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La aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur ha reactivado el debate político en Bruselas y en varios Estados miembros. Si la prioridad de sus opositores era frenar su puesta en marcha, el movimiento del Ejecutivo comunitario ha cambiado el tablero.

Bruselas anunció este viernes la aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur, pese a que el Parlamento Europeo había remitido el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. La decisión abre un nuevo escenario institucional y económico.

La aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur llega tras meses de tensión parlamentaria y con posiciones muy enfrentadas entre grupos políticos, agricultores e industria agroalimentaria.

El Parlamento Europeo y la remisión a la justicia europea

Los votos de los extremos del espectro político parlamentario, desde la ultraderecha de Patriotas y la Europa de Naciones Soberanas hasta la Izquierda y los Verdes -junto a un puñado de diputados de centro-, lograron en enero remitir el acuerdo UE-Mercosur a la justicia europea y paralizar así el proceso de ratificación del texto en la Eurocámara.

Un eurodiputado español que votó a favor de la remisión al Tribunal de Justicia de la Unión Europea llegó a referirse a la jornada como “uno de los mejores días” de su carrera política. Los detractores consideraron una victoria retrasar su ratificación pensando que impediría su puesta en marcha.

Sin embargo, los estados miembros optaron por dar vía libre a la Comisión Europea para proceder a la aplicación provisional cuando aprobaron el pacto a principios de este año. Según explica la jurista Eva Poptcheva, el Consejo “no está obligado a esperar a que dicho consentimiento se produzca para poder decidir la autorización de la aplicación provisional del acuerdo”.

Bruselas activa el acuerdo UE-Mercosur sin esperar a la ratificación

La aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur supone que Bruselas se ha “saltado” la práctica habitual de esperar a la ratificación de la Eurocámara. Es una decisión legal, pero políticamente sensible para la relación entre Comisión y Parlamento.

El jefe de la delegación de Vox en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, afirmó que esta decisión es “propia de una tiranía” y criticó que se haga “ignorando al Parlamento que ha paralizado su aprobación por las dudas legales e ignorando al TJUE, que está pendiente de pronunciarse sobre la legalidad del acuerdo”.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Comercio Internacional del PE, Bernd Lange, defendió que “La decisión de seguir adelante con la aplicación provisional del acuerdo con el Mercosur es la correcta. Nos encontramos en una situación excepcional: el Parlamento Europeo solo puede votar después del TJUE (pero) el momento de recolectar los beneficios de este acuerdo es ahora, no dentro de meses”.

El campo rechaza el acuerdo UE-Mercosur y la industria lo ve como oportunidad

Las organizaciones agrarias españolas lamentan, en términos generales, la activación del acuerdo UE-Mercosur. Desde Asaja señalaron: “Hoy se confirma una nueva tradición por parte de Europa al sector agroalimentario. Volvemos a ser moneda de cambio, pero hay que tener una breve esperanza porque esto es simplemente una ratificación eh temporal”.

Desde COAG apuntaron que la Comisión Europea hace un “desprecio profundo al Parlamento Europeo y a la posición mayoritaria de los agricultores” y constituye un “atropello democrático” que “se lleva por delante los intereses” de la agricultura.

En contraste, fuentes de la Federación de la Industria de la Alimentación y Bebidas (FIAB) indicaron que “dado el inestable escenario internacional, el anuncio llega en un momento oportuno” y que el acuerdo “es importante para las exportaciones de la industria alimentaria española”.

España respalda la aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur

España respalda la decisión de la Comisión Europea de aplicar provisionalmente el acuerdo UE-Mercosur, un pacto que crea “la mayor área de libre comercio del mundo” y abre “grandes oportunidades” para productores, empresas y trabajadores.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, insistió en que “en un mundo más incierto, Europa no puede permitirse quedarse atrás” y consideró que el acuerdo es “un gran paso en la hoja de ruta de la UE para ser más autónoma y resiliente”.

El Ejecutivo comunitario tiene la potestad legal para aplicar el acuerdo UE-Mercosur, a pesar de que todavía no se haya pronunciado el Parlamento Europeo, que ha remitido el pacto al Tribunal de Justicia de la UE para que se pronuncie sobre su legalidad, lo que podría tardar hasta dos años.