Los bonos soberanos en dólares operan este lunes con mayoría de bajas a lo largo de toda la curva. Los bonares tramo corto muestran caídas moderadas pero generalizadas: el AL29 cede poco, mientras que el AL30 retrocede con algo más de presión. En el segmento medio y largo, las bajas se intensifican, con el AL35 y AL41 entre los más castigados.
En la curva de globales el comportamiento replica la dinámica: predominan los rojos en todos los vencimientos. Los bonos más largos vuelven a liderar las pérdidas. En este contexto, el riesgo país sube a 621 puntos básicos tras subir seis unidades en la jornada.
Al respecto, Francisco Speroni, estratega en renta fija de Cohen, dijo a El Cronista que, al analizar el escenario de lo general a lo particular, la Argentina es impactada, en primer lugar, por un contexto global adverso.
“La suba del Brent a niveles de u$s 110 por barril elevó las expectativas de inflación en Estados Unidos, lo que llevó al mercado a descontar que no habrá recortes de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed) durante 2026 e incluso a considerar una suba en 2027”.
Speroni analizó que este cambio en las expectativas provocó una ampliación de spreads, “pues se encareció el costo de financiamiento a nivel global y, por extensión, el de la deuda argentina. Al mismo tiempo, el alza del petróleo impulsó al S&P Merval, al favorecer especialmente a las acciones energéticas y utilities, que en conjunto representan cerca del 38% del índice”, señaló a modo de explicar el desacople.
En el plano local, Speroni señaló que persisten desequilibrios relevantes. La inflación se mantiene resistente a la baja y, aunque en el cuarto trimestre de 2025 se observó cierta recuperación de la actividad, el desempeño sigue siendo heterogéneo entre sectores. La industria y la construcción continúan rezagadas, el desempleo muestra una tendencia al alza y la mora en créditos a hogares se ubica en niveles no vistos en más de dos décadas.
A esto se suma el ruido político, que comienza a erosionar la imagen del Gobierno y reduce la probabilidad de una reelección en 2027, y lo cual genera incertidumbre sobre la capacidad de pago de la deuda, opinó el experto.
Y advirtió: “En paralelo, si bien el BCRA acumula compras cercanas a u$s 3800 millones en lo que va del año, su utilización —pagos a organismos internacionales, cancelaciones de BOPREAL y ventas al Tesoro para cubrir vencimientos— impide que se traduzcan en una acumulación neta de reservas".
Por su parte, Alejandro Fagan, estratega en Balanz, señaló que, si bien la reacción de los bonos al fallo por YPF fue hasta ahora algo tímida, “posiblemente condicionada por el contexto internacional”, la noticia debería actuar como un catalizador positivo, ya que reduce de manera significativa la deuda contingente del Tesoro.
En esa línea, sostuvo que la acumulación de reservas tendería a consolidarse durante la cosecha y que, junto con una mayor claridad sobre las fuentes de financiamiento, podrían convertirse en factores clave para una compresión del riesgo país.
Renta variable
Los ADR argentinos tiene una rueda pintada de verde en Wall Street, desacoplándose del tono más débil que muestran los bonos soberanos.
El rebote es generalizado y está liderado por el sector energético: Pampa Energía sube +4,5%, YPF avanza +3,6% y Central Puerto gana +3,4%, en un contexto donde el petróleo se mantiene firme y actúa como driver clave para las valuaciones.
El segmento industrial y de materiales también acompaña, con Loma Negra (+4,3%) y Bioceres (+4%) entre las mayores subas, mientras que en el financiero el movimiento es más moderado, pero positivo: Supervielle (+3%), BBVA (+2,5%), Macro (+1,9%) y Galicia (+1%).
Entre los papeles vinculados a utilities y telecomunicaciones, las subas son más acotadas, con Telecom (+2%), TGS (+1,2%) y Edenor (+0,9%), reflejando un tono más defensivo dentro del rally.
El S&P Merval en dólares sube 2,3% hasta los u$s 1939,04. Es una sesión toda verde para las acciones del Panel Líder con subas de más de 8% para Aluar, Sociedad Comercial del Plata 6,6% y Pampa Energía 4,5%.
Pablo Das Neves, analista financiero, explicó a El Cronista que la suba de Aluar responde a tres factores concretos.
Por un lado, la fuerte suba del precio internacional del aluminio, que mejora directamente las perspectivas del sector. En segundo lugar, el ataque de Irán a Aluminium Bahrain, una de las principales plantas del Golfo Pérsico, clave en la producción global y vinculada a la industria militar de Estados Unidos, lo que introduce ruido en la oferta.
Finalmente, comentó que se suma un componente más táctico: “Cierta recuperación del papel tras el impacto negativo que había generado la disputa entre Javier Madanes Quintanilla y el presidente Javier Milei.
Rebote con rotación: inmobiliarias lideran y tecnología queda rezagada
Los principales índices de Wall Street suben este lunes en una rueda volátil, luego de las fuertes caídas de la semana pasada, ya que los inversores encuentran cierto alivio en los comentarios de Donald Trump sobre posibles negociaciones entre Estados Unidos e Irán, incluso mientras el conflicto en Medio Oriente continúa ampliándose.
Trump afirma que EE.UU. está en conversaciones serias con un “régimen más razonable” para poner fin a la guerra, aunque reitera su advertencia de que, si no se reabre el Estrecho de Ormuz, podrían producirse ataques estadounidenses contra instalaciones petroleras y plantas energéticas iraníes. Durante el fin de semana, la milicia hutí de Yemen, respaldada por Irán, se suma al conflicto, elevando la tensión en la región.
En este contexto, el índice energético del S&P 500 avanza 0,9%, con subas destacadas de Exxon Mobil (+2,1%) y Chevron (+1,3%).
Desde el inicio del conflicto, el Dow Jones, el Nasdaq y el Russell 2000 ya están en zona de corrección, al acumular caídas del 10% desde sus máximos históricos.