El Govern balear ha reclamado al Ejecutivo central la activación de una contingencia migratoria de carácter preventivo con el objetivo de frenar la derivación de menores migrantes no acompañados hacia las islas. Asimismo, ha solicitado que se agilicen los procesos de repatriación de aquellos menores, especialmente de origen argelino, que llegan al archipiélago y mantienen vínculos constantes con sus familias.
La presidenta del Govern, Marga Prohens, trasladó esta petición durante una rueda de prensa posterior a una reunión de casi dos horas celebrada en la sede del ejecutivo balear. En el encuentro participaron la ministra de Infancia y Juventud de España, Sira Rego; los presidentes de los consells insulares; la consellera autonómica de Familias y el delegado del Gobierno en Baleares.
Postura del Ministerio sobre el reparto de menores
Desde el Ministerio, Rego subrayó que “no hay contingencia a la carta” y defendió el sistema de distribución de menores migrantes no acompañados entre comunidades autónomas, al que calificó como una “historia de éxito”.
La ministra explicó que el real decreto vigente ha permitido gestionar cerca de 1500 expedientes sin registrar incidencias destacables, y remarcó que el modelo favorece la coordinación interterritorial y tiene en cuenta la capacidad real de acogida de cada comunidad.
La ministra habló de la situación específica en Baleares
En relación con Baleares, Rego indicó que únicamente fueron derivados cuatro menores desde otros territorios, ya que el archipiélago recibe flujos migratorios por vía directa. Según afirmó, esta circunstancia contribuye a no tensionar aún más la red de recursos disponibles.
Además, recordó que el Gobierno central ha transferido 7,8 millones de euros a la comunidad para la atención de estos menores, dentro de un sistema que describió como “solidario, humano y suficientemente financiado”.
Por otro lado, insistió en que cualquier medida —incluida la repatriación— debe ajustarse a la legalidad internacional y al interés superior del menor, situando los derechos humanos como eje central de la política migratoria, algo que consideró “fundamental” para su departamento.
El pedido de auxilio de Baleares y la saturación del sistema
Por su parte, Prohens valoró de forma positiva el clima del encuentro celebrado en Palma y señaló que es “positivo” que la ministra se marche conociendo de primera mano las demandas “concretas” de las instituciones baleares. Enmarcó estas peticiones como una “llamada de auxilio” ante una situación “que no entiende de ideologías”.
La presidenta reiteró la necesidad de frenar la llegada de menores a Baleares debido a la “saturación” que sufre el sistema de protección. Según explicó, la ruta migratoria hacia las islas no solo se mantiene, sino que continúa aumentando, lo que incrementa la presión sobre los recursos de acogida.
Actualmente, detalló, hay 733 menores migrantes bajo tutela en Baleares, cerca de dos tercios del total de menores atendidos por el sistema. Esta cifra supera en 240 plazas la capacidad ordinaria y, en algunos dispositivos, la sobreocupación alcanza hasta el 1000 %.
Capacidad límite y demandas económicas
“No es una cuestión de solidaridad, sino de capacidad”, afirmó Prohens al describir el escenario actual. “Hace tiempo que las islas no pueden garantizar una acogida en condiciones de dignidad”, añadió.
En este contexto, pidió la retirada del decreto que contempla ampliar de 406 a 434 las plazas asignadas a Baleares, lo que elevaría la capacidad total hasta 1302 antes de declarar la contingencia. También reclamó la paralización de cualquier nueva derivación de menores al archipiélago.
Asimismo, solicitó un mayor respaldo económico por parte del Estado, después de cifrar en aproximadamente 70 millones de euros el gasto asumido por las administraciones baleares, frente a los 7,8 millones aportados por el Gobierno central.
Finalmente, Prohens propuso acelerar la repatriación de aquellos menores —principalmente argelinos— que mantienen contacto permanente con sus familias y que, a su juicio, no se encuentran en situación de desprotección.