La sucesión de accidentes de trenes registrados en los últimos días ha trasladado el debate sobre la seguridad ferroviaria al centro de la agenda política. Las muertes ocurridas en distintos puntos del país, junto con una acumulación de incidencias en la red, han reactivado las críticas de la oposición al Gobierno y han puesto el foco en la gestión de las infraestructuras.
Desde el Partido Popular, la reacción ha sido inmediata. La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo considera que el Ejecutivo debe dar explicaciones en sede parlamentaria y asumir responsabilidades políticas por lo ocurrido. En ese contexto, el PP ha anunciado que exigirá la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el pleno del Congreso.
El PP exige explicaciones directas al presidente del Gobierno
El líder del PP ha cuestionado públicamente que el Gobierno no adoptará medidas de seguridad ferroviaria antes de los accidentes registrados en los últimos días. En un comunicado difundido por el partido, Feijóo sostiene que el Ejecutivo debe explicar “con detalle” por qué las medidas anunciadas tras lo que define como una “semana negra ferroviaria” no se aplicaron con carácter previo.
Según ese mismo comunicado, Feijóo considera que el debate no puede limitarse a actuaciones posteriores a los siniestros, sino que debe abordar las decisiones políticas y técnicas adoptadas con anterioridad. El dirigente popular ha puesto el acento en la necesidad de rendir cuentas ante el Parlamento y ante las familias de las víctimas, en un contexto de creciente preocupación social por la fiabilidad de la red.
Además, el líder del PP ha trasladado su inquietud por el número de incidencias en las vías españolas, que califica de “elevado”, y ha advertido del impacto que esta situación tiene tanto en la seguridad de los pasajeros como en la confianza en el sistema ferroviario.
Una semana marcada por víctimas y tensión en el sector ferroviario
Los recientes accidentes han tenido consecuencias humanas graves. En el siniestro de Adamuz, en Córdoba, fallecieron decenas de personas, mientras que en Gélida, en Barcelona, perdió la vida un maquinista. Estos hechos han generado una fuerte conmoción en el sector y han motivado la convocatoria de una huelga de maquinistas por parte del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf).
En ese contexto, Feijóo mantuvo una conversación telefónica de 45 minutos con el secretario general de Semaf, Diego Martín, a quien transmitió su solidaridad por la pérdida de dos compañeros en los accidentes. Según el comunicado del PP, el dirigente popular desaconsejó el enfrentamiento con un colectivo que considera “preocupado por su seguridad y la de los miles de pasajeros que trasladan a diario” y pidió al Gobierno que restablezca un “diálogo leal y constructivo” con los trabajadores del sector.
Semaf ha convocado paros para reclamar garantías de seguridad y fiabilidad de la red, una decisión que ha elevado la tensión política y sindical en plena investigación de los siniestros.
Comparecencias, documentación y auditorías en el Congreso
La ofensiva del PP no se limita a la exigencia de la comparecencia de Sánchez. La portavoz del partido en el Congreso, Ester Muñoz, ha anunciado que el grupo popular pedirá un pleno extraordinario para que el presidente del Gobierno dé explicaciones y que, además, solicitará la comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, y del responsable de Adif.
Muñoz ha explicado que su grupo se pondrá en contacto con el resto de fuerzas parlamentarias para recabar apoyos, ya que la solicitud requiere mayoría absoluta. En paralelo, el PP pedirá “toda la documentación pertinente” sobre los expedientes de contratos de obras en los tramos afectados, que, según denuncia, estarían vinculados a personas relacionadas con tramas de corrupción que rodean al Ministerio de Fomento.
El partido también ha anunciado el registro de 65 preguntas parlamentarias sobre cuestiones técnicas de las infraestructuras ferroviarias y sobre las circunstancias concretas de los accidentes de Adamuz y de Rodalies en Cataluña. A ello se suma la reclamación de una auditoría completa e independiente del estado de la red de alta velocidad y el cumplimiento inmediato de los planes de choque previstos por ley.
Cruce de acusaciones y reproches al ministro de Transportes
La tensión política se ha intensificado tras las declaraciones del ministro Óscar Puente sobre la huelga de los maquinistas. La portavoz popular ha calificado de “miseria moral” que el ministro atribuyera la convocatoria del paro a las “circunstancias anímicas” del colectivo tras los fallecimientos, y no directamente a los accidentes y al estado de las vías.
Muñoz ha criticado que se ponga el foco en el estado emocional de los trabajadores y no en las advertencias previas sobre la seguridad de la infraestructura. En este clima de reproches cruzados, el sindicato ha anunciado que exigirá responsabilidades penales a las personas encargadas de garantizar la seguridad ferroviaria, mientras el Gobierno insiste en su voluntad de dialogar para evitar la huelga.