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El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha calculado este sábado entre 8.000 y 11.000 las personas que permanecen en la ciudad tras la entrada masiva del pasado 30 de julio, y ha exigido al Gobierno central que agilice su retorno a Marruecos. A su juicio, es la “única salida” para resolver una situación que ha definido como “absolutamente insostenible”.

Vivas se pronunció así tras la reunión extraordinaria del Consejo de Gobierno de la ciudad. Rechazó que pueda hablarse de normalidad y cuestionó las cifras del Gobierno central, que sitúa en unas 2.500 las personas que continúan en Ceuta. “Las estimaciones hablan de entre 8.000 y 11.000”, señaló, y reclamó “transparencia en la comunicación”.

Las declaraciones de Vivas sobre la devolución de migrantes a Marruecos.
Las declaraciones de Vivas sobre la devolución de migrantes a Marruecos.EFE

Por qué Vivas exige el retorno de los migrantes a Marruecos

El presidente describió un escenario con miles de personas “deambulando por nuestras calles, por nuestras barriadas, en los montes, en las playas, sin techo”. A su juicio, esa situación genera inseguridad, perturba la vida cotidiana y pone en riesgo la convivencia.

Vivas defendió que la solución pasa por el retorno a Marruecos de todos los que llegaron durante la avalancha. “La única salida es Marruecos, a través de la frontera del Tarajal”, afirmó, antes de advertir de que quienes siguen en la ciudad deben saber que “aquí no va a haber papeles” ni “salidas a la península”.

Para hacerlo posible, reclamó al Gobierno central reforzar los medios del área de extranjería, aumentar la presencia de Policía Nacional y Guardia Civil y mantener al Ejército en la ciudad. Consideró el retorno una “tabla de salvación” para evitar que quede abierta una expectativa que favorezca nuevas situaciones similares.

La falta de colaboración de Marruecos para la vuelta de migrantes a Ceuta, según Vivas.
La falta de colaboración de Marruecos para la vuelta de migrantes a Ceuta, según Vivas.EFE

¿Qué dijo Vivas sobre la colaboración de Marruecos?

El presidente ceutí cuestionó que se siga afirmando que Marruecos colaboró activamente para impedir la entrada. “Me sorprende que todavía se esté diciendo que Marruecos ha colaborado de manera activa para que esto no ocurriera”, declaró.

Aunque admitió no tener información sobre qué sabía exactamente el país vecino, puso en duda que una movilización de esa magnitud pasara inadvertida. “Me parece que es prácticamente imposible que haya una movilización de 80.000 personas (…) y uno no se entere y uno no avise y uno no alerte”, manifestó.

Vivas también cuestionó la respuesta del Gobierno español previa a la avalancha. Aseguró que en las semanas anteriores entraban “cien, doscientas, trescientas, cuatrocientas, quinientas personas al día”, y que la ciudad alertó a los ministerios y a la Presidencia. “No conocíamos la avalancha, pero que el prólogo no indicaba nada bueno, de eso sí tenía conocimiento el Gobierno”, matizó.

El temor a una nueva entrada masiva el 15 de agosto

Vivas reconoció el temor de los ciudadanos ante la posibilidad de que el 15 de agosto se produzca una nueva entrada masiva, aunque lanzó un mensaje de tranquilidad. Admitió que la ciudad no tiene capacidad para garantizar por sí sola que no se repita, por lo que trasladó esa responsabilidad al Gobierno central.

“Espero que el Gobierno cumpla con su obligación”, afirmó, y reclamó medidas “preventivas, disuasorias y de reacción”. Insistió en que la prioridad debe ser evitar que se repita lo que definió como un “trauma” para la ciudad, y pidió mantener el refuerzo policial y militar mientras persista la excepcionalidad.

El PP cargó contra el Ejecutivo por lo que considera una respuesta insuficiente. El vicesecretario Alberto Nadal criticó que el Gobierno “se esconda y se niegue a comparecer” en el Parlamento ante una crisis que calificó de humanitaria y de seguridad nacional.

Nadal sostuvo que las políticas migratorias de España afectan al resto de la UE y que Sánchez está “cada vez más aislado” en Europa. En ese marco situó el contencioso con Italia, a cuyos nacionales España pide desde este sábado el pasaporte en los controles fronterizos, después de que el Gobierno de Giorgia Meloni aplicara medidas similares a los viajeros procedentes de España. El dirigente afirmó que “no puede haber impunidad política” ante lo que cifró en cerca de 150 muertes.