Tras una jornada roja para los mercados financieros, Bitcoin se acopló a la ola global y retrocedió hasta los u$s 63.000. La mayor criptomoneda del mundo por capitalización de mercado acumula una caída de 28% en el último mes y de 50% desde octubre, cuando tocó su máximo histórico de u$s 126.000.
La corrección del mercado abrió la puerta al inicio de un nuevo “invierno cripto”. Los analistas se preguntan cuánto más puede caer y cuál es su soporte técnico de corto plazo.
“La caída no se debe a un único factor, sino que se sumaron variables marco y otras dinámicas propias del mundo cripto. Por un lado, el contexto global sigue siendo sensible a tasas de interés de la Fed, movimientos del dólar, el momento geopolítico, tarifas, tensiones militares. Cuando el mercado ve que se puede restringir la liquidez global o que los activos tradicionales pueden ser más atractivos, puede haber toma de ganancias en Bitcoin”, afirmó a El Cronista Julián Colombo, director de Bitso para Sudamérica.
Matías Bari, fundador y CEO de Satoshi Tango, considera que Bitcoin “está en un momento complicado ahora”, pero se continúa optimista de cara al futuro. “Hay analistas serios hablando de rangos de entre u$s 120.000 y u$s 200.000, y aunque siempre hay volatilidad y riesgos, el fundamento de largo plazo sigue intacto: escasez, adopción creciente y cada vez más gente viéndolo como reserva de valor”, asegura.
La volatilidad del mercado golpeó a todas las criptomonedas, que no se comportaron como el oro como refugio de valor. Ethereum cayó ayer 5% y se negoció a u$s 1853.
Sin embargo, los analistas ven una oportunidad en Bitcoin a largo plazo. “Es natural ver correcciones técnicas. También influye la dinámica interna del ecosistema: apalancamiento, rotación hacia otras cripto, etc. Creo que Bitcoin hoy está mucho más integrado al sistema financiero global que hace algunos años, por lo que reacciona cada vez más como un activo macro”, agrega Colombo.
El especialista remarca que es difícil fijar niveles de soporte definitivos: “Los niveles donde hubo fuerte volumen de compra previa o consolidación prolongada tienden a actuar como zonas de referencia para el mercado. Sin embargo, más que un número puntual, lo relevante es entender que Bitcoin atraviesa ciclos, y las correcciones son parte de su comportamiento histórico.
Pese a su reciente caída, los analistas subrayan que los fundamentos de Bitcoin son más sólidos que nunca: oferta limitada que propicia su escasez, creciente adopción institucional y mayor integración con la infraestructura financiera tradicional.