Javier Milei pelea por atraer nuevamente a empresas extranjeras a la Argentina, mientras las multinacionales se mantienen reticentes frente al país, históricamente inestable, pese al entusiasmo que despierta el presidente libertario.

A dos años de iniciado el mandato de Milei, la nueva inversión se concentró en gran medida en el pujante sector de los recursos naturales. La prolongada salida de grupos extranjeros de la Argentina continuó, con HSBC y Carrefour entre una docena de grandes compañías que anunciaron su retiro bajo el actual gobierno.

Los flujos de dólares por inversión extranjera directa pasaron a ser netamente negativos en 2025 por primera vez desde 2003, según datos del Banco Central. La autoridad monetaria explicó al Financial Times que esto se debió a la venta de activos de empresas extranjeras a jugadores locales y a la flexibilización de los controles cambiarios impulsada por Milei.

Si bien el interés por la estabilización y la desregulación de la economía atrajo a decenas de máximos ejecutivos a reuniones con el presidente, las compañías globales siguen desconfiando del historial argentino de volatilidad macroeconómica y cambios abruptos de política.

“La Argentina de Milei no compite con la Argentina de hace cuatro años. Compite con muchos otros países con los que los directorios se sienten más cómodos”, dijo un ejecutivo de una multinacional que planea su salida. “Estamos entusiasmados con Milei, pero hay mucha historia aquí”.

El impacto más inmediato del éxito de Milei -que impulsó los precios de los activos al mismo tiempo que aflojó los controles de capital- fue crear una oportunidad para que las empresas se retiren sin asumir grandes pérdidas.

Exxon vendió su negocio de shale a la argentina Pluspetrol por un monto estimado de u$s 1.700 millones en diciembre de 2024, mientras que Telefónica anunció en febrero la venta de su operación en la Argentina a Telecom Argentina por u$s 1.250 millones.

“Muchas compañías se están retirando de América Latina como parte de reestructuraciones globales y la Argentina es el primer lugar del que se van”, dijo Dante Sica, socio fundador de la consultora Abeceb. “Representa el 1% de su facturación y el 40% de sus problemas”.

Gobiernos anteriores prohibieron a las empresas girar utilidades o importar insumos, además de imponer controles de precios y subir impuestos de manera abrupta, mientras el peso perdió el 99% de su valor en la última década.

Sica agregó: “El Gobierno heredó 40 años de conductas que espantaron a los inversores… el proceso de recuperar la confianza recién comienza”.

En noviembre, la Argentina cerró un acuerdo marco comercial limitado con Estados Unidos, su mayor inversor extranjero directo. Fuente: archivo.

El gran contraste es el sector de recursos naturales. Rio Tinto, Glencore y otras mineras anunciaron planes para invertir alrededor de u$s 25.000 millones en los próximos años, atraídas por activos de litio y cobre que ganan valor en el marco de la transición energética.

El boom del shale en la Patagonia llevó a la italiana Eni a invertir u$s 25.000 millones en una terminal de exportación de GNL junto a YPF, mientras que la estadounidense Continental Resources compró un yacimiento petrolero en noviembre. OpenAI afirmó que gastará u$s 25.000 millones en centros de datos alimentados con gas en la Argentina, como parte de una estrategia global de inversión.

Milei espera que la segunda mitad de su mandato amplíe esa tendencia. Su contundente victoria en las elecciones legislativas de octubre redujo las dudas sobre el respaldo político a su agenda de libre mercado y aumentó sus chances de avanzar con reformas tributarias y laborales largamente postergadas.

En noviembre, la Argentina cerró un acuerdo marco comercial limitado con Estados Unidos, su mayor inversor extranjero directo.

El Gobierno acelera la búsqueda de inversión extranjera directa, con planes para lanzar un evento “Argentina Week” en Nueva York en marzo y evaluar una ampliación del esquema de incentivos a la inversión que impulsó proyectos de energía y minería.

Milei nombró como canciller a Pablo Quirno, ex secretario de Finanzas y ex directivo de JPMorgan.

Asegurar más inversión extranjera es “extremadamente importante” para el programa económico de Milei, dijo Ramiro Blazquez Giomi, estratega de la firma financiera StoneX.

La fuerte escasez de dólares en el Banco Central, que Milei aún no logró resolver, dificulta contener la volatilidad cambiaria, pagar deuda y financiar importaciones, agregó. “La inversión extranjera directa es la fuente de financiamiento externo menos volátil que el Gobierno necesita con urgencia”.

Los flujos negativos de dólares por inversión extranjera directa en los primeros once meses de 2025 fueron informados inicialmente por Infobae y luego confirmados por el Banco Central.

El ministro de Economía, Luis Caputo, se mostró optimista y aseguró en noviembre que la marca personal de Milei despertó un “interés fenomenal” por invertir en la Argentina.

“Me encantaría que algún día acompañen al presidente en un viaje y vean lo que es capaz de atraer”, dijo.

Algunos analistas sostienen que 2026 podría marcar un punto de inflexión para la inversión directa, a medida que Milei consolide poder político y reformas económicas. Las inversiones en minería y energía comenzarían a ingresar a las arcas del Banco Central.

Las empresas están pasando del interés vago a hacer preguntas muy concretas sobre sectores como servicios financieros, real estate y comercio minorista, que se benefician de una macroeconomía más estable”, señaló Juan Ronderos, socio fundador de la consultora MAP. La cadena deportiva Decathlon, por ejemplo, abrió en noviembre la primera de las 20 tiendas que planea en el país, con una inversión prevista de u$s 100 millones en cinco años.

El panorama es mucho más complejo en la industria manufacturera, donde la apertura económica impulsada por Milei deja a sectores antes protegidos sin capacidad para competir con las importaciones.

En noviembre, Whirlpool anunció el cierre de una planta cerca de Buenos Aires que había inaugurado en 2022, en parte para sortear las restricciones a las importaciones del gobierno anterior.

Otros sectores fuera de los recursos naturales también enfrentan fuertes obstáculos, según los analistas. Uno de los principales es que Milei no logró eliminar por completo los controles de capital y cambiarios.

Como el Gobierno priorizó sostener el peso, avanzó lentamente en la reconstrucción de las escasas reservas en moneda dura. En consecuencia, relajó -pero no eliminó- las restricciones a la salida de dólares del país, introducidas originalmente en 2011. Varios miles de millones de dólares en dividendos que las empresas buscan girar al exterior siguen atrapados en la Argentina.

El Banco Central anunció que desde enero aflojará levemente los controles y comenzará a recomponer reservas.

El nivel de reservas y los controles de capital siguen siendo una gran preocupación para las multinacionales”, advirtió Kezia McKeague, directora general de la consultora McLarty Associates.

La inversión fuera de minería y energía “probablemente seguirá siendo un goteo y no una avalancha” en los próximos dos años, de cara a la eventual reelección de Milei, agregó. “Pero si logran sostener y profundizar los avances, hay una oportunidad histórica después de 2027”.