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Con el dólar en retroceso sostenido y sin sobresaltos a la vista, la pregunta empieza a repetirse en mesas de dinero, chats de inversores y portafolios minoristas: ¿qué conviene hacer hoy con el billete verde: comprar, vender o rotar? Spoiler: quedarse inmóvil no parece la mejor estrategia.

El tipo de cambio oficial acumula cuatro ruedas consecutivas a la baja y se mueve en torno a los $ 1407 en el mercado mayorista, el nivel más bajo desde noviembre.

La distancia con el techo de la banda cambiaria ya supera el 12%, mientras que el MEP, el CCL y el blue convergen en la zona de $ 1425–$ 1470. Todo ocurre en un contexto de abundancia relativa de dólares, con un Banco Central en modo comprador —u$s 176 millones solo el lunes— y sin tensionar la demanda.

Por qué cae el dólar

El mensaje en la City es claro: sobran dólares en el corto plazo. Exportaciones más fluidas, menor demanda de cobertura, expectativa de desaceleración de la inflación y un esquema cambiario con reglas más claras funcionan como ancla.

El resultado es una pax cambiaria que, por ahora, resiste incluso a factores potencialmente disruptivos: el ruido político por la salida del titular del INDEC, el debate por la metodología de inflación y la inminente discusión de la reforma laboral en el Congreso.

Al respecto, Gustavo Quintana, operador de cambios en PR, explicó a El Cronista que en la dinámica del tipo de cambio confluyen varios factores, pero que “claramente el más decisivo es el dominio de la oferta en este tramo del año”.

Mencionó que hay buen flujo de ingreso de los agroexportadores, también ingresos por exportación de minería y combustibles y seguramente ingresos de dólares producto de obligaciones negociables.

“Todo esto frente a una demanda más débil que no alcanza para absorber el exceso de oferta. Los precios reaccionan como dice el manual: con bajas. A partir de marzo se va a añadir el comienzo de la comercialización de la cosecha gruesa y no veo razones significativas para un cambio radical del escenario actual”, sentenció el experto.

¿Qué conviene hacer entonces?

Emanuel Juárez, analista de mercados de HFM, dijo a este medio que con un dólar más débil, la clave pasa por “no salir corriendo a vender todo, sino pensar para qué tengo esos dólares y por cuánto tiempo”.

Juárez fue claro: “No recomendamos tomar decisiones solo por el movimiento del tipo de cambio de corto plazo. En este contexto, sí puede tener sentido usar una parte de los dólares para hacer carry trade, aprovechar tasas en pesos que hoy se mantienen atractivas, pero siempre de forma gradual y sin quedar 100% expuesto”, recomendó el experto.

Ante la pregunta de ¿en qué instrumentos? Juárez respondió que podría ser plazos fijos y fondos de corto plazo para perfiles más conservadores, y bonos en pesos, especialmente los ajustados por inflación (CER), para quienes buscan algo más de rendimiento.

“Para perfiles más activos, también puede haber oportunidades en renta variable local, entendiendo la volatilidad. No es pesos o dólares, sino una combinación inteligente: capturar rendimiento en pesos sin perder de vista la cobertura y la diversificación”, concluyó Juárez.

Menos carry trade y más Cedear

Comprar dólares “por las dudas” luce menos convincente que meses atrás. Con el tipo de cambio viajando dentro de la banda y lejos del techo, el upside de corto plazo es limitado, salvo que aparezca un catalizador político inesperado. Para quienes ya están dolarizados, sumar más billete verde hoy es, como mínimo, discutible.

Por su parte, el asesor de inversiones Gastón Lentini, comento en declaraciones a este medio que en este contexto, la recomendación es utilizar los dólares para comprar Cedear, “que hoy muestran niveles atractivos de entrada”.

Y es que para el estratega, la estrategia de carry trade luce más riesgosa, aun cuando la estabilidad cambiaria se sostiene por un fuerte ingreso de divisas por múltiples vías, “incluida la aprobación del decreto de inocencia fiscal”.

Desde el punto de vista de su equipo, Lentini destaca que hay oportunidades para distintos perfiles de riesgo.

“Para los más conservadores, aparecen alternativas como Berkshire Hathaway o Visa. En un escalón intermedio, Microsoft y Netflix resultan opciones interesantes. Y para perfiles más agresivos, que entienden el riesgo que asumen, puede tener sentido posicionarse en activos vinculados a la evolución del mercado cripto”.

Con el dólar calmo y reservas en alza, el mercado refuerza el carry trade

Por último, desde el Grupo Invertir en Bolsa (IEB), escribieron en su informe semanal que mientras continúa la oferta de dólares y la acumulación de reservas por parte del BCRA, la leve suba del riesgo país se explica por la dinámica general del EMBI y no por factores idiosincráticos locales.

De esta manera, “con un tipo de cambio que se mantiene estable, la estrategia de carry trade sigue mostrando resultados favorables. Por eso, para protegerse ante un eventual viento de frente, resulta atractivo continuar “quedados en pesos” capturando tasa”, dice el broker.

Y agrega: “En ediciones anteriores ya veníamos señalando la ventana que se había abierto para implementar estrategias de carry trade. En esa línea, mantenemos la posición en este tipo de estrategias para inversores de perfil moderado a agresivo, abierta hace aproximadamente un mes”, consignó el documento.

Y advirtió que: “El escenario se consolida a partir de una marcada descompresión de la curva en pesos en el corto plazo y, sobre todo, de la ausencia de señales de una suba significativa del tipo de cambio. Hacia adelante, se espera que continúe la oferta de dólares proveniente del sector agroexportador, de empresas que se vienen financiando en moneda dura en el mercado de capitales y del sector energético”.

A esto se suma una mayor participación de inversores en estrategias de carry, en un contexto donde la brecha entre el dólar MEP y el oficial se encuentra en mínimos. “Consideramos que buena parte de esta compresión responde justamente a la persistente oferta de dólares financieros derivada de este tipo de estrategias en pesos”, agregó IEB.

En cuanto a los instrumentos para implementar carry trade, la preferencia del broker se inclina por activos con cobertura por inflación o por tasa.

En particular, destacan los bonos CER cortos, como el X29Y6 y el TZX26, y los instrumentos duales como el TTM26 y el TTJ26. Los bonos ajustados por CER ofrecen, además, una cobertura relevante frente al techo de la banda cambiaria, que desde el inicio del año se actualiza por la inflación con un rezago de dos meses.