.
En definitiva, los retornos del RSP tienden a ser similares, aunque con menor volatilidad.
Joaquín Álvarez, CEO de Fincoach, remarcó que, en el contexto actual, con tanta volatilidad y eventos que mueven los mercados de un día al otro es clave estar diversificado.
“Venimos de un rally en las acciones americanas, el cual estamos tomando como un buen momento para rebalancear algunos portafolios”, detalló.
En ese sentido, Álvarez mantiene una visión positiva para las acciones.
“Cuando vemos las ganancias corporativas, todavía muestran expectativas de crecimiento anual en las mismas de entre 11% y 13%. Desde el lado del posicionamiento nos gusta el índice igualmente ponderado del S&P500 (RSP). Venimos de un fuerte castigo en acciones tecnológicas, las cuales algunas muestran una recuperación. El trade de Oil & Gas se mantiene a causa de la guerra y por ello nos gusta el RSP.”, detalló.