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El proyecto de Ley de morosidad del oficialismo volvió a Comisión de Finanzas, para evitar que sea rechazado por la oposición, como una forma de cajonearlo y que tampoco salgan los proyectos de Ley de la oposición, que proponían poner un tope a las tasas de interés, que era rechazado por todos los bancos y demás entidades financieras.
“No se va a tratar por el momento, pero tampoco ningún otro de la oposición, ya que ninguno llegó con los números”, revelan desde el oficialismo, y confiesan: “No veo que salga este año sinceramente”.
Idas y vueltas
La iniciativa contenía un capítulo sobre la “portabilidad del crédito”, es decir, la posibilidad de trasladar el préstamo entre entidades. El proyecto, al que accedió este diario, indica que el usuario de una operación de crédito de consumo podrá solicitar su sustitución por una nueva financiación ofrecida y voluntariamente aprobada por otro proveedor. La portabilidad podrá instrumentarse mediante un nuevo crédito destinado a cancelar la obligación anterior.
Como concepto general, la portabilidad es algo que incomoda a los proveedores más pequeños, que temen que los bancos grandes se queden con los créditos que entregaron las Fintech, luego que el usuario haya pagado seis cuotas, por ejemplo. De ahí que, de salir esta Ley, pedirán que el banco les pague un costo de originación, como sucede en Brasil, por ejemplo.
Cuánto prestan
Lo cierto es que las fintech prestan montos mucho menores que los bancos, al punto que, en el sistema financiero tradicional, el crédito promedio con mora ronda los $ 1,7 millones. Pero entre los proveedores no bancarios, el monto del crédito con mora es más bajo. En tarjetas no bancarias ronda los $ 692.000, en tanto que en fintechs se ubicó en $ 156.000.
“El crédito no bancario llega también a clientes que no logran calificar para un crédito en el sistema bancario tradicional. Por ello no debe sorprender que el universo de personas es mayor, pero con montos de préstamos de mucho menor magnitud”, revelan Ramiro Castiñeira y Sebastián Cao, en un informe de la consultora Econométrica.
Jóvenes
Agregan que el sexo del deudor parece tener poca incidencia en la morosidad. La edad, en cambio, marca una diferencia sustancial: los deudores más jóvenes presentan los mayores niveles de morosidad.
En los extremos, apenas el 12% de los deudores mayores de 75 años registra atrasos de más de noventa días, frente al 40% de mora para el rango etario de entre 18 y 24 años.
Sin embargo, la mitad de los deudores morosos menores de 24 años debe menos de $ 279.000, mientras que la mediana de los mayores de 75 años asciende a $ 710.000. Los jóvenes caen en mora con más frecuencia, pero por deudas menores.