

El expresidente del Gobierno José María Aznar reclamó este jueves desde Ceuta actuar con “firmeza” ante la crisis migratoria en la ciudad, porque “la debilidad es y será siempre provocadora”, y reprobó la actuación del Gobierno con una advertencia: “La soberanía nacional no tiene vacaciones”.
Aznar viajó hasta Ceuta para expresar su apoyo a los ceutíes y al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, con quien compareció en un acto en el Salón del Trono de la Asamblea. Allí aseguró que la “integridad territorial” de España se ha “violado” con la entrada de más de 70.000 personas desde Marruecos a finales de julio.

Qué reclamó Aznar en su visita a Ceuta
El presidente de la Fundación FAES reclamó un cambio “completo” en la dirección política del Gobierno para que, cuando la nación “sea puesta a prueba”, todo el mundo tenga claro que “el Estado responderá”. En su intervención, defendió que ante una frontera “agredida”, como considera que ha ocurrido, “solo cabe restaurarla”.
Aznar respaldó además las propuestas del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el sentido de que “quien asalta nuestra frontera no puede permanecer en territorio nacional”, y abogó por “recuperar el orden, la seguridad y la normalidad”. También reclamó estabilizar de forma permanente la frontera “más expuesta”, que además de española es europea, y echó en falta una política exterior que no deje a España “a merced de cualquier extorsión”, en alusión a Marruecos. “Ceuta es España; el futuro de Ceuta es el futuro de España”, concluyó, en un acto al que asistió su esposa, Ana Botella.

Vivas pone a Aznar como ejemplo por la crisis de Perejil
En el mismo acto, Vivas puso como ejemplo la respuesta “inequívoca” de Aznar ante la crisis del islote Perejil en 2002, cuando fue ocupado por militares marroquíes, y advirtió de que en momentos cruciales “no caben ambigüedades” ni “medias tintas”.
En una crítica implícita al Gobierno de Pedro Sánchez, el presidente ceutí sostuvo que “hay que saber de qué lado se está” y que solo caben dos posiciones: “O se está con Ceuta y con España, o se está al servicio de otro tipo de intereses”. Vivas reiteró que la normalidad solo llegará “mediante el retorno cuanto antes a Marruecos” de quienes entraron el 30 y el 31 de julio y aún permanecen en la ciudad.
La respuesta del PSOE: “El señor de la guerra”
La visita provocó una dura respuesta del PSOE, que acusó al PP de enviar a Aznar a Ceuta para “avivar el conflicto” y la crispación y con el fin de “arañar votos” para Feijóo. La secretaria de Organización, Rebeca Torró, definió al expresidente como “el señor de la guerra” y recordó que, cuando gobernaba, “nunca visitó” Ceuta.
Fuentes socialistas cargaron contra el balance del expresidente en la resolución de conflictos, al que vincularon con la guerra de Irak, la crisis de Perejil y el Prestige. El partido reprochó además al PP que presuma de patriotismo “envolviéndose en una bandera” mientras, a su juicio, las comunidades gobernadas por los populares se resisten a acoger a menores vulnerables. Para los socialistas, el PP fue a Ceuta “a hacerse la foto” y a convertir la ciudad en un “nuevo escenario para la confrontación”.














