CaixaBank obtuvo un beneficio neto de 5891 millones de euros en 2025, un 1,8% más que en el ejercicio anterior, cuando ganó 5787 millones. El banco explicó que el resultado responde a una intensa dinámica comercial, que favoreció un fuerte crecimiento del negocio en un contexto de contención de tipos de interés, y a una fortaleza financiera que se reforzó a lo largo del año.
El mercado recibió de muy buen modo las cuentas, ya que superó las previsiones de los analistas. Al mediodía la subida de los títulos alcanza el 4,45%.
Por otra parte, el dividendo total con cargo a los resultados de 2025 alcanza 50 céntimos de euro brutos por acción, un 15% más que el ejercicio anterior, y una cuantía global de 3.499 millones de euros.
La entidad cierra el primer año de su Plan Estratégico 2025-2027 superando las expectativas y con un crecimiento mayor del previsto tanto en crédito como en recursos de clientes, en un entorno macroeconómico en España que evolucionó mejor de lo estimado.
“El 2025 fue un gran año para CaixaBank, en el que superamos los objetivos que nos habíamos marcado al inicio del ejercicio, con mayor crecimiento del negocio y una solidez financiera aún más robusta. Como consecuencia, revisamos al alza los objetivos de crecimiento y rentabilidad que habíamos fijado en nuestro Plan Estratégico”, destacó el consejero delegado Gonzalo Gortázar.
CaixaBank, además, registró un crecimiento del volumen de negocio, que alcanza 1,1 mil millones de euros a cierre del periodo tras crecer un 6,9% con respecto a diciembre de 2024,.
Asimismo, la cartera de crédito sano se incrementa en el año un 7%, con 24.671 millones de euros más, hasta situarse en 376.182 millones, gracias al dinamismo de la demanda y a una buena evolución del crédito a empresas y familias (tanto hipotecas como consumo). En concreto, la cartera de crédito sano en empresas sube en el año en 12.373 millones, eso es un 7,6% más, para la adquisición de vivienda lo hace en 8484 millones, lo que habla de un incremento del 6,5%, y en consumo, en 2.560 millones, 12,4% más.
Por el lado de los recursos de clientes, estos crecen un 6,8% en el año, hasta 731.936 millones de euros. Mientras los activos bajo gestión aumentan un 10,9% en el ejercicio, hasta 202.860 millones. El patrimonio gestionado en fondos de inversión, carteras y SICAVs asciende a
150.947 millones, 13,4% más; y los planes de pensiones alcanzan 51.913 millones, con un incremento del 4,2%.
En cuanto a la actividad de imagin, el neobanco impulsado por CaixaBank, durante 2025 registra un fuerte crecimiento de clientes y de actividad, y cierra el año con cerca de 4 millones de clientes, lo que supone un 10% más que el ejercicio anterior; y el volumen de negocio se sitúa en 22.000 millones de euros, tras crecer un 25%.
Cae el margen de interés
Si bien CaixaBank mantiene una adecuada rentabilidad en el ejercicio, con el ROTE en el 17,5% y la ratio de eficiencia se sitúa en el 39,4%, el margen de intereses, con 10.671 millones de euros, cae un 3,9% en el año. Sin embargo, el banco explica que pudo revertir esa situación ya que en la segunda mitad del ejercicio la evolución trimestral del margen de intereses mostró una tendencia positiva, con un incremento del 1,4% y del 1,5% en el tercer y cuarto trimestre, respectivamente.
Los ingresos por dividendos registran una caída del 39,1% en 2025, hasta 61 millones de euros, al incluirse el año pasado el dividendo de Telefónica, cuya participación fue vendida en su totalidad en el segundo trimestre de 2024, mientras que los resultados atribuidos de entidades valoradas por método de la participación crecen un 10,2%, hasta 288 millones.
Por su parte, el margen bruto (ingresos totales) cierra el año en 16.270 millones de euros, con un aumento del 2,5% en tasa interanual, y los gastos de administración y amortización suben un 5%, hasta 6.415 millones. Con ello, el margen de explotación alcanza 9.855 millones de en el conjunto del ejercicio, un 0,9% más.
El banco destaca también que la cuenta de resultado de 2025 se ve impactada por la contabilización del Impuesto sobre el margen de intereses y comisiones (IMIC), por un importe total de 611 millones de euros, por encima de los 493 millones abonados el ejercicio anterior por el gravamen a la banca.
Morosidad en mínimos
CaixaBank cierra el ejercicio 2025 con una sólida posición financiera: la morosidad se encuentra en niveles mínimos, mantiene una fuerte capacidad de generación orgánica de capital y cuenta con una cómoda situación de liquidez.
Así, entre enero y diciembre, el saldo de dudosos se reduce en 1611 millones de euros. En este contexto, dice el banco, la ratio de morosidad se sitúa en el 2,1%, cinco décimas por debajo del cierre de 2024 (2,6%) y cerca de la meta del 2% marcada para el final del horizonte del Plan Estratégico 2025-2027. Los fondos para insolvencias (6.635 millones de euros) sitúan la ratio de cobertura en el 77%, con una mejora de ocho puntos porcentuales respecto a un año antes. Además, el coste del riesgo se modera al 0,22%.
En cuanto a la liquidez, los activos líquidos totales se sitúan en 171.830 millones de euros y el Liquidity Coverage Ratio del Grupo (LCR) es del 202%, y muy por encima del mínimo requerido del 100%.
Por su parte, la ratio Common Equity Tier 1 (CET1) alcanza el 12,6%, frente al 12,2% del ejercicio anterior. Esta ratio recoge el impacto extraordinario del programa de recompra de acciones anunciado el 31 de octubre de 2025 por 500 millones de euros.
Retribución al accionista
El Consejo de Administración de CaixaBank aprobó en su última reunión proponer a la Junta General de Accionistas la distribución de un dividendo complementario en efectivo de 2320 millones de euros, equivalente a 33,21 céntimos de euro brutos por acción, con cargo a los beneficios de 2025, a abonar el próximo mes de abril.
Con este segundo pago, el importe total de la remuneración al accionista correspondiente al ejercicio 2025 será equivalente al 59,4% del beneficio neto consolidado, esto es 50 céntimos de euro brutos por acción, un 15% más que el ejercicio anterior, y alcanzará los 3.499 millones de euros, después de que el pasado noviembre se abonó el dividendo a cuenta por un importe de 1179 millones de euros (16,79 céntimos de euro brutos por acción).
La entidad que lidera Gortázar aclara que, de ese total de retribución al accionista, alrededor del 50% revierte directamente en la sociedad, pues lo reciben la Fundación “la Caixa” y el Frob.
Además, el Consejo de Administración acordó mantener el mismo plan de dividendos para el ejercicio 2026, esto es una distribución en efectivo de entre el 50% y el 60% del beneficio neto consolidado, a abonar en dos pagos: un dividendo a cuenta por importe de entre el 30% y el 40% del beneficio neto consolidado correspondiente al primer semestre de 2026 (a pagar durante el mes de noviembre de 2026), y un dividendo complementario, sujeto a aprobación final por parte de la Junta General de Accionistas a abonar en abril de 2027.
Por último, la entidad está ejecutando un programa de recompra de acciones por importe de 500 millones de euros. El Plan Estratégico 2025-2027 establece un umbral para la distribución adicional de exceso de capital del 12,25% de CET1 en 2025 y del 12,5% a partir de 2026.