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El Gobierno de Javier Milei reveló ayer cuáles son las fuentes de financiamiento alternativas para 2026 y 2027. Una de ellas, con las que planea levantar en total u$s 11.000 millones (u$s 6000 millones este año y el resto el que viene), son emisiones de bonos en dólares en la plaza local.
Tras colocar los Bonares 2027 y 2028, ahora será el turno del 2029, que debutará en la licitación del Tesoro de la semana que viene. El objetivo de Luis Caputo es captar u$s 2000 millones, entre ellos una parte de los dólares que pagarán a bonistas el próximo 9 de julio.
El programa es “conservador”, según revela el propio Gobierno, y busca financiarse a un costo menor que el actual. Con el riesgo país en 408 puntos básicos, no incluye, por el momento, volver a los mercados de deuda globales, sino recurrir a emisiones locales.
Caputo espera cerrar el año con un excedente de financiamiento de u$s 3700 millones. Para llegar a esa cifra, será clave la colocación del Bonar 2028 (AO29) por u$s 2000 millones. “El orden macroeconómico hace que el paso del tiempo se vuelva un aliado, ya que la mejora paulatina de los fundamentos económicos permite al país financiarse a un riesgo país cada vez más bajo”, afirmó el ministro en conferencia de prensa.
El mercado considera que habrá demanda por el nuevo bono, en gran medida canalizada por la reinversión de los cupones que pagarán esta semana. Así lo considera Daniel Chodos, jefe de Research y socio de Dhalmore Capital: “Debería tener buena demanda. El nuevo AO29 va a tener las mismas condiciones que el AO27 y AO28, por lo que debería tener un cupón del 6% (anual) pagadero en forma mensual en dólares”.
Pedro Siaba Serrate, head of research & strategy de PPI, estima que una parte del pago del 9 de julio podría rotar hacia el nuevo bono de Caputo. “La búsqueda de instrumentos en dólares locales y el efecto del canje entre el dólar divisa (cable) y el dólar MEP sobre los rendimientos generan cierto apetito por un nuevo instrumento del Tesoro”, consideró en diálogo con El Cronista.
“Los inversores residentes todavía conservan una porción relevante (88,1%) de la deuda en legislación argentina en dólares. El pago total de estos instrumentos asciende a u$s 2000 millones (intereses y capital), de los cuales u$s 1762 millones quedarán en manos locales. Es lógico que parte de ese monto se reinvierta en el nuevo instrumento”, agregó el analista.
Desde Adcap Grupo Financiero estiman que “la tasa de reinversión de los próximos pagos será una señal importante de la fortaleza de la demanda”.
Cuánto rendirá el nuevo bono
Ramiro Tosi, economista de Suramericana Visión, explica que ya existe un bono a un plazo similar, pero con distinta estructura: el Bonar 2029 (AN29), que actualmente cotiza a una TIR del 8,5%. “Como seguramente entrarán organismos públicos como el Banco Central y el Fondo General de Sustentabilidad, que van a cobrar el 9 de julio por su tenencia de Bonares y Globales, puede que salga a esa tasa o ligeramente inferior, al 8,25% / 8,40%”, afirmó.
Con relación al rendimiento del nuevo bono, en Dhalmore Capital remarcan que el nuevo AO29 debería rendir cerca del AN29, que tiene un cupón del 6,5% con pagos semestrales: “No es un bono para esperar apreciación de capital (a pesar de que puede comprimir tasa un poco más, tiene baja duración), sino que es un buen instrumento para devengar cupones en forma mensual”.
Además de los inversores del sector público, el Gobierno apuesta por seducir a inversores minoristas que quieran tener un flujo de dólares mensual y a fondos comunes de inversión en moneda extranjera, que también podrían demandar el nuevo título.