
¿Cuál es la bolsa asiática con mejor desempeño en lo que va de 2011? No es la china, ni la de Indonesia, y tampoco la de la India. A medida que los inversores retiran su dinero de los fondos de acciones de mercados emergentes, lo vuelcan en los mercados desarrollados. Y Japón, desdeñado durante mucho tiempo, es el ganador regional.
Lo que atrae a los inversores es la consolidación del crecimiento de la industria y las exportaciones, en un momento en que economías en desarrollo como las de China e India luchan contra la inflación. De golpe la gente ve que pueden obtener cierto crecimiento sin riesgo de ajuste en los mercados desarrollados, dijo Jonathan Allum, estratega de Mizuho International, quien agregó que lo que Japón ofrece es exposición al crecimiento asiático sin el riesgo de sufrir posibles ajustes y, usualmente, con valuaciones más bajas.
Y Japón tiene otros atractivos. El rendimiento de los dividendos del índice Topix, en 1,86%, es más alto que el 1,79% del S&P 500, cosa que ocurre raramente. También es interesante si se lo compara con el rendimiento sobre el bono del gobierno japonés a 10 años, de 1,325%.
En realidad, las acciones japonesas han recibido flujos netos de inversión extranjera todos los meses desde septiembre pasado. Esta semana, esta oleada llevó los índices Topix y Nikkei a sus niveles más elevados en nueve meses. La firma Nomura estima que el ingreso neto de inversiones en Japón fue de u$s 17.900 millones en las 12 semanas al 4 de febrero.
Los mercados de acciones japoneses tienden a depender de los flujos de entrada de capital extranjero para subir su nivel porque, excepto en enero, los inversores minoristas locales han sido vendedores netos de los papeles de las compañías japonesas desde julio.
Seiichiro Iwasawa, jefe de Estrategia de Nomura, comentó que los inversores del exterior se han concentrado en compañías cuyas ganancias mejoran por su exposición a los mercados de exportación, como las automotrices, las tecnológicas y los fabricantes de maquinarias. Toyota, Honda y Nissan han elevado sus pronósticos de ganancias para todo el año, lo mismo que Hitachi.
El interés de los extranjeros en las firmas exportadoras se mantiene aunque el yen está cerca de su nivel más alto en 15 años. La fortaleza de la moneda tiende a considerarse un lastre para las empresas de manufactura con grandes operaciones en el exterior. Pero estrategas como Allum y Nicholas Smith, de MF Global, sostienen que la correlación negativa entre el yen las acciones japonesas desde 2005 tiene menos que ver con el tema cambiario y más con la actitud de los inversores con respecto al riesgo. Si un yen fuerte fuera tan desastroso, no se explica que la economía japonesa sea la que creció con más fuerza en 2010 entre las desarrolladas y que las ganancias corporativas sean tan buenas, señaló Allum.











