

El Gobierno de España destinará 25 millones de euros a Ceuta para atender a los menores migrantes que permanecen en la ciudad autónoma tras la entrada masiva registrada a finales de julio. Todas las comunidades autónomas han votado a favor de la transferencia, salvo Aragón, Castilla y León y Extremadura, cuyas consejerías de Infancia están dirigidas por Vox y que han anunciado su oposición.
La partida fue aprobada este jueves durante la Conferencia Sectorial de Juventud e Infancia, después de que el Consejo de Ministros diera luz verde al crédito esta semana. Los fondos permitirán cubrir gastos de alojamiento, traslado, alimentación, vestuario, apoyo jurídico, atención médica, acompañamiento socioeducativo y servicios de traducción para los menores que se encuentran solos en Ceuta.
Los 25 millones cubrirán alojamiento, alimentación y atención médica
La conferencia sectorial estuvo centrada en la aprobación del crédito extraordinario para hacer frente a la saturación del sistema de acogida de Ceuta. La partida podrá ampliarse posteriormente si el Gobierno obtiene “cifras más concretas”, según explicó la ministra de Infancia y Juventud, Sira Rego.
Los menores permanecen en la ciudad autónoma a la espera de que se articulen soluciones, que pueden pasar por la reagrupación o repatriación familiar o por su derivación a otras comunidades cuando sea posible, ante la falta de capacidad de los recursos disponibles en Ceuta.
En esta reunión tampoco se abordó la atención de los menores migrantes no acompañados ni los posibles criterios para repartirlos entre las comunidades autónomas cuando no sea posible la reagrupación familiar. La consejera madrileña de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, explicó que el Ministerio retiró este punto informativo del orden del día. No obstante, el Ministerio de Juventud e Infancia trasladó a las comunidades varias propuestas relacionadas con la atención de los menores.

Casi 700 niñas forman parte del sistema de acogida de Ceuta
Actualmente, unos 1500 menores migrantes están dentro del sistema de acogida de Ceuta, de los cuales casi la mitad, alrededor de 700, son niñas. Además, hay “muchos” menores de 13 años, una situación que, según Sira Rego, refleja un cambio en el “perfil migratorio” respecto a anteriores llegadas.
La ministra ha defendido que este nuevo escenario “exige” una respuesta diferente y ha señalado que “los niños y niñas no son invasores”, por lo que considera necesario afrontar la situación “en términos humanitarios” y de solidaridad.
Rego también ha destacado la vulnerabilidad de algunos de los menores que permanecen en Ceuta. Entre ellos hay niñas que huyen de situaciones de violencia extrema, menores sin familia a la que regresar y niños que proceden de situaciones de calle.
La ministra ha insistido en que cada caso debe analizarse de manera individualizada, porque “requiere un tiempo y un acompañamiento para entender por qué están aquí y cuál puede ser la salida en cada caso”. Algunos menores podrían tener familiares a los que retornar, pero para ello es necesario “habilitar mecanismos” que requieren también una respuesta por parte de Marruecos.
En este sentido, todavía existen 600 expedientes pendientes de respuesta de Marruecos para acreditar la situación familiar de menores que llegaron a Ceuta antes de la entrada masiva del 30 de julio.

Qué pasará con las 500 niñas que siguen bajo tutela de Ceuta
El Gobierno ha planteado una solución específica para unas 500 niñas que permanecen en Ceuta. La propuesta contempla que continúen bajo la tutela de la ciudad autónoma, pero pasen a estar bajo la guarda de entidades sociales de otros puntos de la Península.
La medida no supondría la participación de recursos de las comunidades autónomas. Según fuentes ministeriales, será el Gobierno de Ceuta el encargado de firmar los convenios con las organizaciones sociales que se hagan cargo de su atención.
La situación se produce mientras las consejerías de Aragón, Castilla y León y Extremadura mantienen su oposición a la transferencia y a cualquier eventual reparto de menores procedentes de Ceuta. Las tres comunidades, gobernadas por Vox en el área de Infancia, habían anunciado previamente que no asistirían a la reunión y solicitaron que constara en acta su voto negativo.
Sira Rego ha reconocido el “desborde y la saturación de los recursos de Ceuta” y ha defendido que el “compromiso debe basarse en una salida humanitaria” y también en una respuesta “solidaria con el pueblo ceutí”. La ministra también ha cuestionado la “apuesta europea” por la “externalización y la militarización de las fronteras” y ha reclamado “vías legales y seguras” para ordenar y controlar “una migración con derechos”.














