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Repsol registró en el primer semestre de este año un resultado neto de 2.201 millones de euros, muy lejos de los 603 millones obtenidos en el primer semestre del año pasado, lo que se traduce en un incremento de un 265%. En el segundo trimestre, la petrolera ganó 1.272 millones, frente a los 237 millones registrados en el mismo lapso de tiempo de 2025.

El resultado neto ajustado, que mide específicamente el desempeño de los negocios, fue de 2.711 millones de euros en el semestre. En concreto, el resultado neto ajustado del área de Exploración y Producción (Upstream) alcanzó 673 millones, un 6,7% más que el primer semestre del año anterior.

El resultado neto ajustado del negocio industrial se situó en 1.683 millones, impulsado principalmente por los mayores márgenes de refino, lo que compara con los 235 millones del mismo periodo del pasado año.

Por su parte, el área de Cliente mantuvo su tendencia de crecimiento, con un incremento interanual del 5,1%, hasta 369 millones de euros en el semestre. Generación Baja en Carbono registró un resultado neto ajustado de 6 millones.

Asimismo, Repsol registró deterioros y provisiones por valor de 1.333 millones de euros, principalmente en el negocio de Química y en Generación Baja en Carbono en Chile. En Química, el encarecimiento de las materias primas y la contracción de la oferta causados por el conflicto en Oriente Medio agravaron la sobrecapacidad y la pérdida de competitividad de la industria química europea y erosionaron de forma estructural los márgenes del negocio.

Los puntos del crecimiento de Repsol.
Los puntos del crecimiento de Repsol.Shutterstock

Las claves para el crecimiento de Repsol

La deuda neta se situó en 3.667 millones de euros al cierre del segundo trimestre, 1.133 millones inferior a la del primer trimestre del año pasado, debido principalmente a una sólida generación de caja y a la desconsolidación de deuda procedente del acuerdo con Masdar para su entrada con un 49,99% en una cartera renovable en operación en España.

Los indicadores financieros siguen con el Ebitda ajustado que alcanzó 6.135 millones de euros en el primer semestre, un 156,5% más que en el ejercicio anterior. En el segundo trimestre ascendió a 3.522 millones, lo que representa un crecimiento del 206,8% respecto al mismo periodo de 2025.

En lo que respecta a las inversiones, la empresa que lideran Antonio Brufau y Josu Jon Imaz destinó 1.920 millones de euros durante el semestre, un 17,2% menos que un año antes, mientras que las inversiones netas retrocedieron un 38%, hasta 1.108 millones.

El flujo de caja alcanzó los 2.977 millones de euros en los seis primeros meses del año, mientras que, descontando el efecto del capital circulante, la caja generada alcanzó los 5.711 millones, número que muestra la elevada capacidad de la multinacional española para financiar su actividad sin tensionar el balance.

Negocio de exploración y explotación

La producción total en el segundo trimestre del año se situó en 558.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bepd), el mayor volumen en los últimos dos años y un 4% superior al trimestre anterior. La empresa explicó que este incremento se apoya en el avance de proyectos clave, que incorporan nuevos barriles a corto plazo y respaldan la producción a medio y largo plazo.

Vale destacar que Estados Unidos aporta el 37% del volumen total, más de 200.000 bepd. Uno de los proyectos estratégicos de Repsol en este país es Pikka, en Alaska, cuya primera fase comenzó a producir petróleo en mayo. La producción actual ronda los 20.000 barriles brutos equivalentes de petróleo e irá aumentando hasta alcanzar 80.000 barriles de petróleo brutos al día en el tercer trimestre del año.

Así las cosas, este activo equivaldrá al 19% de la producción actual de Alaska, aportando los primeros nuevos volúmenes significativos de crudo en décadas en este estado norteamericano. Asimismo, la empresa finalizó el pozo exploratorio Quokka-1, al este de Pikka. Por otra parte, Repsol obtuvo 42 nuevas licencias de exploración en la última ronda federal.

En Brasil, la compañía avanza en Raia, en la cuenca de Campos, que, cuando entre en operación en 2028, podría convertirse en una de las principales fuentes de gas natural del país, con una producción neta prevista para Repsol de entre 40.000 y 50.000 bepd.

En Libia, la empresa resultó adjudicataria de dos nuevos bloques de exploración en la primera ronda de licencias de las últimas dos décadas.

Los avances de Repsol en Venezuela

En el país sudamericano Repsol mantuvo la producción en 71.000 bepd, sin verse afectada por el terremoto.

En el marco de la licencia general emitida por la Administración estadounidense, Repsol firmó entre enero y junio tres acuerdos con el gobierno venezolano y la empresa pública Petróleos de Venezuela (PDVSA) para aumentar la producción de gas natural y de petróleo.

En concreto, para 2026 y en el conjunto del grupo, la compañía prevé alcanzar una producción neta global entre 560.000 y 570.000 bepd. En las primeras semanas de julio, la producción superó los 580.000 bepd.

Aumento del dividendo y recompra de acciones

En línea con su objetivo de remuneración a los accionistas, que establece un aumento del dividendo en efectivo de un 3% anual entre 2026-2028, Repsol abonó en enero el primer dividendo en efectivo previsto para 2026, de 0,5 euros brutos por acción; el segundo, en julio,

de 0,551 euros por acción, sitúa la retribución total en 1,051 euros brutos por acción en el año, un aumento aproximado del 8% respecto a 2025.

Además de este importe, la empresa anunció que se sumará un pago en enero de 2027 de otros 0,53 euros brutos por acción, tras su aprobación en la Junta General de Accionistas.

Este dividendo en efectivo se complementa con recompras de acciones. Así, el pasado martes concluyó un programa de recompra de acciones propias por importe de 350 millones de euros. A esta operación se le sumará un nuevo programa de recompra de acciones por importe de hasta 500 millones aprobado ayer (22 de julio) por el Consejo de Administración. De hecho, estos dos programas supondrían llevar a cabo recompras de títulos por importe de hasta 850 millones para reducir capital en 2026.

Por último, Repsol prevé anunciar una tercera recompra de acciones en octubre para alcanzar el rango comprometido de distribución a los accionistas del 30% al 40% del flujo de caja de las operaciones.