

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha informado a la plataforma de alquiler turístico Airbnb su decisión de extinguir, para el año 2028, las licencias de las 10.000 viviendas temporales que actualmente existen en la ciudad. La eliminación de la figura del piso de uso turístico en la Ciudad Condal es “definitiva”.
Dicha medida implicará la erradicación de los pisos turísticos en Barcelona, lo que pondrá en riesgo una contribución superior a 1900 millones al PIB de la ciudad y más de 40.000 empleos, según un informe elaborado por PwC, que desvincula el aumento de los alquileres de las viviendas turísticas.

Barcelona finaliza con los pisos turísticos
Este análisis se destaca en el contexto de la controversia surgida por el anuncio del Ayuntamiento de Barcelona de eliminar todas las viviendas de uso turístico para finales de 2028.
El informe “Impacto de la eliminación de las viviendas de uso turístico en Barcelona”, presentado por la socia de PwC, Anna Merino, revela que la suma del impacto directo, indirecto e inducido de los apartamentos turísticos generó 1928 millones de euros para la ciudad en 2023, lo que equivale al 1,9 % de su PIB y al 14,5 % de su PIB turístico.
Los ingresos de viviendas turísticas multiplican su impacto en la economía local
El informe indica que la contribución indirecta e inducida de los pisos turísticos en la restauración asciende a 331 millones; en el comercio al por menor, a 181 millones; y en el ocio y la cultura, a 134 millones.
Merino ha señalado que esta medida tendrá consecuencias adversas en sectores como la restauración, el comercio, el ocio y la cultura de la ciudad.
El impacto de los pisos turísticos en los precios de alquiler es reducido
Según datos del portal Idealista, el número de pisos turísticos ha crecido únicamente un 2,2%, debido a las regulaciones implementadas desde 2014, que han restringido las nuevas licencias y han permitido la clausura de aproximadamente 6000 pisos turísticos ilegales.
Merino ha afirmado que una consulta realizada entre los propietarios de pisos turísticos reveló que la mayoría de ellos no optaría por el alquiler definitivo, prefiriendo otras modalidades o incluso la venta de sus propiedades.
Además, el informe destaca que los pisos turísticos representan solo el 1,2% del total del parque de vivienda en Barcelona, con alrededor de 10.000 unidades, lo que se considera insuficiente para influir de manera significativa en los precios.
Merino ha señalado que la subida de precios en los distritos donde más se ha encarecido la vivienda entre 2014 y 2023, como el Eixample o Sant Martí, coincide con una estabilidad o disminución en el número de pisos turísticos.
Ha citado el ejemplo de Nueva York, que ha implementado una regulación similar a la que se pretende aplicar en Barcelona, sin que ello haya contribuido a la reducción de los precios de los alquileres en la ciudad.
PwC ha desvinculado la subida de los alquileres de la presencia de viviendas turísticas. En la última década, el precio del arrendamiento por metro cuadrado ha experimentado un incremento del 72%.
Esto también podría resultar en un aumento del precio del alojamiento turístico y en dificultades para encontrar hospedaje para los visitantes.
Asimismo, el informe advierte que la eliminación de los pisos turísticos podría comprometer la posición de Barcelona como un referente europeo en la celebración de ferias, congresos y otros eventos, dado que estos alojamientos representan casi el 40% de la oferta turística, con una estancia media de cuatro noches por cliente.
A su vez, explicó que el aumento del precio de la vivienda se debe al estancamiento de la oferta en los últimos años, junto con un incremento en la demanda y a la falta de políticas públicas que fomenten la construcción de vivienda.














