Irán advirtió que atacará a los buques de la Marina de EE.UU. si ingresan al Estrecho de Ormuz, horas después de que el presidente Donald Trump anunciara un plan para “guiar” a las embarcaciones varadas a través de la vía marítima, que se encuentra en el centro de una crisis energética global.

El comando unificado de las fuerzas armadas iraníes señaló el lunes que los intentos de navegar por el estrecho sin coordinación con la república islámica podrían comprometer su seguridad.

“Advertimos a las fuerzas armadas extranjeras, en particular al ejército agresor de EE.UU., que si intentan acercarse o ingresar al Estrecho de Ormuz, serán atacadas”, declaró el general de división Ali Abdollahi, comandante del Cuartel General Central Khatam al-Anbia.

El petróleo extendió brevemente sus ganancias, con el Brent subiendo hasta un 5,1% a u$s 113,72, después de que la agencia Fars News reportara que las fuerzas iraníes habían impactado un buque de guerra estadounidense con dos misiles cuando intentaba cruzar el estrecho.

Los precios retrocedieron luego de que el Comando Central de EE.UU. desmintiera que una embarcación estadounidense hubiera sido atacada.

Los precios del crudo habían abierto a la baja tras el anuncio de Trump en Truth Social el domingo a la noche, en el que informó que EE.UU. comenzaría el lunes un operativo para guiar buques de distintos países a través de la vía marítima.

El estrecho, un canal clave para el suministro global de petróleo, gas natural licuado, resina plástica y aluminio, está bloqueado por Irán desde los primeros días de la guerra de EE.UU. e Israel contra la república islámica.

Trump no dio detalles sobre cómo se llevaría a cabo la operación, a la que denominó “Proyecto Libertad” y presentó como un esfuerzo humanitario para ayudar a las tripulaciones que se quedan sin suministros críticos.

Agregó que los intentos de obstaculizar el plan serían “respondidos con contundencia”.

Se estima que alrededor de 1.000 embarcaciones comerciales y unos 20.000 marineros quedaron varados en el Golfo desde que el conflicto estalló a fines de febrero.

La propuesta de Trump y la respuesta de la república islámica subrayan cómo el control del estrecho sigue siendo un punto de tensión crítico en el conflicto.

El Comando Central de EE.UU., que conduce las fuerzas de Washington en Oriente Medio, informó más tarde el domingo que el apoyo militar al Proyecto Libertad incluirá destructores con misiles guiados, más de 100 aeronaves de base terrestre y marítima, plataformas no tripuladas de múltiples dominios y alrededor de 15.000 efectivos.

En un comunicado emitido el lunes, el Comando Naval de EE.UU. indicó que los buques deberían “considerar navegar por aguas territoriales de Omán”, al sur de las rutas marítimas habituales por la vía fluvial, que Irán había advertido estaban minadas.

Trump afirmó que los intentos de obstaculizar el plan serían “respondidos con contundencia”.Reuters

“Debido al volumen de tráfico previsto”, los buques deben coordinarse con las autoridades omaníes por radio, agregó.

Ejecutivos del sector marítimo señalaron que aún no está claro si EE.UU. intervendría en caso de ataques contra buques, ni cómo la guardia costera omaní controlaría el flujo de tráfico.

UK Maritime Trade Operations, la autoridad de seguridad marítima del Reino Unido, informó el lunes que un petrolero había sido “reportado como impactado por proyectiles de origen desconocido”, al norte del puerto emiratí de Fujairah, en el estrecho.

Las tensiones en torno al estrecho se producen mientras EE.UU. e Irán parecen avanzar poco hacia un fin permanente del conflicto.

Las hostilidades están en pausa desde que un alto el fuego entró en vigor el 7 de abril.

Irán confirmó el domingo que había recibido una respuesta de EE.UU. a su última propuesta de paz a través de Pakistán, que ofició de mediador entre los dos países.

Esmaeil Baghaei, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, dijo a la televisión estatal que la propuesta de 14 puntos de Teherán a EE.UU. “se centró exclusivamente en poner fin a la guerra” en Oriente Medio, incluido el Líbano.

“En esta etapa, no hay conversaciones nucleares”, afirmó, en referencia al programa nuclear iraní, que EE.UU. busca limitar.

Durante el fin de semana, Trump puso en duda si el plan de Irán serviría de base para un acuerdo, y dijo que consideraría reanudar los ataques militares si Teherán llegara a “portarse mal”.