

El Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) en los productos de línea blanca, que entró en vigor hace dos meses, tuvo el efecto que se esperaba. En diciembre, las ventas de heladeras, cocinas y lavarropas subieron un 56% y hasta el 30% en comparación con la Navidad anterior, según la consultora GfK, que audita el mercado. En enero, la demanda sigue siendo fuerte: Whirlpool, líder del mercado con las marcas Brastemp y Cónsul, registró un aumento de 20% en contra el mismo mes de 2011.
Sin embargo las restricciones en la oferta no permiten mayores subas. Podríamos vender un 20% más de heladeras si la industria no entregara los productos con cuentagotas, dice Clayton Salfer, presidente de la Salfer, la red que posee alrededor de 200 tiendas en Santa Catarina y Paraná. El problema afecta a todos los principales fabricantes -Whirlpool, Electrolux y Mabe (de GE propietaria de las marcas, Dako, Continental y Bosch).
Unas semanas después de la reducción del IPI sobre la línea blanca, anunciada el 1 de diciembre, Whirlpool contrató 700 empleados en su planta de Joinville (SC), responsable de la producción de heladeras. Este número elevó a 1.100 los nuevos empleados, más del 10% de la plantilla de la fábrica. El objetivo era evitar cualquier faltante en el punto de venta, como lo hubo en la primera reducción del IPI en 2009, dice Armando Valle, Jr., vicepresidente de relaciones institucionales de Whirlpool. Ubirajara Pasquotto, presidente de Cibeles, con cerca de 100 tiendas en San Pablo, señala que la industria no estaba preparada para este aumento de la demanda. Dijo que los fabricantes demorarán alrededor de 10 días, sobre todo de heladeras de dos puertas. Mis ventas de este modelo crecieron un 25% en enero.
Asimismo, la coreana LG sintió también el efecto de la reducción del IPI. En los meses de diciembre a enero, las ventas aumentaron un 30%, dice Marcelo Perin de Andrade, Gerente general de productos de línea blanca.
La reducción del IPI, que estará vigente hasta eñ 30 de marzo, salvó las ventas de Whirlpool en el país el año pasado.
Si no fuera por el IPI, las ventas habrían caído un 5% en 2012, dice el vicepresidente de la empresa Armando Valle.










